19 de Julio.
Amanece. Resaca. Cansancio. Hicimos la maleta como pudimos, nos vestimos con los ojos aún pegados y fuimos dirección a donde creíamos que se cogía el bus. Hay más buses y trenes que te llevan a Malmö, pero este solo nos costó 5 euros, súper precio, por ser tan temprano, así que lo compramos por adelantado(en la web de Flixbus). La tragedia ya os la podéis imaginar. Perdimos el bus. Corrimos todo lo rápido que nuestras piernas nos dejaban avanzar hacia la estación, que era donde creíamos que se cogía, pero no. Cuando llegamos, “justo a tiempo” pensamos, nos dimos cuenta de que allí no era, que el lugar estaba a 20 minutos de donde estábamos. Nos bajó un poco el ánimo pero solo un rato, cogimos el siguiente tren que salía dirección a Malmö y listo. Este tren lo pagamos porque no podíamos gastar un día de viaje del pase interrail con este tren. A todo esto, uno de nuestros amigos de la noche anterior se apuntó al plan de venir a Malmo con nosotras a echar la tarde.
Una vez en Malmo, pusimos rumbo al Turnin Torso y el moderno y ecológico barrio Vastra Hamnen.

Luego volvimos al centro (menuda caminata con resaca y faltos de sueño) y vimos el Castillo de Malmo (os lo podéis ahorrar, de castillo nada, menudo fiasco), paseamos por Lilla torg, precioso y las calles adyacentes, visitamos la Iglesia de San Pedro, cerrada pero con una cúpula de plástico muy bonita y con un gran mensaje en sus jardines.


Luego paseamos hacia la iglesia de San Pablo, de las más bonitas que he visto en mucho tiempo y el parque Kungsgatan. Cenamos y fuimos a la estación de tren. Esta noche sería nuestra primera vez en un tren nocturno.
IGLESIA DE SAN PABLO

Nuestra habitación, casi tan pequeña como el barco, constaba de 2 hileras de literas triples y un pequeño pasillo en medio. Compartimos vagón con una señora que no dio un ruido y nosotras esta vez nos comportamos estupendamente y no molestamos a nadie, el cansancio nos pudo y dormimos casi decentemente.

Aquello se movía más que un tiovivo, pero al final el cuerpo se acostumbra y duermes. Otra experiencia interesante esta de dormir en trenes, ganas tiempo puesto que mientras duermes te desplazas.