Kakheti es un valle llano en el que destacan los viñedos que forman parte de la seña de identidad georgiana. Ellos tienen a gala que el origen del vino se produjo en esta zona hace unos 8000 años y existen numerosos hallazgos que parece corroborarlo.
Telavi es una ciudad pequeña muy tranquila. No ofrece grandes atractivos pero está bien comunicada para visitar lugares de interés como la catedral de Alaverdi, Tsinandali o visitar alguna de las bodegas de la zona. La de Shumi es muy interesante ya que está al lado de la Hacienda Chavchavadze y tiene un pequeño museo que contextualiza muy bien la relación de Georgia y el vino (7 GEL visita y 2 copas. Dejar claro el precio de las catas de mayor nivel ya que puede sumarse al precio basico de 7GEL).
El monasterio de Nekresi tiene interés histórico, si bien artísticamente no suma a otros ya visitados y acercarse allí en transporte público resulta complicado y requiere una caminata de aproximación importante. Las vistas son bonitas, pero no mejores de las que se tiene desde Sighnaghi.
Mi final de viaje fue en Sighnaghi, un pequeño pueblo encaramado en un risco con excelentes vistas al valle y un sinfin de pequeños bares y restaurantes que lo hacen muy acogedori. Sí, es un destino muy turístico, pero igualmente agradable para pasar unos relajados días.
En mi opinión es un extraordinario lugar para finalizar el viaje a este excepcional país.