Hoy madrugamos para evitar tener problemas para aparcar, el Parque Nacional Joshua Tree es un sitio muy turístico y puede estar masificado.
Pasamos por el Oasis Visitor Center para pagar los 30$ que cuesta un pase semanal por vehículo, pero la oficina no ha abierto todavía, no son ni las 8 de la mañana.
Hay una nota que explica que si no se paga al entrar, podremos pagar al salir. Resultará que tanto hoy como mañana, no encontramos nunca la oficina abierta, ni al entrar ni al salir. ¡No podemos pagar!
Este Parque Nacional tiene de peculiar que se encuentra dónde se juntan el desierto de Mojave con el desierto del Colorado, pero esto de desierto no tiene nada.
Hay vegetación por todas partes, arbustos y verdes y floridos, además del típico árbol de Joshua, un tipo de yucca con las hojas puntiagudas y las ramas que crecen en todas direcciones.
Para visitar Joshua Tree nos hemos apuntado unos cuantos recorridos de esta fantástica web www.modernhiker.com (en inglés) y nos hemos marcado los parkings en la aplicación Sygic, un GPS sin necesidad de conexión a internet.
Porque Joshua Tree es un sitio tan remoto que ni siquiera llega la señal del teléfono.
Prácticamente cada recorrido tiene su propio parking, y en él hay indicaciones y una breve explicación. Así que lo que haremos será aparcar, recorrer el sendero, regresar al coche y conducir al siguiente punto de interés.
Dejamos el coche en el parking de Arch Rock Trail y caminamos, es muy pronto y hace algo de fresco, el silencio de buena mañana es abrumador, sólo lo rompe una liebrecilla pisando algunas hierbas secas. Cruzamos un camping en el que varios visitantes se desperezan y preparan su café. Hemos dejado el caminito llano para toparnos de frente con unas rocas redondeadas enormes.
Este recorrido es según la web previamente mencionada, de dificultad fácil y de duración aproximadamente una hora. Hay varias señales durante el sendero pero no conseguimos localizar la roca en forma de arco que da nombre al recorrido.
Bueno, damos algunas vueltas y finalmente seguimos a una chica que parece algo más experimentada que nosotros. Y aquí está el arco, trepamos en las rocas con sensación de victoria, hemos conseguido encontrar el hito.
El paisaje del otro lado del arco es una amplia extensión de rocas y más rocas, salpicada aquí y allá por pequeños arbustos, y nada más.
El siguiente punto a visitar es el Ocotillo Patch. Son 20 minutos conduciendo en dirección al sur hacia la cuenca llamada Pinto Basin. Se nota el desnivel y la temperatura ha subido considerablemente en esta zona baja del parque.
Los ocotillos son unos arbustos del desierto cuyas largas y delgadas ramas salen del suelo a docenas y miden entre dos y seis metros. En esta época algunas ramas están coronadas por florecitas rojas.
La siguiente parada está también en esta zona, es el Jardín de Cactus Cholla. Este tipo de cactus de amigable aspecto de peluche no es tan tierno en las distancias cortas, sus partes pueden saltar y sus largas espinas pegarse a tus calcetines, pincharte y arruinarte el paseo.
Estamos una media hora, manteniéndonos siempre en el camino o encima de la pasarela de madera construida para mantenerte a una distancia prudencial de los cholla.
Volvemos a la parte alta del parque, para hacer el Split Rock Loop Trail. Este recorrido circular tiene un nivel de dificultad fácil, la roca partida que le da nombre aparece a pocos minutos de aparcar el coche. El resto, aproximadamente una hora, es un agradable paseo solitario con algún ligero desnivel.
El Jumbo Rocks es otro recorrido circular que pasa por la famosa Skull Rock, cuya forma puede parecer una calavera, más o menos…
La Skull Rock está llena de gente, hay turistas esperando para tomarse la foto en ella, pero pocos son los que hacen el corto recorrido entero, así que la mayor parte del rato, caminamos solos.
Aquí cerca, nos comemos un bocadillo que llevamos preparado, en la sombra de un árbol, sentados en el remolque de la pick-up. Hace calor, y eso que sólo es abril, no quiero imaginar en verano.
Recorrer el Hall of Horrors Loop Trail requiere menos de media hora, el camino, rodeado de árboles de Joshua, da la vuelta a unas altas rocas por las que trepan escaladores.
Y seguimos hacia el valle escondido, Hidden Valley. Este corto paseo será uno de mis favoritos, a pesar de ser uno de los más populares, y por tanto, más transitado. Pero aún así conseguimos caminar en silencio, imaginando como los vaqueros escondían aquí a su ganado por allá en el siglo XIX, el paraje perfecto para una emboscada insospechada, al más puro estilo western.
Y por último, que ya empezamos a estar cansados de tanto trote, subimos a Keys View, un mirador des del que se puede divisar todo el valle de Coachella. (No requiere caminar, se aparca el coche en frente del mirador).
Es un paisaje seco y árido con altos montes en el horizonte. Es un buen lugar para ver la puesta de sol, pero faltan demasiadas horas aún, así que no esperamos, volvemos para cenar en el hotel, de lo que compramos ayer en el supermercado.

