En el corazón del valle del Rift, a unos 150 km de Nairobi se encuentra este lago que llegó a considerarse el mayor espectáculo de avifauna del mundo.
- Antes era de color rosa.
- Lo sabemos. Deforestación e intervención humana han hecho que los flamencos se asusten.
- No hace tantos años llegaban a concentrarse 2 millones de ejemplares.
- ¿Cuál es la mejor época para verlos?
- Junio, antes de la migración de los ñus. En agosto no creen que se llegue a 15.000 ejemplares.

Nakuru era un lago especial. La alcalinidad de sus aguas hacía crecer un alga que servía de alimento a los flamencos.
Su color rosado contrastaba con el turquesa de sus aguas y la verde vegetación lo rodeaba como un anillo formando un paisaje excepcional.
- Os podéis creer que se hacían vuelos rasantes en avioneta sobre el lago?
- Alguna que se cree Meryl Streep...

Nos acercamos hasta la orilla del lago y allí pudimos caminar y acercarnos un poco más a estas elegantes aves.
Cuando miro esta foto recuerdo hasta los sonidos que emiten... y también la cantidad de mosquitos que había! Bendito relec!
La mejor visión del parque la tendremos desde las colinas, en especial del mirador de los babuinos (otro escenario de película)

La vegetación de Nakuru es muy frondosa. Estamos ligeramente por debajo de la línea del Ecuador y aquí llueve cada tarde.
Son caminos de tierra por las colinas en cuyos márgenes tenemos gratas sorpresas como este babuino con su cría recién nacida.

Hemos visto esos enormes camiones de la agencia española que vende viajes de aventura. Sinceramente, dudo que puedan transitar por aquí.
Tras unas cuantas cuestas llegamos hasta la cascada de Makalia, en el extremo sur del parque.

Es en la temporada de lluvias cuando su caudal aumenta y se precipita de manera ensorderedora en esta laguna.
Se puede descender a pie hasta la cueva que se ha formado detrás de la cortina de agua.
También hay una zona de acampada con unos aseos de esos... jeje... para extrema necesidad, y unos bancos bajo las acacias donde encontramos este simpático mono vervet.

Nakuru merece una visita, al margen de las aves, por la abundancia de especies.
Solo en esta zona de Africa contamos con 4 subespecies de jirafas.

Tuvimos oportunidad de observar unos cuantos grupos durante nuestro paseo por la reserva.

Aunque ya lo habíamos visto en el Mara.. He aquí el rey de Nakuru: el rinoceronte blanco.
Con el objetivo de proteger la especie fueron reintroducidos en el parque en la década de 1980.
Su fácil adaptación y los esfuerzos de las autoridades por detener la caza furtiva han conseguido su reproducción y crecimiento en libertad.

Nos despedimos de Nakuru bajo la plácida mirada de este búfalo que cual antigua damisela quiso posar para nuestras fotos.