Día 16. Stavanger
Otra vez nos toca un día lluvioso de principio a fin. Lo dedicamos entonces a conocer un poco más Stavanger. Paseamos por la ciudad vieja justo en el momento que menos llueve, incluso para un rato. Nos sorprende Stavanger, casi que nos gusta más que Bergen. Nos parece más auténtica. Comemos en una hamburguesería a precio de restaurante de alto standing. Después de comer arrecia la lluvia, así que nos dirigimos al Museo del Petróleo donde pasamos la tarde. Es un museo muy interesante donde aprendemos cómo cambió el destino del país con el descubrimiento de los yacimientos petrolíferos.

Stavanger
No para de llover en toda la tarde. En la zona del puerto hay un concierto pero con la que está cayendo no nos quedamos. Eso sí, vemos los fuegos artificiales desde la ventana de casa.

Barrio antiguo de Stavanger

Museo del petróleo
Nos acostamos contentos, porque para el día siguiente anuncian un sol espléndido que nos permitirá hacer otra de las rutas más famosas del país.
