A las 14'30h hemos subido al tren con destino a Panzhyua para allí coger un autobús hasta Lijian. En la estación central de Chengdu no cabía un alfiler y todo el mundo iba en nuestro mismo tren.

El viaje hasta Panzhyua se nos hizo muy corto y fue muy cómodo. Las soft sleeper son todavía más cómodas que las hard, sólo hay cuatro en cada compartimento y se puede incluso cerrar la puerta de modo que no escuchas tantos ruidos, ni te despiertas. Hasta que anocheció fuimos viendo el paisaje montañoso super bonito y luego a cenar y dormir. Esta vez ya parecíamos chinos, nos metimos en el tren con una bolsa llena de comida como ellos: sopas de las de bote que tienes que añadir agua, fruta, té..... En China en cualquier sitio, estaciones de tren, bus, restaurantes, trenes y algunos autobuses hay agua caliente, es decir, agua hirviendo para que la gente haga té o sopa. Casi todo el mundo lleva unos botes de cristal con unas pocas hojas de té y le van echando agua caliente y bebiendo.

Al llegar a la estación estaba cerrada. Un chico que estaba esperando nos dijo que abría a la 6:00h, pues nada, nos acomodamos sobre nuestras mochilas y a dormir un poco. Poco antes de las 6:00, de repente empezó a aparecer gente, pero mucha, mucha gente y se agolparon todos en la puerta de la ticket Office....mis padre se abrieron paso como pudieron y consiguieron ponerse los segundos en la cola para comprar los billetes a Lijian, pero ¡ Sorpresa! ¡El bus de las 07'00h que es el que queríamos coger ya estaba completo! pudimos comprar billetes para el de las 10'30 y no había más autobuses. Pff, ¿ He dicho que agosto es el mes de vacaciones en China y que todo está a tope de gente? Con los billetes en la mano sólo nos faltaba esperar otras 4h....pasamos los controles de seguridad y nos apodermos de varios asientos de la sala de espera, nos echamos sobre las mochilas y a dormir. A las 10'15 un hombre muy simpático vino y nos señaló un autobús diciéndonos: Lijian. Era el conductor, nos subimos y comenzó un viaje de 7'30h hasta Lijian, eso sí por un paisaje espectacular. China es mucha China. No puedo describir lo bonito que era. Empezamos por un paisaje de alta montaña, luego el paisaje poco a poco fue pareciendo un paisaje tropical con bosques de bambú, plantaciones de mangos y fruta dragón,plantaciones de arroz y cultivos en terrazas en las laderas de las montañas. Se parecía mucho al paisaje del norte de Tailandia. Había km y km de mangos y en todos los árboles los mangos en bolsas.

Yo pensé: vaya trabajo de chinos, envolver uno a uno miles de mangos, pero luego caí en que hay mucha gente, siempre hay mucha gente para hacer cualquier cosa y me fijé en un campo en el que por cada árbol había dos o tres personas....y claro, así no es tan difícil. El autobús paró tres veces por el camino y en una de las paradas había una mujer dándo mango para probar a todo el mundo y vendiendo. Estaban buenísimos y a 3¥ /kg compramos casi 4 Kg de mangos. Ya sé lo que vamos a desayunar los próximos días...

Por fin llegamos a Lijian, el bus nos dejó en la estación más cercana al centro, cogimos las mochilas y andando a buscar el hotel. En cuanto entramos en el casco viejo de Lijian ya nos quedamos maravillados. Todo el pueblo es patrimonio de la UNESCO y realmente lo merece porque a pesar de estar lleno de tiendas y restaurantes, como todos los sitios turísticos, es muy muy bonito y real. No está reconstruido o es de pladul como Datong. Aquí todo está cuidado hasta el último detalle. Todo muy bonito, todos los restaurantes con flores, los hoteles todos super bonitos....es un pueblo chino de cuento.

Dejamos las maletas, nos duchamos, descansamos un poco y nos fuimos a disfrutar de sus calles. Había música en directo en muchos de los bares y farolillos chinos de los que hacen que los pueblos turísticos chinos sean tan bonitos por todos lados. En esta zona la especialidad para comer son los Hot Pot,que consiste en que te ponen en la mesa una cacerola con un caldo y tú compras lo que le vas a echar y se lo vas echando y te lo vas comiendo. Además en esta zona hay muchas setas. A nosotros los Hot Pot no es que nos entusiasmen así que nos fuimos a buscar algo más tipo noodles y cenamos una sopa de noodles con ternera muy buena en un sitio cerca del mercado y el dueño se hartó de hacerse fotos con nosotros.
Esa noche dormimos como troncos. En Lijian no hace nada de calor, claro está a 2400m, a parte de eso el hotel era genial. The Secret Garden.Muy bonito, como todos los de Lijian, con un balancín en el patio, una fuente y un estanque con un puente por encima y por supuesto por la noche.


Cómo estaba previsto desayunamos mango, súper bueno y nos fuimos a recorrer el pueblo.
Lijian es como un laberinto con calles de piedra y casas de madera lleno de rincones preciosos y edificios históricos. Al lado del casco antiguo hay un monte y en lo alto un mirador, Wangu Lou desde donde se ven todos los tejados del pueblo y es una vista muy bonita. Por el centro histórico no pueden circular vehículos, ni motos eléctricas ni nada. Todo se hace andando. Vimos repartidores de comida rápida andando y personas que llevan las maletas de los turistas en carros tirando de ellos. Todo andado. Por todo Lijian hay carteles diciendo que tengas cuidado con el fuego porque todas las casas son de madera y puede haber un incendio .
Lijian es el hogar de los Naxi, un pueblo descendiente de nómadas tibetanos que mantiene su propia religión , lengua y una escritura, la Naxi , que se llama dongba, que es a base de pictogramas y es la única forma de escritura jeroglífica que sigue en uso.


En nuestro recorrido nos cruzamos con una boda Naxi, vimos un gran séquito de personas, sobre todo mujeres, porque la sociedad Naxi es matriarcal, vestidas con los trajes típicos y los novios llegaron hasta el río y soltaron dos carpas rojas mientras el que sería el sacerdote cantaba y tocaba unos platillos. Fue bonito verlo.


Comimos en un restaurante que no tenía Hot Pot y nos fuimos a descansar un rato al hotel, esta vez yo me apoderé del balancín y me puse a leer. Por la tarde seguimos con nuestro recorrido, fuimos probando los pasteles de rosa que te ofrecen y venden por todos lados y que están muy buenos y compramos y nos quedamos mirando como hacen las pulseras y anillos de plata a golpe de martillo.

Hacen cosas muy bonitas. No somos muy de comprar cosas pero por curiosidad preguntamos el precio y por un anillo de plata chulísimo en forma de hoja nos pidieron unos 10€ ...mi madre me lo regaló y ella se compró otro también muy bonito, también nos compramos unas pulseras muy originales que hacen con ramas dobladas y cierres metálicos. Cuando ya se hizo de noche salimos a la parte nueva de la ciudad para buscar un lugar donde cenar y encontramos un sitio cerca de la puerta de entrada al caso viejo donde cenamos de maravilla.

En la mesa de al lado había una familia China haciéndonos fotos y yo intenté hablar un poco con ellos pero no sabían nada de inglés, la madre le decía algo al hijo y ya el hijo se acercó y :Where are you from? En chino - inglés...yo le respondí y le pregunté que cuantos años tenía etc pero no saben mucho más. Ya nos ha pasado más veces, se ven familias con mucho dinero que se ve que llevan a los hijos a colegios ingleses pero en cuanto les dices algo más de los años, o como te llamas ya no siguen hablando. Pero es gracioso ver como los padres les dicen algo así como: habla en inglés con la niña! Venga! jajajajajajajaja.
Bueno, han sido dos días geniales en Lijian en los que hemos estado muy muy agusto, pero el viaje continúa y mañana vamos a Sangri La, nuestro bus sale a las 8:50, desde la misma estación a la que llegamos, menos mal no hay que madrugar mucho y podemos ir andando.