Hoy haremos una excursión a Teufelsberg (literalmente, la montaña del demonio). Tomamos un tren hasta Heerstrasse y de allí tenemos una buena media horita de caminar por el monte.
La montaña Teufelsberg se construyó para cubrir un edificio militar nazi, que no se pudo derribar con dinamita, y se decidió cubrir con runas de casas destrozadas por los bombardeos de la guerra. Esta parte de Berlín quedó en la zona de los aliados después de la división de los vencedores, así que los americanos construyeron una torre de escucha gigantesca.
Actualmente no está del todo abandonada, porque es una propiedad privada gestionada por un grupo que ofrece tours y en teoría se encargan un poco del mantenimiento teufelsberg-berlin.de/ La entrada libre vale 8€ y la visita guiada 15€.
Los edificios están destartalados a más no poder, y parece ser que a esta asociación le va el rollo reciclaje-artístico porque hay estructuras bizarras. Todo está grafiteado, algunos muros muy talentosamente.
Subimos las escaleras con la luz de los móviles, porque aquí no hay electricidad, el ascensor por supuesto no funciona, y hay zonas sin ventanas que te dejan a la más profunda oscuridad.
Al llegar a la cima de la torre más alta estamos dentro de la gran cúpula blanca que tiene una acústica increíble. Aquí cada sonido se amplifica, se distosiona, se marcianiza. Una experiencia.
Cuando ya hemos hecho todas las voces raras que se nos ocurren, nos vamos.
Para comer elegimos la calle Kastanienallee, con muchos restaurantes de cocinas tradicionales e internacionales con sus mesas y sillas fuera a la calle. El Prater es un biergarten tradicional pero está cerrado ahora, elegimos un italiano.
Después de comer aprovechamos que estamos cerca para visitar el edificio de la Kulturbrauerei. www.kulturbrauerei.de/ Es una antigua fábrica de cerveza que ahora utiliza sus instalaciones para bares, discotecas, teatros y otras acciones culturales.
Siguiente parada, Nikolaiviertel, justo entre la Catedral y Alexanderplatz está esta reconstrucción de barrio medieval, con bonitos edificios, muchos restaurantes y vistas al río. Destaca la iglesia del siglo XIII.
De aquí nos dirigimos a la Museumsinsel para poder subir a la Humboldt Box. Este edificio efímero cuenta con una sala de exposiciones y una terraza en la parte superior con buenas vistas de la Catedral y los museos de la isla.
Lo curioso es que en la parte de detrás de este edificio-caja están reconstruyendo el antiguo Palacio Real berliner-schloss.de/.
Y ahora ya se ha hecho la hora de ir al concierto. La sala Huxley’s Neue Welt está en el barrio Neukölln, nada turístico. La sala es un antiguo teatro y suele ofrecer conciertos de música y otros eventos huxleysneuewelt.com/. El concierto de Band of Horses, fantástico.