Busco como llegar al tren mientras mi móvil no deja de pitar... y es que mi madre cuando desespera... desespera.
Resulta que entre su cero de francés y su mala pronunciación del inglés...y el desconocimiento también por parte del recepcionista, no se hace entender para que vea que los apellidos de la reserva y los de ella, coinciden. Así que no la dejan acceder a la habitación. Al menos tenemos que dar un punto positivo al pobre recepcionista. Con el frío que hace y la que está cayendo, la calma y la lleva a la sala de estar del hotel, ofreciendole un té. Desde allí, seguimos whatsappeando. Yo diciendo "pero dile que eres mi madre, enseñale el DNI, señalale el apellido o algo"... total que al final una vez sentada en el tren envío al hotel un e-mail con una foto de mi DNI y con eso le da un voto de confianza y la dejan subir a la habitación.
Ya con la tranquilidad de no tenerla esperando en la recepción del hotel me dedico a repasar las fotos del día y nuestra planificación para el día siguiente. En un principio esta noche deberíamos ir a ver Montmartre, pero yo ahora que me he relajado en el tren empiezo a sentir el cansancio de todo el día en el parque, el frío... así que empiezo a reorganizar sin decirle nada a mi madre.
El RER A para en varias estaciones de Paris, pero seguramente la que mejor os cuadrará para enlazar con casi cualquier línea de metro será Chatelet-les Halles. Cuidado con esta estación porque pequeña precisamente, no es. Yo voy Google maps en mano que eso suele ayudar. Sigo los carteles para llegar a la línea 4 y aunque a veces incluso son contrarios, consigo encontrarme al cabo de un rato. Pruebo a usar el billete del tren para entrar en el metro y funciona, así que no me lío en sacar billete.
De la salida del metro a mi hotel hay apenas 200 metros.. pero qué 200 metros. Me ofrecen manicuras, pelucas, limpiezas faciales, mas pelucas... es la calle de las pelucas
Nuestro hotel es el Du Jura, en el distrito 9. Nos costó 111€ por dos noches con desayuno y baño privado. Siendo que sólo lo queremos para dormir, mientras la cama esté bien a nosotras nos vale.

Nada mas entrar en recepción aparece el chico que ha dejado "colarse" a mi madre. El pobre está algo apurado. La ha dejado pasar un poco destrangis así que tengo que acudir yo al llegar a hacer el check-in... pero tiene que ser a partir de las 3 del día siguiente para que su jefe no se entere de nada. Por suerte el chico todavía esta aquí y lo resolvemos todo ya.
Resulta que como he dicho, la pronunciación del inglés de mi madre es bastante confusa... y ella ha dicho "vendrá mi hija luego" y el recepcionista ha entendido "vendrá mi doctor luego" y claro... a saber que habrá pensado el pobre hombre que va a pasar en esa habitación. A partir de ese momento cada vez que nos ve me dice "¡hija, hija, no doctor!"
Subimos a dejar mis cosas en la habitación y entre ponernos al día y guardar las cosas ambas nos ponemos de acuerdo en que ha sido un día duro, hace mal tiempo... y no hay ganas de ir a Montmartre. En el rato que lleva esperando, mi madre ha localizado un local para cenar apenas a cinco minutos del hotel, así que reservamos y cuando nos hemos relajado un poco decidimos ponernos en pie e ir hasta allí.
El local es un italiano que se llama Papelli. Es pequeñito y acogedor. Nada mas entrar huele súper bien, así que ya le damos un minipunto. La chica que nos deja las cartas enseguida nos deja caer que habla español, así que nos entendemos de maravilla y pedimos un par de pizzas. No exagero si digo que de pedir a servir pasan escasos 5 minutos. ¡Qué rapidez!

Aquí utilizamos por primera vez nuestra frase favorita en francés: Carafe d'eau, si vous plait
No somos de cervezas ni refrescos por costumbre con la comida, y el agua en europa suele ser realmente cara, así que el agua del grifo en Paris nos viene de perlas.No guardo el ticket pero nos sale la cena sobre unos 28€ y nos quedamos mas que bien. Aún saboreo la pizza de salmon ahumado y aguacate en mis sueños.
Volvemos directamente para el hotel porque sigue lloviendo y al día siguiente tenemos intención de aprovechar París.