Ha sonado el teléfono de la habitación a las 2.58 am. Casi me da un infarto… Eran los del hotel para informarnos de que el bus saldrá a las 4 de la mañana… Es una broma????? Me están vacilando???? El hotel está genial, pero el trato que nos están dando estoy segura de que no se lo dan a sus clientes habitualmente… Un bus a las 4 de la mañana cuando una parte (y supongo que la mayoría, puesto que estábamos de los primeros en la cola) tenemos la salida del vuelo a partir de las 11 horas???? Les decimos que vamos a ir en taxi y tratamos de volver a dormir. A las 6.25 horas suena nuestro despertador. Tengo agujetas y dolor de espalda por recorrer el aeropuerto ayer de arriba abajo a toda la velocidad.
Bajamos a desayunar con nuestros amigos al desayuno buffet. Hacemos un desayuno exprés en 15 minutos y a las 7.20 horas ya tenemos el taxi en la puerta. Es una Volkswagen Caddy donde podemos meter holgadamente todas nuestras maletas. Tardamos 20 minutos en llegar a la T4 y a las 8.20 horas hemos hecho ya todos los trámites (check in, control de pasaportes, control de equipajes) y estamos esperando a que nos digan la puerta de embarque. Hemos descubierto una zona de 6 hamacas que están ubicadas entre la puerta S34 y la S35 y que ayer nos pasaron desapercibidas. Están genial, acolchadas, con enchufes y lámparas.

A las 9.45 horas nos despedimos con pena de nuestros amigos y nos dirigimos a la puerta de embarque (S4), que casualmente está en la otra punta de la terminal y que descubrimos que ya teníamos impresa en el billete desde el principio… Están haciendo un control de equipaje aleatorio, que a nosotros no nos toca. Esta vez no nos hacen un segundo control de pasaportes. A las 10.20 horas iniciamos el embarque, que va a toda velocidad y muy bien organizado. Los asientos están bastante bien, para lo que estamos acostumbrados, aunque nada como mi adorada salida de emergencia… Al final hemos conseguido sentarnos juntos. Tenemos por delante 10 horas de viaje hasta Dallas (Texas). Hay mogollón de películas de Disney (mis favoritas), pero están todas en español latino americano y no es lo mismo para nada. Suerte que me traigo yo la tablet cargada de películas. Hace un frío mortal en el avión, exagerado. Menos mal que tengo conmigo la chaqueta de nieve, que la llevo para la zona de San Francisco y Mammoth Lakes, ya que yo soy muy friolera, y me viene de lujo para el avión, porque estamos helados… Además traigo conmigo unos calcetines calentitos que nos dieron en su día con Qatar Airways que me vienen genial. Al cabo de una hora de haber despegado pasan ofreciendo refrescos y un aperitivo de galletitas. A la media hora nos traen ya la comida. Nos dan a elegir entre pasta y pollo, que está delicioso.
Para el vuelo me está viniendo genial un consejo que me dio Sandra, una amiga que conocí en el foro de Los Viajeros. Aunque se suponía que teníamos salida de emergencia en todos los vuelos, soy una persona precavida y como me agobio mucho en el avión cuando me tocan asientos estrechos porque las piernas me matan, me traje una pelota de playa de 61 cm / 24" que compré en los chinos (1,65€) y que me está aliviando un montón. Se puede hinchar más o menos, al gusto, y me permite ir mucho más cómoda. El único problema es que una vez se fue rodando por el pasillo y no me di cuenta y fue muy gracioso ver la cara de la señora que se la encontró, jajaja. Tuve suerte además de que el señor que estaba delante de mí no reclinó su asiento en ningún momento durante el viaje. Además, en el último vuelo largo que hice, viniendo de Cuba, aunque pude dormir, me desperté un montón de veces porque cada vez que me dormía se me caía la cabeza hacia delante. Mirando por internet pijaditas para viajar (cosa que me encanta, cualquier cosa que haga un poquito mejor los viajes me vale), encontré en AliExpress algo que acabo de estrenar y que aunque no es lo más cómodo del mundo, me viene de lujo. (es.aliexpress.com/ ...63c02qbDzP). Se trata precisamente de una cinta ideada para sujetar la cabeza de los niños en el coche y que yo uso para sujetar la mía en el avión y ya de paso, la pongo de antifaz para que no me moleste la luz. Me costó solo 2,59€ y tiene muy buena pinta.
A las 17 horas nos traen la merienda: refresco + tarrina de helado de chocolate marca Beckleberry’s. Nunca me habían dado helado en un avión!
Por cierto, que hemos desvalijado la neverita del hotel a cambio de la comida que no quisieron darnos ayer y lo hemos podido subir al avión sin problema, y como no sabemos si nos lo dejarán meter en Estados Unidos, nos lo comemos todo en el avión.
La cena llega a la 20.15 horas: 2 pastelitos rellenos de ternera con salsa barbacoa. Al final no hemos parado de zampar en todo el viaje… jajaja.

Ya solo falta una hora para aterrizar, por lo que cambio mi tarjeta SIM por la de Lyca Mobile. Se supone que al encender el móvil al aterrizar, debería funcionarme ya a la perfección.
No nos han dado ningún papel de aduanas para rellenar.
Aterrizamos a las 21.25 hora española tras 8080 km. Hablaré de hora española hasta llegar a Los Ángeles, pues Dallas tiene 2 horas menos que Los Ángeles y sino todo es un lío.
Nada más encender el móvil, ya se me conecta a Internet a la perfección. Genial!
Al bajar del avión aceleramos al máximo para adelantar al mayor número de personas posibles para el control de pasaportes. En la zona de dicho control, seguimos la línea de color morado por estar en posesión del ESTA, no tiene pérdida.

Esa línea nos lleva a los mismos kioscos APC que está usando todo el mundo, solo que a los que están ubicados en el fondo. Rellenamos los datos que nos solicita la máquina y nos sale un ticket por cabeza con una gran “X” tachando todos los datos. Había leído que es algo habitual, por lo que no me preocupa. De aquí pasamos a la cola del control de pasaportes en sí: tenemos unas 6 personas por delante y unas 50 por detrás… Por eso nosotros siempre bajamos corriendo de los aviones cuando hay un control de pasaportes por medio, porque el tiempo es oro! En 15 minutos y tras responder las 3 sencillas preguntas que nos hizo el agente de inmigración, ya estamos al otro lado. Recogemos nuestras maletas facturadas, que ya están en la cinta, y las entregamos unos 200 metros después, para que las pongan en otra cinta. De aquí vamos al control de equipajes de mano, donde hay una cola enorme delante de nosotros, aunque al final solo tardamos 20 minutos en total. Nos indican que no saquemos nada de las maletas para el control, ni líquidos ni tablets ni nada. Nuestro siguiente paso es dirigirnos a la segunda planta para coger el tren que hace un largo recorrido por el exterior, llegando a todas las terminales, y que nos llevará a nuestra puerta, la C2. Hemos tardado 1 hora y 10 minutos en llegar a la C2, desde que bajamos del avión.
A Nacho y a mí nos vuelven a tocar asientos separados. Esta vez no tratamos de cambiarlos, ya que el vuelo no es excesivamente largo. Me ha tocado el último asiento de la última fila, que no es reclinable… Qué se le va a hacer...
Despegamos a las 23.50 horas y a la media hora pasa la azafata repartiendo unos aperitivos.
Aterrizamos a las 17.45 hora de Los Ángeles. Se me ha hecho un poco largo este vuelo. Estoy un poco hasta las narices ya… No podemos bajar hasta las 18.10 horas. Nos dirigimos a recoger las maletas facturadas, que salen en 5 minutos. Justo enfrente de las cintas de maletas, en la calle, está la parada de shuttle de todas las compañías de alquiler de coches. Van pasando los shuttles con los rótulos de las compañías y tú levantas la mano cuando es la tuya.
Cuando estamos llegando a Álamo, nos vamos levantando para bajar los primeros del bus y esperar menos cola. Hay que pasar primero por unos kioscos similares a los de APC del control de pasaportes. Yo estoy muerta y no doy más de mí, por lo que me lo intenta hacer la señora que está allí ayudando, que es muy amable, pero con el rollo de la cancelación del vuelo de ayer, finalmente tengo que pasar por el mostrador. El chico que nos atiende habla español, por lo que puedo ir haciéndole todas las preguntas de mi check list y marcando los distintos items:
[ ] Pedir que nos atiendan en español.
[ ] Declarar siempre por escrito el conductor adicional al firmar el contrato, aunque sea gratuito.
[ ] Qué hacer en caso de accidente o de necesitar asistencia en carretera → Anotamos el teléfono.
[ ] Pago de los peajes → Dejamos claro que los vamos a pagar por nuestra cuenta.
[ ] Confirmamos que NO hay que lavar el coche antes de devolverlo.
[ ] Leí que es habitual que a algunos coches se les encienda aviso de baja presión en alguno de los neumáticos → Nos indica que si nos ocurre, llamemos a Álamo y nos den un nuevo coche.
[ ] Coger coche con “Cruise control” (control de velocidad).
[ ] Si tras hacer el check in no hay coches suficientes o coches de nuestro gusto, comentarlo para que nos traigan más y ponernos en la zona más cercana a donde van saliendo los coches (no en los aparcamientos), para ser los primeros en elegir: No lo necesitamos.
[ ] Revisar que el coche tenga la tela cubre maletero, para tapar las maletas: No tiene pero los cristales están tintados y he tomado “prestada” una de las mantitas de American Airlines.
[ ] Revisar que el coche tenga rueda de recambio: No lo hacemos.
[ ] Revisar bien el coche antes de empezar el viaje, para dejar constancia en el contrato de todos los arañazos y demás: Tampoco lo hacemos, estamos muertos y el coche solo tiene 4072 km.
[ ] Hacer una foto al contrato (incluyendo el nº de contrato), para tenerlo guardado en el móvil.
[ ] Cambiar la medición de la tª de grados Fahrenheit a Celsius.
[ ] Poner el cuenta km a 0.
[ ] Configurar el GPS en español de España, no latino.
Estamos tan cansados que ni me acuerdo de que tenemos el coche por 120€ en vez de por 1200, por si nos pusiesen algún problema, pero ni siquiera nos hacen un comentario al respecto. Nos entrega el GPS, nos lo habilitan a la entrada, antes de ir a la calle a elegir el coche y ya vamos a la sección de SUV, donde las llaves ya están dentro de los coches y podemos elegir el que queramos. Nacho se pone como un niño, corriendo de un lado a otro a ver cuál le gusta más. Jajaja, me hace ilusión verle así. A mí como me da igual y yo no entiendo de coches, le dejo elegir. Habíamos alquilado uno de la gama Hyundai Santa Fe, pero finalmente Nacho elige un Grand Caravan Dodge con un maletero enorme.

Nos entran todos nuestros trastos sobradísimamente. El depósito está lleno (y así lo tenemos que devolver), así que tras familiarizarse Nacho un poco con el coche, nos dirigimos a la salida. Enseñamos el contrato que hemos firmado y mi carnet de conducir y a las 19.20 horas estamos saliendo de Álamo rumbo a Solvang. El GPS nos indica que hay retención y que tardaremos 2 horas y 20 minutos. Vamos a morir… Es ya de noche y hay mogollón de tráfico nada más salir. Aprovechamos los carriles “car pool only” ubicados a la izquierda del todo y que son para agilizar (dentro de lo posible) el tráfico, pudiendo ir por él vehículos con mínimo 2 pasajeros en su interior.
Ahora mismo estoy agotada (en España son las 5 de la mañana) y no me da para muchas celebraciones, pero supongo que mañana seré más consciente de que por fin conseguimos el chollazo que no tenía yo claro que acabase siendo real… Un coche y sus complementos valorado en 1085€, por solo 120€, bieeeeeennnn!!!

A las 21 horas estamos destrozados de sueño. Nacho tiene que parar a dormir un rato y yo aprovecho para comprar algo en un supermercado, pues no tenemos nada para comer y tenemos mucha hambre… Gracias a Iberia por este inicio de viaje…
En media hora retomamos el viaje. Está siendo una pesadilla total este final del día.
Según el itinerario que tenía planificado para hoy, hemos perdido de ver Venice Beach y Santa Mónica, que lo recuperamos el penúltimo día del viaje, Santa Bárbara, Santa Ynez y Cachuma Lake, que están perdidos, aunque no lo considero una gran pérdida, por suerte!
Llegamos por fin a nuestro hotel a las 22.10 horas. El parking del hotel está lleno, pero hay uno público enfrente gratuito. En recepción me dice que no le consta la reserva… Es una broma?? Suerte que traigo conmigo el justificante de la misma… Nos da una habitación porque “por suerte tiene alguna libre”, me dice. Lo que me faltaba. Le indico que está pagada y me pide la tarjeta de crédito solo como aval, como ocurrirá en la mayoría de los otros hoteles. (Luego descubriré que me han pasado 21,31€ de depósito, que me tienen que devolver). Ducha rápida y a dormir, que no podemos más. Tengo que adaptar el planning de mañana para no madrugar tanto como tenía pensado… Qué rollo...
GASTOS DEL DÍA:
• Taxi: 15€
• Álamo depósito: 0,85€ (PENDIENTE DE DEVOLVER)
• Supermercado: 7,49€
• Wine Valley Inn depósito: 21,31€ (PENDIENTE DE DEVOLVER)
TOTAL €: 22,49
TOTAL $: 0,85