Venecia, Italia — miércoles, 16 de julio de 2014
Ir de Venezuela a Venecia y sobre todo si vas de Caracas, visitar la Isla de Murano, es una visita obligatoria.
Pero antes, quiero dejarles este interesante enlace muy revelador:
Icet Arte Murano Venezuela *
>Icet arte murano, C.A.; somos una empresa dedicada a la elaboración y fabricación de piezas en cristal y todo lo relacionado a la elaboración de piezas artísticas. A media hora de Caracas, entre bosques nublados, a 1.420 metros sobre el nivel del mar, se encuentra ICET Arte Murano, empresa fundada en 1.957 por Bruno Ava con técnicos traídos de Venecia, Italia, para trabajar artísticamente en cristal. La nueva Venecia, Venezuela; único país que comparte con Murano la creación de piezas artísticas de cristal hechas a mano. Estamos ubicados en San Antonio de Los Altos, en el sector Potrerito. <
Miranda, San Antonio De Los Altos, Cl. La Trinidad, Casa S/N, Nivel PB, Local S/N, Urbanización Potrerito
* Y esto no lo sabe ni Wikipedia.
Es curioso, que sea solo en Venezuela donde haya la única factoría que trabaja con vidrio tal cual lo hacen en Murano, Italia.
Y yo primero de niño con mis padres y luego por mi cuenta, fui un visitante asiduo y curioso de como de ejecutaba esta arte de soplado de vidrio, y de como se le daba forma con pinzas de metal.
Y aun sigue funcionado en el mismo lugar, que se llama Potrerito, en San Antonio de los Altos del estado Miranda, a las afueras de Caracas.
Por otro lado, la Isla de Murano es muy bella y tranquila, cuando yo llegue no estaba funcionando la fábrica de vidrio donde hacen cosas maravillosas en vidrio y que tanta fama mundial, y es que exepto en Venezuela, no hay otro lugar donde hagan cosas en vidrio tan alucinantes.
Vídeo del trabajo en Icet Arte Murano Venezuela
Pero si había muchas tiendas abiertas, llenas de bellezas vidriadas para llevarlas como adorno o como trofeo a la casa de alguien.
Tiene la Isla sus templos religiosos, canales con lanchas y puentes. No hay góndolas, ese es un atractivo de la Venecia central. Tiene Murano, un gran reloj en una torre y varias esculturas en vidrio que son sensacionales.
Ya les dejo en este capitulo, varias fotos para que se den idea de ello.
Y bueno, luego de un par de horas, de regreso al centro, pues mañana me voy.
Luego de la escapada de ayer a Murano, hoy me aliste temprano y luego de un rato en La Ciudadela, donde por cierto deje un candado en uno de los puente que quizás reconozcan porque tiene una moneda de 5 bolívares (de las antiguas) que por un agujero que le hice, está pegada al candado. Esta en un puente.
Después de eso, tome el vaporetto que me dejo en la isla flotante que hace de terminal de lanchas y de autobuses que se llama Tronchetto, como ya deben saber, y allí espere un rato a que llegar la chica que atiende los boletos.
Al poco rato llegó y estaba guapísima.
Lamentablemente, justo ese día tuvo mucho trabajo, hubo un gran flujo de pasajeros comprando tiques y casi, no pudimos conocernos mejor.
Mi bus, el de Euroline que me iba a llevar a Barcelona, justo salió a la 1 PM (13 horas), así que apenas nos dio tiempo para despedirme, yo le dije lo mas florido que me acorde en italiano y al menos eso la dejo muy contenta.
El bus, con sus dos simpáticos chóferes, nos dirigimos a la capital catalana.
Mientras duro el día, pude mirara por la ventana y vi que esa parte de Italia tiene muchas siembras de diversos cultivos.
Cruzamos algunas ciudades italianas del norte e hicimos una patada en Torino, donde me saque un par de fotos y luego pararon, ya de noche, a comer.
La comida es cara y no es la gran cosa, claro que hay menús mejores pero rozan o superan los 40€. Yo como llevaba mi porsiacaso * en mi mochila, no pase trabajo.
* porsiacaso es algo de comer y beber, por si acaso no hay mas.
Dormí, me quede dormido, cuando desperté, seguí dormitando un buen rato, resistiéndome a despertarme de una vez, pero cuando al fin abrí bien los ojos, ya entrábamos en el Terminal Norte de Barcelona y había otro chofer.
De ahí, continuamos a la Estación de Autobuses Sants.
Y de aquí para adelante, les invito a que sigan leyendo los siguientes capítulos, que son cortos pero con buenos datos.
El viaje, aún no termina.