Para esta visita es casi imprescindible que te guste la saga cinematográfica, aunque mi mujer no es fan y le encantó. Es una visita guiada, no se puede hacer por libre. Está todo mantenido y conservado como en las pelis. Los lugares son perfectamente reconocibles y parece que en cualquier momento va a salir un hobitt de alguna de las casas. La visita acaba en la taberna de El Dragón Verde tomando una pinta de cerveza que corre a cuenta del guía. Nota: no se puede bailar sobre las mesas
Hobitton está a 1 hora y media de Waitomo por lo que podrás hacer las dos cosas en un mismo día siempre y cuando madrugues un poco.