Los principales objetivos de la etapa de hoy son pasar por la carretera del Atlántico con el puente que aparece en muchos de los folletos turísticos de Noruega y conocer Trondheim. Molde y Kristiansund son dos ciudades que si vamos bien de tiempo pararemos y si vemos que vamos muy justos pasaremos de largo porque hemos leido que no merecen mucho la pena.
Lo primero es dirigirnos a Vestnes para tomar el ferri a Molde. Una vez en Molde decidimos no entrar en la ciudad sino subir directamente al mirador de Varden desde donde pueden verse unas bonitas vistas de todas las islas. Desde aquí nos dirigimos hacía Vevang desde donde empieza la carretera del Atlántico.



La carretera del Atlántico (Atlanterhavsveien) es considerada como una de las carreteras más peligrosas de Europa, supongo que debe de ser en días de fuerte oleaje cuando las olas pasan por encima de la carretera porque en días claros y con el mar en calma es una paseo circular por ella. Una vez superado el puente de Storseisundet con su fuerte pendiente hay un aparcamiento desde donde hacer algunas fotos del puente. A partir de aquí, siguiendo por la 64 en dirección Kristiansund lo único destacable que nos encontramos es el atlanterhavstunnelen que es un túnel que pasa por debajo del mar cuya longitud es de 5779 m y 250 m de profundidad pero que está gravado con un alto peaje. En mi opinión una vez has llegado al parking después del puente de Storseisundet y si quieres ir a Trondheim deberías dar la vuelta y dirigirte a Kanestraum para tomar el ferri a Halsa. Nosotros no lo hicimos, seguimos hacía Kristiansund a través de túnel de peaje, pasamos por Kristiansund que no tenía mucho interés y llegamos a Kanestraum para tomar el ferri.
Una ver cruzado el fiordo, Trondheim está a 160 km, un alto en el camino para comer y a primera hora de la tarde estamos en el hotel a las afueras de Trondheim. En 10 min andando llegamos al puente viejo sobre el rio Nidelva y la primera impresión que tenemos de Trondheim es magnífica, la catedral gótica de Nidaros, el palacio del arzobispo, los almacenes a la orilla del rio, el barrio de Bakklandet.



Hoy cenamos en Superhero burguer en calle Olav Tryggvasons gate 1, un par de hamburguesas con cocacola y patatas por solo 50 eur, barato para ser Noruega.