Adiós Kruger. Hoy nos vamos a Suazilandia, pero antes recorremos 60 kilómetros hasta la salida de Melalane que tardamos en hacer 2 horas y media. Hasta la hora y media hemos visto más bien poco. Lo único un elefante con mala leche que al parar a su lado ha hecho intención de atacar, nos ha faltado tiempo para salir zumbando de ahí.
La ruta hasta Melalane va paralela al rio que hace de frontera sur del Kruger. Esta zona es de las que más rinocerontes hay así que a primera hora suben del rio y con suerte los ves cruzando el camino. Nosotros nos hemos podido encontrar con un rinoceronte que hacia un rato que había cruzado el camino y estaba algo lejos y finalmente a dos kilómetros de la Salida nos hemos topado de lleno en el camino con un rinoceronte y la cría. Un buen broche final.

Hoy es el séptimo día que estamos en el Kruger contando la tarde en la que entramos. Esto ha superado las expectativas de lejos y hemos visto de todo. Nos ha faltado el puercoespín pero bueno, siempre hay que dejarse algo para volver. La parte mala quizá son las horas de arbustos e impalas que echas, el calor que puede llegar hacer y los madrugones que hay que pegarse pero por lo demás más es un turismo muy impactante y muy cómodo. Esfuerzo físico nulo, los campamentos están muy bien cuidados, la limpieza de los baños es excepcional y si encima vienes de camping sale tirado de precio, comer en los restaurante te sale por 15€ dos personas y si encima pillas comida en las tiendas te dejas cuatro perras. Cuesta más una semana en el rojo buceando que venir una semana al Kruger de camping, y ves muchísima mas vida aquí con total seguridad. Si vas de cabañas sí que se dispara el precio pero aún sigue siendo mucho más barato que los safaris que se pueden hacer en Kenia, Tanzania o Zimbabue. Un consejo bueno es pillar un coche automático, yo lo he agradecido un montón, entre que conduces por la Izquierda y que paras cada dos por tres viene de lujo. Lo que sería aquí especial es un híbrido, eso sería el combo perfecto porque ni asustarías a los animales con el motor.
Ya fuera del parque ponemos rumbo a Suazilandia. El objetivo de pasar por Suazilandia es porque pilla a medio camino de Santa Lucía. Ir a Santa Lucia del tirón es un disparate y leí que en Suazilandia hay un parque que se llama Milwane que merece la pena.
En 40 minutos llegamos a la frontera. La verdad que se cruza rápido. No había nada de cola. Pagas 50 rands, que son como 3€, te sellan el pasaporte y pasas. Suazilandia me ha sorprendido muchísimo. Tengo que reconocer que hasta el año pasado ni sabía que existía. Y tampoco había visto fotos del país.
Resulta que es un paisaje súper montañoso y muy verde. Tanto es así que me recuerda muchísimo a Asturias. Además aquí parece ser que les ha dado por la industria de la madera y está todo replantado de eucaliptos. Por la carretera se ve gente vestida con ropas típicas y alguno con pieles de animales. Entre puerto y Puerto de montaña terminamos pillando una autovía que nos lleva a una carretera de tierra que conduce a Milwane. Milwane es una especie de parque en donde se encuentran antílopes, monos, pumbas, cebras, los impalas de las narices, cocodrilos e hipopótamos. El entorno es como la casa de la pradera. Cabañas típicas Suazas y una zona de camping con unas instalaciones y una limpieza que ya quisiéramos en España. Milwane es una especie de humedal, lo bueno es que es un sitio donde se ven gran variedad de pájaros y lo malo son los mosquitos...
Nada más llegar vamos al restaurante a comer. El restaurante se encuentra al lado de un laguito lleno de Ibis y demás pájaros que hacen que la comida pase a segundo plano.



Tras comer instalamos la tienda y nos preparamos para hacer una ruta de senderismo que llaman "Hippo Trail". La ruta son diez kilómetros muy cómodos pasando por siguiendo un río y pasando por charcas que con lo verde de paisaje parece mentira que sea África. Los animales van muchos con las crías y se ven con facilidad, pasamos por una zona donde se ven varios Abejarucos, me tiro media hora intentando pillar alguno y yo creo que alguna foto decente ha salido, mañana por la mañana volvemos aquí fijo a intentarlo de nuevo. Una ruta muy chula. Llegamos al campamento a las 16:30.
TRACK GPS DE LA RUTA




Aprovechamos para ducharnos y al poco el tiempo empieza a cambiar. Comienza a encapotarse mientras caen unos rayos de cuidado junto con viento. Temiendo la tormenta final aseguramos la tienda y vamos al restaurante. Nos habían reservado mesa justo en frente de la charca, así que nos echamos unas cerves locales y a las 18 cenamos mientras comienza a llover.
De vuelta al campamento la lluvia parece que ha atraído a los sapitos. Mientras nos lavamos los dientes nos encontramos sapitos hasta dentro del aseo y al lado de la tienda. Hoy con la lluvia y los truenos vamos a dormir de diez en la tienda. Lo mejor es que mañana ni hay que despertarse a las 3 30... Así que decidimos poner el despertador a las 5. A lo loco!