Os anuncio que esta etapa va a ser corta, mucho más corta de lo que a mí me hubiera gustado. La Denali Hwy es una de esas carreteras míticas de Alaska, la más escénica según muchos, pero a nosotros se nos iba a resistir.
Esa mañana amanecimos prontito ya que teníamos muchos kilómetros por delante. Queríamos llegar a Cantwell, al otro extremo de la famosa Denali Hwy, de donde nos separaban unas 200 millas (70 hasta Paxson, en la intersección de la Richardson con la Denali, y otros 130 por la Denali, la mayoría sin asfaltar). Salimos del camping y lo primero era echar gasolina, ya que aunque nos quedaba algo más de medio depósito, a partir de aquí y hasta llegar al otro extremo de la Denali la gasolina se iba a ir poniendo cada vez más cara, así que mejor llenarlo aunque no lo necesitáramos (hay un par de gasolineras en la Denali Hwy, pero obviamente son más caras de los normal, y también unas 15 millas al sur de Paxson, pero no en Paxson, ojo). Echamos en una “Tesoro” en la unión de la Glenn con la Richardson ($3.829/gal) y a las 9:15 estábamos saliendo. Este tramo de la Richardson no tiene nada de particular, lo más emocionante fue un alce que se nos cruzó por delante del coche. Encuentro de estos tuvimos varios a lo largo del viaje, y hay que andarse con muchísimo cuidado porque son bichos muy grandes que aparecen de repente.
A las 10:50 entrábamos en la Denali Hwy. Las primeras 20 millas desde Paxson están asfaltadas pero tienen muchos baches. Lo primero que notamos es que había mucha nieve por todas partes, otra vez veíamos que ir a primeros de junio tiene sus desventajas. Esta famosa carretera se abrió en 1957 y fue el único acceso a Denali NP hasta que se construyó la Parks Hwy en 1972. Discurre a través de valles glaciales inmensos cubiertos de tundra, con montañas nevadas a lo lejos y multitud de animales por el camino: caribous, alces y grizzlies, aunque es una zona de caza muy popular y hay menos animales que en Denali NP. En invierno está cerrada al tráfico y en verano las condiciones son muy variables en función de la lluvia, cuándo se haya pisado, etc, pero lo habitual es que tenga mucho polvo y muchos baches.

Tangle Lake, Denaly Hwy
Como os decía, las primeras 20 millas hasta Tangle Lakes están asfaltadas, y la carretera va ascendiendo y ganando altura. El día era frío y nublado pero aquí todavía pudimos apreciar las vistas de los lagos que íbamos dejando atrás y las montañas nevadas de la Cordillera de Alaska (un sistema montañoso de 650 millas de largo que incluye, entre otros, al monte Denali que da nombre al parque nacional) a lo lejos.
La carretera va ganando altura hasta llegar al Maclaren Summit en la milla P36.7, que con sus 4086 pies (1245 metros) es el segundo más alto de Alaska. Desde aquí se ve muy bien el valle del río Maclaren hacia el oeste, por el que transcurre la carretera, y según vas bajando hacia él puedes ver el glaciar Maclaren, que da origen al río, a lo lejos.

Maclaren Summit, Denali Hwy
Después de cruzar el río Maclaren, la carretera se adentra en el valle, y en la milla P44.8 entra en una zona llamada Crazy Notch, que es una especie de corte que atraviesa la morrena glaciar que se cree que fue formado por un río hace 12000 o 13000 años. En esta zona se supone que hay unas vistas maravillosas de las montañas de la Cordillera de Alaska hacia el norte: Mount Hayes (4216 m), Hess Mountain (3639 m) y Mount Deborah (3761 m). Nosotros, como habréis adivinado, no vimos nada: a estas alturas el día estaba ya muy muy nublado, con mucho frío, y sin parar de llover, y la visibilidad era pésima. Llevábamos ya un buen rato dando botes, con el culo cuadrado de estar sentados en el coche (me hubiera gustado parar para dar algún paseo pero la lluvia no invitaba a bajarse), y yo empezaba a estar un poco hasta el moño de la famosa Denali Hwy. Eran las 13:30 cuando llegamos a la milla P50, habíamos tardado más de dos horas y medias en hacer esos 80 km… En esta zona la carretera transcurre por varios eskers, que según la Wikipedia son “crestas largas, estrechas y sinuosas, compuestas fundamentalmente por arena y grava aunque al final de su formación el esker se completa con sedimentos de todos los tamaños posibles, lo que viene a hacer el montículo alargado más homogéneo. Estas crestas son depositadas por ríos de agua de fusión que fluyen generalmente debajo de una masa de hielo glaciar. Como la capacidad de transporte del agua es mucho menor que la del hielo, al desaparecer el glaciar queda invertido el relieve, siendo el antiguo río de agua el que se encuentra más elevado formando el propio esker, mientras que las antiguas orillas del mismo han quedado deprimidas debido al propio peso y erosión del hielo que formaba el antiguo glaciar”. En fin, una curiosidad más que aprendimos durante el viaje. El caso es que por lo visto los esker como estos, con lagos en la parte de abajo, son zonas estupendas para bajarse y buscar animales (castores, alces, pájaros…). Nosotros nos conformábamos con parar y buscarlos desde el coche con los prismáticos, pero no vimos nada. En la milla P55.7, justo después del puente sobre Clearwater Creek, paramos a comer bajo la persistente lluvia. El siguiente puente era el del río Susitna, en la milla P79.5

Susitna Bridge, Denali Hwy
A partir de la milla P105 se atraviesan varios ríos/arroyos, y en uno de ellos incluso vimos gente pescando. Los hay que no se desaniman ni con la peor lluvia… Las vistas en esta última parte, con la carretera paralela al río Nenana, deben ser espectaculares en un día soleado.

Pescando en la Denali Hwy
Finalmente, a las 18:30 llegábamos al Cantwell RV Park donde pasaríamos la noche. Había sido un día un poco decepcionante, la carretera se nos había hecho pesadísima y encima con la lluvia y las nubes no habíamos podido disfrutar nada de las vistas (porque sencillamente no se veía nada). ¿Llevaban razón todos los que nos habían dicho que la McCarthy Rd estaba en mejores condiciones que la Denali Hwy? Pues no sé, el caso es que la Denali tiene zonas muy malas, con muchos socavones y muchos baches, y es el doble de larga que la McCarthy, así que se hace muy pesada. En Cantwell pagamos $35.85 por una plaza con luz y agua y tengo que decir que este fue posiblemente el camping más limpio de todos los que visitamos. Las duchas estaban impolutas y el personal era amabilísimo: el dueño (junto con el vecino de la plaza de al lado) incluso intentó ayudarnos a arreglar la fuga de agua. Esa noche llamamos a la empresa de alquiler para decir que se nos había roto la tubería de agua y que las tres siguientes noches las pasaríamos en Denali NP, y a ser posible nos gustaría que nos la arreglaran para poder ducharnos esos tres días. Fueron muy amables por teléfono pero como era ya tarde me dijeron que hasta la mañana siguiente no podrían confirmarme nada. El plan para el día siguiente era llegar a Denali y hacer algún hike en la zona de la entrada antes de ir hacia nuestro camping en Teklanika, pero todo iba a depender de quién/cómo/dónde/cuándo nos arreglaran la caravana…
