Nuestro tercer día en Cracovia era el único que no teníamos que madrugar, así que nos lo tomamos con calma. Tras un buen desayuno, y aprovechando el magnífico día que nuevamente amaneció, nos dirigimos caminando hacia la Plaza del Mercado donde comenzaba el Free tour por el Barrio Judío y el Gueto que comenzaba a las 10:30. Incluso tuvimos tiempo de hacer algunas fotos matinales del lugar y tomar un café en una de las terrazas de la plaza. Teníamos muchas expectativas puestas en este tour y la verdad es que no nos decepcionó en absoluto, muy completo y bien explicado.
Tras 15 minutos de paseo llegamos al barrio judío de Cracovia, también llamado Kazimiers. La visita comenzaba en la principal arteria del barrio, la calle Szeroka que más que una calle es una gran plaza llena de vida: restaurantes de todas clases, comercios, librerías o la única sinagoga que se mantiene activa en el barrio (Sinagoga Remuh), con su antiguo cementerio, se encuentran en esta plaza, así como la estatua en honor a Jan Karski, que fue el encargado de alertar al mundo del genocidio que estaban provocando los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.




También encontramos la antigua Sinagoga Vieja, ahora convertida en museo y el Monumento al Martirio construido en conmemoración a los 65.000 Judíos de Cracovia que fueron asesinados durante la 2ª. Guerra mundial. Hoy en día sólo quedan unos 10.000 judíos en todo el país…
La siguiente parada fue en la plaza Nowy, cuyo edificio central, construido en 1900 como un matadero de pollos está ahora repleto de pequeños locales de la más exquisita de las comidas rápidas de Polonia: La Zapiekanka, que degustaríamos más tarde.


Callejeando por el barrio llegamos a uno de los escenarios más visitados, famoso por la película “La lista de Schindler”: el callejón con unas escaleras donde se esconde una de las protagonistas para no ser descubierta. Decir que la película está ambientada en el barrio de Podgorze, pero las escenas de exterior fueron grabadas en Kazimiers por no dar las autoridades judías permisos para grabar allí.
Tras pasar por la parte católica del barrio (repleto de iglesias, colmo no), nos disponemos a pasar al otro lado del río, donde se encuentra Podgorze, el antiguo gueto. Cruzamos por el precioso puente de Bernatek y paseando por las calles de lo que fue el gueto, llegamos a uno de los restos del antiguo muro de separación que quedan en pie. La verdad es que en esta zona no hay demasiado que ver, son más las emociones de lo que allí pasó que lo que realmente se ve, ya que no cada prácticamente nada de aquello.


Callejeando llegamos ante la famosa plaza Bohaterow, también llamada Plaza de los Héroes donde finalizaba este interesante tour de tres horas. Esta plaza también sale en la película, es donde se hace esperar a los judíos con sus pertenencias antes de ser llevados a los diferentes campos de concentración. Aunque las escenas no fueron grabadas aquí sino en la calle Szeroka de Kazimiers. La plaza está presidida por las esculturas de las 70 sillas de Roman Polansky en recuerdo de lo que allí sucedió.



Es la hora de comer, y regresamos a Kazimiers para volver a la plaza Nowy a degustar las deliciosas Zapiekanka. Aquí hay que armarse de paciencia, ya que son extremadamente lentos, pero la relación calidad-precio es inigualable!! Comemos los 4 con bebida incluida por unos 10 euros al cambio.
El calor comienza a apretar, y tras la larga caminata nos apetecía un descanso, así que cogimos un taxi (esta vez fue mucho más sencillo) para volver al hotel a descansar y recargar pilas. Decir que los taxis en Cracovia son muy económicos si lo cogéis entre varias personas, las dos veces que lo cogimos nos salió aproximadamente a 5 euros de media.



Tras una agradecida siesta volvemos a dar el ya conocido paseo hasta el centro, queremos cenar en el restaurante polaco que ayer estaba cerrado y esta vez si estaba abierto! El Kuchnia U Babci es un restaurante sencillo. Debes hacer cola para pedir en la barra y una vez haces el pedido te dan un número. Cuando tu número aparece en pantalla recoges el pedido en la barra y listo. Como en todos los restaurantes de Cracovia el servicio es lento, pero el precio es fabuloso!! Además el local está decorado con fotografías y recuerdos de los famosos que lo han visitado. Cenamos Pierogi y Hamburguesas, eso si, hay que pagar en efectivo e ir muy pronto!! Nosotros fuimos prontísimo y tardamos bastante en cenar, y al marcharnos había una cola interminable.
Tras la cena, paseíto nocturno por la Plaza del mercado y de vuelta al hotel. Estábamos algo tristes, era nuestra última noche en Cracovia.