1 de Julio de 2015
Tras visitar el waterhole de Halali salimos a las 6:30 del campamento ( cuando abrían la puerta) y fuimos directos a un waterhole cercano, hoy iba a ser un día leonino.
Encontramos una leona solitaria desperezándose, que lanzó unos rugidos al aire, supongo para comunicarse con su manada, dirigiéndose hacia nuestro vehículo pasando a escasos metros. Posteriormente encontramos varios leones mientras nos dirigíamos de nuevo hacia el waterhole del día anterior, pero ya no había ni rastro del Kudu.

Hicimos Eland drive, vimos cebras y kudus aquí pero no mucho más.

En Halali en las horas centrales del día nos dimos un baño en la piscina, el agua estaba helada! Tras la comida y el baño el heladito de rigor y de nuevo a los polvorientos caminos, insaciables por ver fauna.

Parece un indio con pinturas de guerra:

Me encanta esta foto, visitamos la laguna salada:

Muchos orys y ñus.


Una jirafa solitaria en uno de los waterholes:

Adictos a la coca-cola durante los viajes, no os aconsejo la versión namibia

Volvimos al waterhole de la mañana pero no había movimiento, volvimos a cenar en el campamento ya que comimos bastante bien el día anterior en el buffet libre y al waterhole del campamento, donde vimos 2 rinocerontes, chacales y hienas, esta noche no había demasiado movimiento.
Nosotros solo estuvimos 2 noches y echamos de menos una tercera, creo que es el número ideal de noches en Etosha, al venir de Botswana no lo veo tan imprescindible pues casi todo el viaje consistió en visitar reservas y parques, pero si realizas un viaje exclusivo a Namibia, cogería 3 noches. No hace falta que estén repartidas en diferentes zonas, durmiendo en Halali se puede visitar todo el parque, no es tan grande como para tener que planificar una ruta como es el caso de Kruger.
Tras un día mas relajado aunque igualmente intenso, nos íbamos a dormir, al día siguiente nos tocaría despedirnos de Etosha y nos dirigiríamos hacia la Cheetah farm.