Mostrar/Ocultar
Mostrar/Ocultar Blogs / Diarios
Mostrar/Ocultar Fotos / Pics
Mostrar/Ocultar Ads


Leticia y la Amazonía colombiana -Diarios de Viajes de Colombia- Meha
Indice
Indice
Más leidos
Más leidos
Últimos Diarios
Últimos Diarios
Más Votados
Más Votados
Diarios por paises
Diarios por paises
Ayuda
Ayuda

Compartir enlaces Compartir enlaces

 
 
Enlace:    Corto  Largo
Copia el texto de uno de los cajones para compartir el enlace

Diario: Palmeando por COLOMBIA  -  Localización:  Colombia  Colombia
Descripción: Viaje a Colombia en marzo-2018, conociendo un poquito de la región andina (Bogotá y Eje Cafetero), un poquito de la región caribeña (Cartagena y San Andrés) y un poquito de la región amazónica (Leticia)
Autor:    Fecha creación: 
Compartir: 
Compartir:



Etapa:  Leticia y la Amazonía colombiana  -  Localización:  Colombia Colombia
Descripción: Vivir el Amazonas va a ser una nueva experiencia repleta de diversidad animal, vegetal y cultural durante cuatro días. La pequeña ciudad de Leticia es la puerta de entrada a la Amazonía colombiana, desde donde caminaremos por la selva de noche, navegaremos por el Amazonas, y mucho más
Meha  Autor:    Fecha creación:   
Compartir: 
Compartir:

Vivir el Amazonas va a ser una nueva experiencia repleta de diversidad animal, vegetal y cultural durante cuatro días. La pequeña ciudad de Leticia es la puerta de entrada a la Amazonía colombiana.

Día 1 en Amazonía colombiana. Leticia y caminata nocturna por la selva

Es asombroso vislumbrar la selva amazónica desde el aire. La enorme extensión de jungla es lo primero que me impresiona al acercarme. No se ve más que un interminable espacio verde de tupida vegetación, apenas interrumpido ocasionalmente por alguno de los serpenteantes ríos que la surcan. Y de pronto aparece una enorme masa de agua al fondo. Es el Amazonas.

Aterrizamos en Leticia a mediodía. Leticia se sitúa en la triple frontera: Colombia/Brasil/Perú, a orillas del río Amazonas. El clima amazónico es caluroso y húmedo todo el año. Tan pronto ataca un sol abrasador como se desencadena una tormenta de aúpa.

Me emociona contemplar este río tan inmenso, tan lleno de vida.... Es más especial después de haber conocido varios ríos que le tributan sus aguas. Cuando contemplaba el río Napo en Puerto Mishaullí, el Uctubamba en Chachapoyas, el río Mayo en Moyobamba, o el Huallaga en Tarapoto, me preguntaba cómo sería la vida de las comunidades indígenas que habitan aguas abajo, allá donde ya no hay carreteras, y cómo serían los ecosistemas en esos remotos lugares. Ahora tengo el privilegio de conocer el gran río, el Amazonas.
Aquellas gotitas que veíamos desprenderse de los glaciares del Parque Nacional Huascarán, aquellos chorros que se despeñaban en la catarata Gocta.......llegan hasta aquí, y durante su camino contribuyen a la vida de muchas personas, animales y plantas. Sin su trazado no serían posibles las historias de las mujeres cacaoteras de Chazuta, ni brincarían delfines por el Amazonas, ni existiría esta enorme selva amazónica, el mayor pulmón del planeta.
Es el río más caudaloso del mundo. Un lugar que no es comparable a ningún otro. Me ha gustado llegar aquí con esa madurez geográfica tras haber visto brotar sus aguas en los Andes y serpentear los ríos entre las montañas recubiertas de ceja de selva.


Todo es descomunal en esta región del planeta……la altura de los árboles, el tamaño de las hojas, el caudal de los ríos, la variedad de plantas, aves, insectos, el tamaño de arañas, hormigas, serpientes………..el gigante pez pirarucú de hasta 200 Kg………

Está claro que en cualquier competición de botánica o de diversidad animal lleva las de ganar. Pero la Amazonía es también una experiencia cultural, de creencias en brujerías, de rituales inexplicables que perviven en la actualidad, de esa aptitud para aprender a remar antes que a caminar. Vida sobre el agua, vida entre la jungla. Vida sencilla en pequeñas comunidades sin grandes imperios, sin necesidad de ostentaciones ni de construir pomposos monumentos, palacios o templos. Es la conexión total con la naturaleza. Es la cultura oral transmitida de generación en generación, sin escrituras ni libros.

Todavía hoy en día existen comunidades indígenas que habitan en la Amazonía sin contacto con el mundo exterior. Sin embargo, otras comunidades cercanas a Leticte, más “civilizadas” han decidido dedicarse al turismo y muestran sus costumbres tradicionales. En ocasiones puede parecer una feria folclórica, pero no soy yo quién para criticarlos.
Aprender y respetar es mi mayor motivación para comprender este lugar: conocer su flora y su fauna y entender su visión del mundo y sus costumbres.


Los días en Leticia transcurren arrimados a los ventiladores. Es al atardecer, al amortiguarse el calor, cuando se revitaliza la pequeña ciudad y por fin conseguimos enfrentarnos al bochorno y salir a la calle.
El pequeño museo etnográfico contiene el encanto de esos pequeños museos que parecen pensados a escala humana. Es una visita interesante que nos introduce en la cultura amazónica, especialmente porque el guardián nos acompaña en la visita guiada, gratuita y personalizada y se explaya ampliamente con nosotros.


Al atardecer acuden cientos de pericos al centro del Leticia. Nos apostamos en el Parque Santander para contemplar el espectáculo y sobre todo escucharlo, ya que la llegada de las aves es tremendamente acústica. Es un lugar de encuentro en la pequeña ciudad.

La selva es por la noche más desconcertante y no hay mejor forma de conocerla que adentrarte a pie en compañía de un guía local. Comienza a oscurecer a las 6 pm, cuando nos recogen en el hotel para la caminata nocturna por la selva. El motocarro avanza lentamente por la carretera de Tarapacá, que a lo largo de 23 Km comunica comunidades nativas. Durante el trayecto podemos comprobar que los indígenas del Amazonas no van en taparrabos ni se dedican a cazar con cerbatanas. El progreso ha llegado a ellos y nos transmiten que les encanta mejorar su nivel de vida, aunque recordando sus tradiciones. El turismo juega un papel estelar. Los niños se balancean en modernos columpios, los adolescentes no se separan de sus smartphones, las muchachas lucen camisetas de moda………..poco creo yo que van a lograr perpetuar sus costumbres como pretenden sus mayores.

La experiencia nocturna resulta intensa. Omar se conoce al dedillo los secretos de la selva, su fauna, su flora, las propiedades curativas de las plantas que convierten este lugar en una gigante farmacia natural, y también la herencia cultural de su comunidad. Y de eso es de lo que va esta excursión privada.
Primero debemos ser aceptados por el abuelo de la tribu, quién nos recibe en su Maloka, la casa tradicional del Amazonas. Una caminata nocturna por una selva en la que viven tantos bichos venenosos tiene sus riesgos, y por ello, debemos hacer la ceremonia de purificación con tabaco y coca para pedir permiso a la selva y que la naturaleza nos proteja.

Las botas altas de goma son necesarias en estos embarrados senderos en los cuales los pies se hunden a veces hasta la pantorrilla. Todos sudamos en el baño de calor y humedad. Las plantas también, transpiran por cada poro, acrecentando todavía más la humedad. A la luz de las linternas descubrimos enormes saltamontes, tarántulas gigantes que Omar agarra con las manos, o bien pequeñas ranas de diferentes tipos y colores que habitan en la espesura de la selva. La anaconda no se deja ver. La jungla es sonora, y por la noche todavía más. Todas las sensaciones se intensifican en la oscuridad.
Embadurnados de barro regresamos a la Maloka para una nueva ceremonia de esta comunidad indígena amazónica, hasta que finalmente regresamos a Leticia.

Hotel en Leticia: Waira Suites. Está fenomenal, cómodas habitaciones, un par de piscinas, potente aire y excelente restaurante.


Día 2 en Amazonía colombiana. De Leticia a Puerto Nariño, navegando por el Amazonas

El puerto de Leticia bulle de buena mañana. Cada uno toma posiciones en su correspondiente barco para trasladarse a su destino por las arterias de comunicación fluvial. Brasil comienza unas calles más allá, mientras que enfrente está la orilla peruana.

Tener la ocasión de avistar los delfines rosados del Amazonas es una de mis principales intenciones. Y por suerte no se hacen tardar. Pronto empezamos a entusiasmarnos con su presencia y a desear que asomen sus cabezas o sus aletas.
También las garzas blancas nos deleitan con su estilizada silueta destacando sobre el verde follaje.


La Isla de los Micos es el siguiente atractivo. Está plagada de micos acostumbrados a los humanos que se te suben encima a la mínima oportunidad esperando conseguir comida. Son simpaticones y les gusta trepar por tu cuerpo para agarrarse a brazos o gorros.
Es triste que el importe de la entrada recaiga en una cadena hotelera que tiene la concesión de la isla, en vez de repercutir a las comunidades locales. Los indígenas apenas pueden aprovecharse de propinas voluntarias.


Natura Park es la siguiente parada tras otro breve rato de navegación. Se trata de las instalaciones de un eco-hotel en la orilla colombiana del Amazonas con un fotogénico jardín en el que podemos fotografiar la Victoria Regia, el nenúfar más grande del mundo. Sus grandes flores blancas sólo duran un día. Es el agradable lugar que nos han asignado para el almuerzo con excelentes vistas.



Otro periquete de navegación y paramos en la Comunidad Macedonia, poblado indígena de la tribu Tikuna. Una mesa al aire libre hace las veces de escuela. En una amplia Maloka nos muestran sus artesanías, trajes vegetales tradicionales y sus danzas tribales. Todos terminamos bailando para que ellas puedan llevarse una propina. Es un espectáculo un tanto ridículo, que puede considerarse una modesta forma de mostrar su cultura y obtener unos ingresos. Seguro que la escolarización de las nuevas generaciones les brindará otras oportunidades de futuro.

Navegamos hacia Puerto Nariño dándonos cuenta cada vez más de la inmensidad de la selva amazónica y de las gigantes dimensiones del río Amazonas. Puerto Nariño se ve encantador desde el agua. Se ubica a orillas del río Loreto, en su desembocadura al Amazonas. Es el último punto de visita y donde nos despedimos del guía y de los compañeros de excursión, mayoría colombianos, ya que nosotros nos quedamos a pasar la noche en esta aldea ecológica. Los colombianos son muy amigables y siempre terminamos con un montón de números de teléfono apuntados y de invitaciones por si algún día vamos a visitar su pueblo. Una vez más los colombianos nos insisten en que proclamemos al mundo que Colombia es un país acogedor y seguro, de gentes amables que reciben con los brazos abiertos a los visitantes.

Día 2 por la tarde. Navegando al Lago Tarapoto

Me había quedado con ganas de llegar al lago Tarapoto y de experimentar una relación más íntima con la Amazonía. La oportunidad nos la sirve en bandeja Nemesio cuando desembarcamos en Puerto Nariño ofreciéndonos su barca en privado.

Navegar en una barca pequeña nos ofrece una navegación más lenta, más solitaria y más entrañable. La selva se ve más salvaje ahora, sin poblados. Percibimos los infinitos sonidos que nos conceden las aves, insectos o monos que se esconden entre el denso follaje.


En poco tiempo nos encontramos rodeados de numerosos delfines grises y rosados del Amazonas. En la quietud de las aguas nos embelesamos contemplando sus saltos, adivinando por dónde emergerán la próxima vez, mientras la selva enmarca un horizonte que no hace sospechar la amplitud vegetal que se extiende cientos de kilómetros.


Tras los delfines llega el encuentro con perezosos, garzas, micos, aves………Sí que es perezoso ése que ni se mueve sobre el árbol. Y qué elegantes son las garzas blancas, tanto cuando presumen de su figura estilizada sobre la orilla como al desplegar sus alas en el aire.

Perezoso

El atardecer es el momento especial en el que llegamos al Lago Tarapoto en plena quietud y soledad. Los delfines no están por aquí en esta época de aguas altas, así que nos dedicamos a absorber el paisaje, a contemplar las infinitas configuraciones con que las nubes pueden decorar el cielo de un paisaje tan plano, tan infinito, tan intrínseco.


Es una belleza navegar por la tarde por este solitario paraje del río Loreto, la amplitud, los sonidos, las sensaciones……todo. Pura magia. Yo regreso muy feliz a Puerto Nariño, con una especie de sosiego interior difícil de describir.




Puerto Nariño

Puerto Nariño sería el pueblo ideal para quedarse a vivir si no hiciese tanto calor y no estuviese tan lejos. Esta aldea ecológica es exclusivamente peatonal, ni dispone de carreteras ni circulan vehículos. Sus calles de ladrillos rojos se flanquean de plantas que convierten todo el poblado en un auténtico jardín.

La vida diurna transcurre al lado del río mientras que la nocturna se traslada a las calles interiores. Piensas que esta gente sigue viviendo de forma primitiva y no es así. Todo el mundo está en la calle disfrutando de la agradable temperatura, del ocio, de la compañía.

Colombia se compone de una enorme variedad de culturas diferentes, y sin embargo, me ha parecido que divertirse y ponerle alegría a la vida es común a todos los colombianos. Todos te saludan en Puerto Nariño, incluso los pájaros parecen cantar para ti y las mariposas bailar.

Cenamos en un chiringuito local. No hay apenas turistas en esta época y los restaurantes turísticos estaban cerrados. Charlar con ellos nos aporta otra visión del lugar, de sus inquietudes, sus miedos o sus aspiraciones, más allá de la versión dulcificada que suelen contar los guías.

Hotel en Puerto Nariño: Wayra Selva. Dispone de electricidad y agua corriente, aunque no caliente. No cuenta con aire acondicionado sino ventilador de techo, que ponemos a funcionar en continuo porque el calor en la habitación es considerable. Nos han tratado muy bien.



Volver arriba

Compartir:
Ver más diarios de Meha Ver más diarios de Colombia Etapa anterior Etapa anteriorEtapa siguiente Etapa siguiente



VOTACIONES A LA ETAPA
Mes Puntos Votos Media
Actual 5 1
Anterior 0 0
Total 5 1
Votos
1 Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
Para votar esta etapa debe registrarse como usuario

Registrate AQUÍ
Visitas mes anterior: 0 Visitas mes actual: 102 Total visitas: 102

  Últimos comentarios al diario:  Palmeando por COLOMBIA
Total comentarios 29  Visualizar todos los comentarios

Salodari  Salodari  16/05/2019 18:10   
No puedo más que felicitarte de nuevo!! Qué fotos, me he sentido allí a ratos Amistad Amistad

Meha  meha  16/05/2019 23:50   
Nathanian, Oblomgo, Salodari, muchas gracias por vuestras palabras.
Me alegra poder mostraros un trocito de ese rincón del mundo.

Chungking  chungking  21/05/2019 09:31   
Pues evidente, como dicta la jurisprudencia, otro pedacito de mundo al que logras trasladarme. Gracias, estrelas y saludos.

Marimerpa  marimerpa  22/05/2019 16:30   
Me encantan las fotos y el relato. Es casi como pasear por allí contigo.

Meha  meha  22/05/2019 21:36   
Hola chungking y marimerpa. Muchas gracias por vuestros comentarios. Es un pedacito de mundo muy agradecido.

Visualizar todos los comentarios >>
CREAR COMENTARIO EN LA ETAPA

Registrate AQUÍ
Volver arriba


Foros de Viajes
Questionmark Tema: Colombia Leticia: Amacayacu o Yavarí (Palmarí/Sacambú)
Foro América del Sur Foro América del Sur: Foro de Viajes de América del Sur: Perú, Brasil, Uruguay, Bolivia, Ecuador, Colombia, Venezuela.
Ultimos 4 Mensajes de 4
3658 Lecturas
AutorMensaje
macaco
Macaco
New Traveller
New Traveller
Sep 18, 2006
Mensajes: 9

Fecha: Jue Ago 09, 2007 12:24 pm    Título: Colombia Leticia: Amacayacu o Yavarí (Palmarí/Sacambú)

Hola a todos,

A ver si hay alguien que haya ido a Leticia en el Amazonas de Colombia.

Vamos a ir para finales de septiembre 2007 unos 5 o 6 días contando trayectos i/v Bogotá. La duda está en centrarnos en el parque n. Amacayacu o ir por el Yavarí a Sacambú o Palmarí. No sabemos si Amacayacu es más turístico o trillado que subir por el Yavarí.

Cualquier información es bienvenida.

Saludos.



[Colombia, Leticia, Amazonas, selva, jungla, Amacayacu, Yavarí, Yavari, Palmari, Palmarí, Sacambú, Sacambu, Zacambú, Zacambu]
meha
Meha
Dr. Livingstone
Dr. Livingstone
Ene 06, 2010
Mensajes: 5474

Fecha: Sab Ene 12, 2019 06:34 pm    Título: Re: Colombia Leticia: Amacayacu o Yavar

¿Nadie ha estado en Leticia o en la amazonía colombiana?
meha
Meha
Dr. Livingstone
Dr. Livingstone
Ene 06, 2010
Mensajes: 5474

Fecha: Mar Abr 02, 2019 09:40 pm    Título: Re: Colombia Leticia: Amacayacu o Yavar

En el Amazonas estuvimos 4 días, 2 en Colombia y 2 en Perú. Me faltó tiempo. Ni siquiera tuvimos tiempo de pasar a Brasil. En la triple frontera se pasa de un país a otro sin pasaporte, a no ser que quieras seguir viaje a Iquitos o Manaos. Se puede pagar en cualquiera de las 3 monedas. Entre enero y mayo es la temporada de aguas altas, y por tanto de selva inundada. Yo ya había navegado anteriormente por selva inundada y me sigue pareciendo una experiencia mágica. En mayo empieza a bajar el nivel de las aguas alcanzando el mínimo en octubre, y muchos lugares quedan secos y hay que llegar...  Leer más ...
meha
Meha
Dr. Livingstone
Dr. Livingstone
Ene 06, 2010
Mensajes: 5474

Fecha: Mie Abr 03, 2019 09:51 pm    Título: Re: Colombia Leticia: Amacayacu o Yavar

El aeropuerto de Leticia es diminuto. Ahora sólo hay vuelos a Bogotá con Latam o Avianca. Están construyendo un aeropuerto nuevo más grande para ampliar conexiones.
Hay que tener en cuenta que en los vuelos que parten de Leticia se necesita tarjeta de embarque impresa, en la cual hay que tener un sello de migración, el cual estampan en la oficina del aeropuerto.
Otra forma de llegar sería en barco navegando por el Amazonas, bien desde Iquitos o desde Manaos.
CREAR COMENTARIO EN EL FORO
Respuesta Rápida en el Foro
Mensaje:
Registrate AQUÍ






All the content and photo-galleries in this Portal are property of LosViajeros.com or our Users. LosViajeros.net, and LosViajeros.com is the same Portal.
Aviso Legal - Publicidad - Nosotros en Redes Sociales: Pag. de Facebook Twitter - Política de Privacidad