Al ser nuestro tercer día ya no teníamos jet lag... eso sí, ¡un sueño que nos moríamos! ya costaba más levantarse... Gracias a Dios, el buffet nos daba fuerzas para seguir.
Nos dirigimos de nuevo a la parada del Hop On Hop Off y hoy paramos un poquito más adelante que ayer en el Distrito Financiero. Paramos en el Pier 17.
La verdad es que ya sabía que este Pier no tenía nada que ver con el de San Francisco... pero teniendo tan reciente la visita pues me decepcionó bastante... Aún así, dimos un vistazo por el centro comercial que tiene y aprovechamos para comprar protector solar y after sun pues el día anterior nos había dado bastante el sol. Desde el Pier, aprovechamos para hacernos unas bonitas fotos del Puente de Brooklyn.

Así que empezamos a andar y nos dirigimos a nuestro objetivo del día: cruzar el puente. Bufff... hacía un calor tremendísimo y a cada paso por el puente se veía a vendedores de agua: "One dolla, one dolla". Tuvimos que comprar ya que nos deshidratábamos... Nos pareció que el puente tenía mucho encanto y cuando nos dimos cuenta ya estábamos en Brooklyn.

Estuvimos haciéndonos fotos de las vistas desde el muelle que hay junto al River Café y descansando a la sombra de los árboles en un banquito en el jardín que hay delante del River Café.

Nos quedamos con las ganas de comer aquí pero había que ahorrar algo y además teníamos otro destino para comer...

Había bastante cola en la puerta de Grimaldis pero avanzó bastante rápida... (gracias a manhattan ya que gracias a sus comentarios fuimos aquí y nos encantó). Nos tomamos una pizza grande para los dos y un refresco. la pizza deliciosa, el precio muy económico y el lugar nos pareció muy auténtico...
Ya con la panza llena nos decidímos a deshacer el camino hecho y recorrimos el puente de vuelta a Manhattan. La verdad es que se había nublado bastante y el camino de vuelta fue mejor ya que no nos moríamos del calor... Casi hacia el final del viaje nos encontramos a Belén Rueda que iba en bici con sus hijas por el puente y habían parado a hacerse unas fotos. Nunca pido fotos a los famosos pero Belén me parece muy buena actriz y no me pude resistir...
De aquí, nos fuimos caminando hacia Chinatown y Little Italy por dónde estuvimos curioseando hasta que se empezó a nublar mucho mucho... Uy uy uy... Estaba claro que iba a caer una buena así que cogimos un taxi y ¡menos mal! Pues así fue...

Volvímos a hotel y estrenamos la piscinita.

De aquí nos fuimos a ducharnos y arreglarnos y nos fuimos a ver el musical de La Sirenita. se me había olvidado contarlo pero las compramos el día anterior en el propio teatro. Pagamos las entradas más baratas y nos pusieron en uno de los sitos de tarifa media. Decidímos no ir a TKTs ppor que queríamos ver ese musical y no queríamos arriesgarnos. Yo soy fanática de Disney y lo disfruté como una enana... ¡Nos encantó!

Después del musical, unas brochetas de carne de uno de esos puestecillos de hot dogs y a dormir.