Día de transición. Hoy el destino es Port Shepstone. En Port Shepstone vamos a pasar 6 noches para bucear entre Protea y Aliwal si el tiempo lo permite. Que de momento un par de días pintan malamente...
Nos ponemos en marcha a las 5:45. La chica de la guesthouse nos da un desayuno en una bolsa ya que nos vamos antes de que lo sirvan. Antes de poner rumbo a Port Shepstone decidimos visitar la zona del humedal que llaman Cabo Vidal. La entrada al parque está al lado de Santa Lucia. Según anuncian aquí se pueden ver los cinco grandes pero yo la verdad que lo dudo. No dudo que estén pero si dudo que se puedan ver con la densidad de vegetación que hay. El parque consiste en una carretera que conduce hasta la playa de cabo Vidal. La carretera principal está perfectamente asfaltada y a lo largo de ella te encuentras desvíos a miradores, casetas de observación de aves y recorridos circulares de tierra. Nos paramos en el primer mirador que llaman Mission Rock. Es un mirador al que se sube por una galería de vegetación en donde observamos el animal más famoso del parque. Una especie de cervatillo enano súper asustadizo que en cuanto te ve sale corriendo metiéndose entre la vegetación. El mirador ofrece unas vistas a todo el parque y a la línea de costa bonitas. Del mirador bajamos a la costa y seguimos ruta alternando casetas que dan a lagunas secas y pistas de tierra en malas condiciones. Animales se ven búfalos, kudus y poco más. Lo más curioso son los escarabajos peloteros que parecen helicópteros volando. Son de grandes como una pelota de golf y se ven volando por todas partes.



Llegamos por fin a la playa. Esta playa es una pasada en cuanto la extensión. Comienza aquí en cabo Vidal y termina en Ponta do ouro en Mozambique. Siendo humedal todo lo que la rodea. Aquí el mar rompe con muchísima fuerza y por lo que avisan en los carteles las corrientes son fuertes. Solo es seguro bañarse en una especie de piscina natural que se crea con la marea baja y que protege de la corriente. Sopla un viento de narices que no impide que aun haya alguno con su sombrilla convencidísimo de que hoy hacía buen día para ir a la playa.
Recorremos un rato la playa dirección norte. No hay un alma. No me quiero imaginar la cara de los que descubrieron esta playa por primera vez. Volvemos hacia donde algunos valientes se están bañando y decidimos volvernos, no sin antes comprobar la fama que tienen los monos de Santa lucia. Cuando lees los comentarios de tripadvisor son frecuentes los que se quejan del problema de los monos. Y con razón. En el parquing que hay se encuentran como 10/15 monos. Los tíos están al acecho, tanto que si abres el maletero se tiran hacia ti a ver si pillan algo. Una familia ha empezado a sacar cosas y un mono se ha tirado sobre el niño robándole una bolsa de patatas. El mono se ha subido al árbol ha abierto la bolsa y se ha puesto a comerse las patatas como si fuera una persona. Parece ser que hasta han aprendido a abrir tiendas de campaña.

De vuelta a Santa Lucia pasamos por un lavadero de coche. Llevamos el coche que da asco y por 5€ nos han lavado el coche que lo han dejado nuevo. A las 12:30 hemos puesto rumbo Port Shepstone. Hemos tardado 3:30 en llegar. Hemos alquilado una casa por 38 € la noche para toda la semana y con todo cocina, aseo, salón (Mitchwood Road Self Catering en Umtentweni) Eso sí por ese precio evidentemente la casa nueva no es. Los dueños viven en otra casa en la misma parcela con cuatro perros preciosos. Tras instalarnos nos acercamos con el coche al pueblo a comprar comida para toda la semana. Por hoy poco más. Mañana a ver si hay suerte y podemos ir al agua!