Me desperté a duras penas a las 7:30Am. Tenía que repostar lo más cerca posible del aeropuerto para devolver el coche con el depósito lleno (amigos, no olvidéis alquilar siempre con política Lleno-Lleno, todo lo demás es un sacacuartos). Las gasolineras en SoBe son algo más caras que la media y no quería problemas por si bajaba la línea una rayita al devolverlo, así que me llevé el coche a las calle 36st (distrito de Doral, cercano al aeropuerto) y reposté a 2.25$ el galón (no tan buen precio como en Fort Myers pero no estaba mal). Ni que decir que si se os ocurre repostar en las gasolineras que hay justo al lado del rent-a-car, el galón se pone en 3.80$, tal cual
La devolución del coche fue sin problemas y me despedí de Álamo con un "Hasta pronto". No sé las veces que he pensado "No creo que se dé la oportunidad de volver a Miami" , pero el caso es que siempre acabo volviendo. Así que no lo diré más veces por si acaso
Desde la misma terminal de alquiler de coches del aeropuerto se puede coger el autobús 150, que por 2.65$ (o eran 2.35$?? no recuerdo, pero menos de 3$) me devolvió a SoBe. La verdad es que la máquina para sacar el billete era de lo más incomprensible, así que la presencia de 3 personas para ayudar estaba justificada.
¿Qué hice ese día y el resto de días que me quedaban allí? Pues os remito a la etapa "Un montón de días en Miami Beach" jajajaja. De hecho, ese día me llevé ya la mochila con mi toalla típica, mi típica agua y mi típico sándwich, así que me bajé del autobús, agarré una de mis típicas bicis y me fui a South Pointe. De ahí, a la playa a la altura de calle 12st, luego piscina, jacuzzi, cena, Bodega… ¡Y vuelta a empezar!
Finalmente, y días después, en la misma jornada en que un montón de cruceros partían hacia Bahamas, cogí un avión de vuelta a Madrid, dando por terminado un viaje por mi querida Florida en el que en general todo salió estupendamente.
