Recorrido Languedoc
Desde nuestra llegada el 1ero de Junio al el Departamento de Languedoc-Roussillon en Francia tuvimos la suerte de poder disfrutar parte del verano en uno de los parques Nacionales más grandes del país (Cevennes)
Comenzando el viaje por Herault conocimos la ciudad de Montpellier, con sus calles zigzagueantes y sus playas salvajes. Muy turístico y lleno de jóvenes estudiantes, la ciudad nos dio una gran bienvenida y dentro de la experiencia gastronómica pudimos comer unos deliciosos “moules” (mejillones) servidos en una gran cacerola, la gente comparte los platos mientras toman una cerveza para relajar del día laboral. Recomendamos el restaurant Chez Felix en el centro de la cuidad por su calidad precio.
Luego, la ciudad de Séte nos trajo a nuestro “cuete” la poderosa Ford Galaxy que compramos de segunda mano. Para destacar Séte es una ciudad portuaria, por ende el pescado abunda, pero dentro del mercado de la ciudad hay múltiples opciones para todos los gustos. Ciudad que dio vida al ídolo nacional George Brassen, y quien tenga un poco de oído podrá diferenciar su pronunciación tan típica del sur. Además uno de los barrios más pintorescos es el '''''''''''''''''''''''''''. A su vez sus playas son magníficamente enormes. En verano hay mucho turismo y festivales de musica interesantes, este año contó con la presencia de estrellas internacionales como Diana Krall.
En frente a Séte se encuentra el pequeño pueblo de Méze. Sobre la avenida principal hay múltiples propuestas gastronómicas, donde se puede degustar la especialidad local: Ostras y demás frutos de mar, a un módico precio. Al lado de Méze se encuentra Bouzigues, un pueblo con acceso a playa donde su gente es de los mas amable y hospitalaria.
Al llegar a Gard, en donde vivimos la mayoría de los 3 meses, pasamos por Nimes específicamente su aeropuerto, el cual une Easyjet con muchas otras ciudades del globo... pero solo conocimos su aeropuerto ya que tratamos de escapar de la ciudad lo más rapido posible.. Dato de color el ídolo de Juanchi (Atahualpa Yupanqui) se despidió de este mundo en esta ciudad.
Alés es otra ciudad a la cual tuvimos el placer de visitar unas 20 veces, pero que no tiene nada demasiado destacable. Antiguamente la industria local era las minas de carbón, que hoy solo son parte de a historia. El tráfico en la ciudad es tedioso, y en verano el calor agobiante
Es que estando en un parque Nacional tan grande, quién quiere vivir en la ciudad?
Entre los pueblitos que conocimos recomendamos conocer Anduze, un pueblo medieval turístico arriba de una colina. Cuenta con pequeños restaurantes con vinos locales, se puede cenar por un menú de 10 Euros por persona.
Lo que decubrimos estos meses es que la vida local interesante pasa en los pueblos, allí la gente es más abierta, simpática y te agasajan. Tuvimos la suerte de hacernos amigos y nos han ayudado muchísimo con los tramites burocráticos, transformación del auto en casa, datos locales de donde están las fiestas clandestinas, circos ambulantes y los ríos más salvajes.
En Massilargues Attuech presenciamos la inaguración del Circo Cratiere Surface con fuegos artificiales en el lago del pueblo. Un show en vivo con los músicos sumergidos en el agua. De muy alto nivel
En frente al castillo de Portes durante un fin de semana hubo un acampe techno donde mas de 7000 personas bailaron y saltaron al ritmo de la música.
En el pueblo de Grand Combe podrás probar las delicias del mercado local, entre las que destacamos el queso Pelardon, hecho con leche de cabra. Sin contar que su gente es de lo mas amable y amistosa. El Lac Camboux es genial para hacer deportes acuáticos, como nado, alquiler de equipos de agua, paddlesurf y hasta salto en rocas de altura
También hay otros mercados locales, en los pueblos de alrededor como Cendras.
En Chamborigaud otro pueblito encantador, con calles antiguas y gente muy simpática recomendamos zambullirse en el río de Pont de Rastels.
Cruzando Gard, se encuentra el departamento de Lózere, uno de los más maravillosos con su Gorge du Tarn, y sus vistas increíbles. Tuvimos la fortuna de recorrerlo 2 veces, la primera vez en auto, parando en cada uno de los pueblos para admirar sus vistas desde arriba, y otra vez desde el mismo río Tarn, recorriendo 11 kilómetros en Kayak. Increíble!!
Pasando por Florac, donde se puede hacer una parada para comprar delicias locales.
Dentro de Lózere conocimos también la ciudad de Villefort, con su castillo y gran lago. En el lago Villefort, conviene darse una vuelta por la Ginguette y tomar unos tragos. No dejar de conocer el Pied de Borne y las playas de piedras de Chaulet. Te sorprenderán!
Otro pueblo que nos maravilló fue Saint Ambroix, como detenido en el tiempo. Su mercado es enorme y las flores de sus balcones la adornan de modo muy elegante.
En resumen, nos encantó esta zona poco conocida de Francia y recomendamos recorrerla si se tiene la oportunidad.