30 de Junio de 2015
Son las 21:47 ( 20:47 hora Namibia) cuando escribo esta entrada. Hoy ha sido una paliza tremenda, nos hemos levantado a las 4:30 hora namibia y a las 5:00 tras un breve desayuno ya estábamos en la carretera, pues nos separaban casi 700km hasta Etosha y queríamos aprovechar lo que pudiésemos el tiempo en el parque nacional.
Hemos encontrado mucha gente por la carretera cuando todavía no se había hecho de día, niños que se dirigían al colegio, ganado...en poco tiempo ya estábamos en Rundu.
Un consejo, aquí hay una valla veterinaria y nos hicieron dejar la carne que llevábamos, no es por un tema económico ya que la carne no es cara, pero si luego no encuentras donde comprar te puede romper tus planes culinarios. Hemos leído que algunos sudafricanos, con mucha experiencia en el terreno sobre nosotros, cocinan la carne antes de cruzar y así no les ponen problemas. Nos dijeron que la carne la iban a donar a alguien necesitado en la zona así que no nos hizo sentir mal. El "embutido" envasado que llevábamos no nos lo quitaron.
Tras pasar Rundu ya nos dirigíamos hacia el sur por la B8, alejándonos de la franja y decidimos continuar por la carretera de grava 3016, saltándonos Grootfontein y Tsumeb, tengo entendido que esta última población es bonita y que en Grootfontein hay un meteorito ( el meteorito de Hoba), pero entre Etosha y todo lo demás, ganaba Etosha, así que nos adentramos en la pista de grava.
Aquí ya pudimos ver animales, ya que por estas pistas no te encuentras absolutamente a nadie, chacales, warthogs, kudus e incluso una jirafa! Tras nuestra salida a las 5 de la mañana y 7 horas de conducción a las 12:00am ya estábamos en la puerta del parque, del tirón y sin miramientos!
Entrada a Etosha:

La entrada por este lado del parque te lleva a Namutoni, aquí nos registramos, pagamos el permiso correspondiente y compramos el mapa de rigor.
Namutoni:

Hacía bastante calor, cuando salimos a hacer nuestro safari particular, nos paró un vehículo avisándonos que había tres leones comiéndose un kudu en un waterhole, así que salimos lanzados hacia allí. El waterhole no recuerdo si era Chudob o Klein Namutoni, era uno de esos dos pero no lo apunté.


Aquí vimos nuestros primeros Elands!


Aquel waterhole rebosaba de vida, cebras corriendo nerviosas, chacales esperando su oportunidad, springboks, impalas ( en Etosha se pueden observar conjuntamente springboks e impalas, creo que es de los pocos lugares), elands, jirafas...no sabías a donde mirar! ( si tengo tiempo subiré un pequeño vídeo).

Las fotos no hacen justicia!

Si nuestra entrada a Moremi resultó triunfal, la de Etosha estaba siendo espectacular. Estuvimos un buen rato contemplando la leona como iba y venía, apenas podía moverse con la tripa llena a reventar y respiraba incluso con dificultad, jadeando con la boca abierta. Aquella escena nos retenía, tenía sentimientos encontrados, ya que adoro los leones pero los kudus son animales especiales para mí, en fin, es el ciclo de la vida como dice la canción
Por el camino vimos nuestro primer rinoceronte negro!

Los oryx en un escenario como Etosha ( o Sesriem) los hacen todavía mas preciosos, belleza potenciada, no cabe duda. La foto no es muy buena.

Etosha es un lugar diferente, árido, plano...pero tiene un encanto especial, sin duda!

Llegamos a Halali sobre las 16:00, pusimos combustible, nos registramos y volvimos a salir a los caminos. Aquí es una de las zonas del parque donde hay un pequeño terreno montañoso, lo cual significa una cosa, leopardos. El waterhole de Halali es conocido por ello, pero no tuvimos suerte, desde Moremi no volvimos a ver leopardos y estuvimos todo el viaje buscándolos, incluso en Naukluft NP donde hicimos senderismo.
Vimos unos elefantes recubiertos de un polvo o barro reseco muy blanco, parecían fantasmas, nunca los había visto con esa tonalidad y me arrepiento de no haberles hecho una foto porque no volví a verlos de esa guisa
Al volver a Halali decidimos cenar en el buffet libre y después en el waterhole estuvimos un buen rato disfrutando de los elefantes y los rinocerontes que se acercaban a beber, no había demasiada gente y afortunadamente se imponía el silencio.

Así finalizó otro día de dura conducción por polvorientos caminos, habíamos recorrido toda la franja de Caprivi en 2 jornadas de conducción, no nos sobraban días y decidimos hacerlo de esta manera, se puede hacer perfectamente y sobra tiempo para visitar Mahango un día y Etosha al siguiente.
Al día siguiente por fin teníamos un día de "relax" para visitar Etosha, sin obligación de grandes desplazamientos, repitiendo noche en Halali.