Tucupita, Venezuela — viernes, 18 de octubre de 2013
Winamorena
En warao se le llama Wina, a la hoja de la palma del palmito.
Este palmito es un fruto endémico de Delta Amacuro y de buen sabor ademas de ser fuente de rica en carbohidratos.
Ver: El Palmito ,Brotes del Palmito.
De esta de deriva el sustantivo de Winamorena con que se conoce este idílico lugar.
Como les eche el cuento en capítulos anteriores, había tenido pensado regresar, luego que volviera de Brasil, a Winamorena.
En efectivo lo hice, pero mas tarde de lo pensado.
No encontrando pasaje para el día 21, me fui temprano al terminal de oriente y compre el tique para Tucupita.
La ida fue sin contratiempos y asi llegamos, aunque un par de horas después de lo previsto.
Sin embargo, esto no consistió un contratiempo para mí, pues las lanchas que salen para Pedernales por el Caño Manao, comienzan a salir a las 11:30am, porque precisamente salen de Pedernales a Tucupita a eso de las 6 am, o antes.
Como yo sabia donde quedaba el muelle, yendo por determinada calle, hasta llegar a una plaza, y luego se dobla en esa primera plaza que se ve, para llegar a un extremo de la Plaza Bolívar de Tucupita, entonces a una cuadra esta el Caño Manamo y ahí comienza el paseo homónimo que termina justo en el embarcadero de las lanchas.
Tome una que salio a medio día y tomamos rumbo a Winamorena, que queda casi en la mitad del camino, pero algo mas hacia Pedernales.
Cuando desembarque estaba comenzando a llover y tuve suerte, pues luego callo un aguacero de considerables proporciones.
Camine por el entarimado de madera hasta la casa de mi amigo Daniel, y no solo me alegre de verle, sino que muchos de la comunidad salieron a saludarme, pues mi llegada fue como una especie de acontecimiento local.
Luego de los saludos, fuimos al hogar me mi amigo y les entregue algunas cosas que les tenia reservadas y que les resultaron de mucha utilidad.
Después de eso, comimos algo y como yo ya había colgado mi chimchoro*, me eche a dormir un buen rato hasta que ya todo era de noche.
*cumple la misma función de la hamaca.
Al otro día, justo mi amigo iba a Pedernales y me invitó.
Salimos en lancha prestada y nos desplazamos entre unos paisajes de envidia para los que no han tenido la dicha de verlos.
Pude ver nuevamente el valet aéreo de las corocoras que curiosamente nos iban acompañando delante de la embarcación.
También las veíamos en la orilla de las contadas islas que tenían una playa aunque pequeña.
Y en las ramas de los manglares, se acomodaban en grupos al lado de algún eventual pelícano, pues es por ahí, donde el agua se torna salada, pues estamos llegando a la boca del caño, donde se une con el mar.
Yo había estado en este pueblo en enero de este mismo año, y a parte de que pintaron la iglesia católica, esta vez de anaranjado, todo lo demás estaba igual.
Pasamos un par de horas y regresamos, pues mi amigo, no consiguió lo que él andaba buscando.
Asi, retornamos, pero fuimos a tener a la isla que esta frente a Winamorena y que es un campamento para turistas.
Y resulto ser un lugar excelente, para turistear.
Tiene, ademas del área de dormitorio, su comedor y cocina, su planta eléctrica y baños o WC, o tolilet, o como los llamen. Con todo y su papel higiénico incluido, ademas de regaderas y lavabos.
Aparte ser el techo de paja (de hojas de moriche, mas específicamente), esta situado a la sombra de arboles, por lo que es fresco todo el día. Y esta justo al lado de la selva.
Todo es muy seguro allá.
Al esta separado del ras del agua por un barranquito de uno a dos metros, hay una excelente ocasión, para lanzarse de clavado al rió.
Y se sube, por unas escaleras de madera, que prácticamente nosotros las estábamos estrenado, muy buenas.
Ahí comimos y cotorreamos un buen rato.
Luego cuando nos íbamos, quedamos en que yo me encontrara con ellos al día siguiente aquí mismo para ir juntos a Tucupita.
El que esta al frente de este santuario vegetal es el Sr. Alexis Marin, al final pongo su enlace, por si les interesa.
Enlaces explicativos; Wirinoko Delta , Wirinoko; Lugar donde se rema
Luego de este encuentro, cruzamos el caño a lo ancho y en un peri-quiten, estábamos en Winamorena.
Esa tarde no había mucho que hacer, afortunadamente tenían servicio en la iglesia evangélica warao y me fui a acompañarlos.
Curiosamente esta también es una iglesia bilingüe, pero no es español - inglés, como la mayoría, sino mas bien en los idiomas de castellano y warao; aunque más warao que castellano.
Luego ya bien entrada la tarde, nos fuimos a dormir, hasta el amanecer del próximo día. Y por cierto que es aquí, donde amanece mas temprano, pues es este el estado más oriental del país.
Al otro día muy temprano, luego de tomar mi baño matutino en el río, donde por cierto el agua es calentita, me vestí y mi con mi amigo, cruzamos el caño, a remo en una barca.
Así llegamos al campamento para turistas que tiene mis amigos que había conocido ayer y luego de despedirme de Dani, esperamos los tres el transporte que va de Pedernales a Tucupita todas las mañanas.
Así, luego de unas dos horas aproximadas que se hicieron cortas al ver la naturaleza que transcurría placida en torno al ronronear monótono de los dos motores fuera de borda de gran potencia de la barca.
Luego de pagarle al lanchero y de despedirme de mis amigos y compañeros de viaje, camine al otro extremo donde justo en la esquina opuesta esta una panadería, compre algunas viandas y seguí a la Plaza Bolívar, la principal plaza de Tucupita.
Ahí como estaba cansado y tenia una bolsa que cargar, tome un carro por puesto, que por un precio bajo te lleva a los principales puntos de esta ciudad.
Me dejo en la entrada al Terminal de Pasajeros, por tan solo 5 bolívares.
Allí encontré pasaje en una de las tres líneas de buses que van a Caracas.
Luego de asegurar el pasaje de regreso, y como el bus salía en la tarde, me fui a comer en un lugar cercano, donde me sirvieron un sustancioso hervido de costilla.
A 90 bs. Todo está caro.
Después de comer, aun me quedaban un par de horas y me decidí a regresar al terminal y reposar ahí el almuerzo. Dormite un buen rato, en uno de los bancos y luego, como había escuchado que es en ese terminal donde sellan los pasaportes para los que van a Trinidad, fui a preguntar y a asegurarme.
Y siendo Trinidad & Tobago un destino turístico fuera de Venezuela, mejor les echo el cuento completo.
Resulto ser que en el bus donde vine de Caracas, venían dos señoras que iban a Trinidad, y por ellas me entere de que hay transportes que van de Pedernales a la Isla de Trinidad, pero curiosamente hay que sellar pasaporte en Tucupita. Todo esto lo deje en el tintero y cuando regrese al terminal de autobuses, de la capital de este delta.
Allí me fui a la oficina de migración y me contaron, que de Tucupita sale; ferri, un catamarán y otros transportes mas.
Se deben pagar 5 unidades tributaria que hoy día son un poco mas de 500 bolívares.
Los datos son estos;
Transporte fluvial - marítimo de Tucupita, Venezuela a Isla de Trinidad:
Transporte Doña Shandra.
Telf. Tucupita.- (0287 - 7211391)
Personal, móvil.- (0414 - 8992089)
En Isla Trinidad.- (001868 - 3136090)
Señor Saúl, en Tucupita.
Telf.- 2974689
Catamarán en Tucupita.
Móvil.- 0414 - 87992089
Hasta aquí son los transportes acuáticos que van de Tucupita en el Estado Amazonas a la Isla de Trinidad.*
*Yo no he usado esos transportes y me limito a la información que me dieron en Turismo.
Para turismo, excursiones y campamentos en el De la del Orinoco o Delta del Amacuro.
Hay estas personas, entre varias que prestan este servicio, estas son;
Señor Alex Marín del campamento WIRINOKO, precisamente, frente a Winamorena.
Móvil: 0414 7702350
El Señor Robin Alvarez Montaño en Tucupita. Organizador de viajes y paseos por el Delta.
Móvil: 0424 9261047 / 0424 3919512
Y en Winamorena: Dani el Warao; Guía de turistas.
Ellos ofrecen, además del hospedaje: Excursiones guiadas por los caños del Delta, vistaje del mono aullador americano (el araguato), así como de guacamayas, corocoras y visita a las zonas de babas (El caimán americano).
También se visita las especies de flora y fauna. Además de la visita a comunidades warao en las isla de los caños, donde pueden ver y comprar artesanías originales de las manos waraos, y otras alternativas más. Pero se debe llamar primero.
Luego de todo esto, aborde el bus que iba a Caracas, para luego y no sin contratiempos, llegamos a la capital el día sábado por la mañana.
Y es mi deseo que les haya gustado este otro capítulo añadido y de paso les comento que dejo el diario abierto, pues pienso regresar al Delta, lo que no se es cuando ni a que otro lugar del delta, a demás, extraños mis amigos que conocí allá.
Pero por ahora esto es todo, así que gracias y chao...!!
Fin de este episodio, pero más pronto que tarde; continuara...