Este día nos íbamos ya de Paris, y nos alojamos en Tours. En el camino pasamos primero por Versalles y luego por Chartres.
Salimos del apartamento y nos fuimos dirección a Versalles que nos quedaba cerca de donde estábamos (14,4 km/20 min). En Versalles aparcamos bastante cerca del Palacio y como era agosto, no había que pagar en la zona hora. Había una zona hora muy próxima al palacio donde sí se pagaba, pero nosotros lo dejamos a 5 min.
Aparentemente parecía que no había mucho lío, pero cuando llegamos al palacio nos encontramos que estaba abarrotado. Había una cola de por lo menos dos horas, y eso llevando ya la entrada, si no la llevabas, tenías que hacer la cola para comprarla. En fin, que nosotros nos fuimos a ver los jardines, que ahí no había apenas cola. Entramos y seguimos el recorrido recomendado en el plano, viendo todas las fuentes. Algunas de ellas estaban funcionando por eso nos cobraron entrada (8.5€ adulto,7.5€ niños gratis) y una además siguiendo el sonido de la música. A la niña le gustó mucho esta fuente "Bassin du Mirroir". Se puede salir al Gran Canal y a los Trianons, pero la niña no quiso, y nosotros ya los habíamos visto en otra ocasión. Así que pusimos ruta a Chartres.

Chartres no lo tenía yo dentro del recorrido inicial, pero antes de salir de viaje, el marido de una amiga mía, Carlos, me dijo que estando tan cerca de Chartres no podíamos no pasar, así que le hicimos caso. Nos fuimos por la nacional (77 km/ 1h 10 min) y pensábamos comer por el camino, pero al final llegamos a Chartres porque no vimos ningún área de descanso, así que comimos en un parque. Aparcamos en la zona hora (1,5€) y después de comer subimos a ver la Catedral. Impresionante por fuera y por dentro. Según parece salió intacta de la revolución francesa y de las guerras mundiales. Las vidrieras las desmontaron pieza a pieza antes de cada una de las guerras. Dentro de la catedral hay un laberinto en el suelo que los peregrinos seguían recorrer de rodillas como penitencia. El recorrido es de 262 m y solían tardar más de una hora en recorrerlo. Cuando llegamos había mucha gente recorriendolo. Luego dimos un paseo por el casco antiguo que es muy bonito.


Y finalmente pusimos dirección a Tours (180 km/1h 51 min) donde dormiríamos. En Tours reservé con Booking una habitación en el Brit Hotel Essentiel Tours Nord (63,98 € ). Aquí nos echamos unas risas la niña y yo porque el hotel era muy nuevo y estaba todo muy limpio, pero era todo muy pequeño, y mi marido se enfadó un poco. Tenía la cama supletoria a modo de litera por encima de las dos camas. Era la mínima expresión, pero tenía de todo. La ducha sí era grande. En fin, que era para una noche, veníamos ya de vuelta, y estaba muy limpio que para mí es lo importante.
Nos instalamos y nos fuimos al centro de Tours (5,1 km /11 min) en coche y aparcamos al lado del castillo. Tours está a la orilla del río Loira y el río está muy bonito por esta zona. Dimos un paseo por el puente y el río, y además vimos que tienen habilitado una zona de playa en el río. Aquí nos dimos un paseo por la ciudad, y entramos en la Catedral, que estaba abierta aunque eran cerca de las 8 de la noche. Además vimos que a las 21:15 había un espectáculo de sonido y luz que proyectaban sobre la catedral. Así que nos dimos la vuelta por la ciudad, cenamos en un hindú, que no nos gustó mucho porque era demasiado turístico. Despu
és nos fuimos a ver el espectáculo que estaba muy bien conseguido, era la representación de la historia de la ciudad desde el inicio del mundo hasta nuestras fechas.


