Hoy dejamos el Ibis, pero no nos vamos aún de la ciudad, llega nuestro capricho del viaje, los dos próximos días los pasaremos en el Marina by Sand, tomándonoslo como días de relax y disfrute del hotel .
Llegamos al hotel sobre las 10 de mañana, sabíamos que el check-in era a las 14 h, esperábamos poder dejar las maletas y luego volver, pero nos sorprendieron. Según bajamos del taxi el personal de la puerta nos preguntó si teníamos reserva, se la mostramos y se hicieron cargo de nuestro equipaje directamente, a continuación entramos en el hall y directamente se nos acercó un señor encantador, nos preguntó por nuestra reserva, tomó nota, nos dijo que nuestra habitación aún no estaba, cosa que ya sabíamos, pero que podíamos ir a la zona de la piscina o si queríamos tomar algo en la zona del club 55 (nuestra habitación era club) y que nos avisarían al móvil en cuanto estuviera lista, nos dio la tarjeta de acceso y nos explicó que ascensor utilizar.

Después de un rato viendo la zona de la piscina, nos fuimos a la planta 55, tomamos un zumo mientras esperábamos y unos 45 minutos después nos indican que tenemos la habitación lista y que pasemos con la consejería para que nos indiquen cual es, en cinco minutos todos los trámites estaban hechos.
Nuestra habitación estaba en la planta 49 de la torre 2, con vistas a los jardines, es muy amplia con un baño enorme.

Nos vamos a disfrutar de la joya de la corona del hotel: la piscina. Para acceder hay que hacerlo con la tarjeta del hotel, sino es imposible, el espacio está dividido en varias zonas, hay una piscina infantil separada del resto para los mas peques, la piscina grande a su vez tiene dos espacios, dos de ellos los consideran familiares y tienen acceso tanto adultos como niños, y un tercer espacio que está reservado solo para adultos y pudimos ver que son estrictos es este tema. La piscina da hacia la zona de la ciudad, al otro lado la zona de los jardines hay unos cuantos jacuzzis. Estuvimos un buen rato haciendo fotos y disfrutando de este espacio único.
Como he dicho antes nuestra habitación era club, eso incluía la utilización del club 55 (planta 55) para el desayuno, la hora del té a partir de las 14h y la hora de los canapés a partir de la 17h.
La hora de los canapés está simplemente genial, una muy buena variedad de quesos, canapés salados fríos y calientes, panes, dulces y la bebida que quieras incluido el champan.




Terminamos el día viendo la puesta del sol desde la piscina y el espectáculo de los arboles artificiales desde nuestra habitación.
