Hoy nos dirigimos al Parque Nacional de Joshua Tree.
Vamos en transporte público hacia Palm Springs. De sobra es conocido el horrible tránsito de Los Angeles, y no nos apetecía meternos en ese berenjenal conduciendo.
Hoy también hemos madrugado mucho (vaya con el jet lag) y para hacer tiempo hasta que salga el tren, a las 10:00h, damos una vuelta por los alrededores de la Union Station, el distrito histórico llamado “El Pueblo de Los Angeles”.
Aquí es donde tuvo lugar el primer asentamiento en 1781, por parte de una comunidad proveniente del actual México.
El distrito incluye la plaza “Los Angeles Plaza”, en el que se sitúa la Pico House, que fue un hotel de lujo a finales del siglo XIX.
La pequeña iglesia de la plaza es conocida como La Placita church, en la que la comunidad, todos latinos, que se preparan para misa, nos saludan amablemente al visitarla.
Y el sitio más turístico del distrito es Olvera Street. Una calle peatonal convertida en un mercadillo al aire libre de artesanía y souvenirs mexicanos. Todavía es muy pronto y apenas hay movimiento.
Destaca la Avila Adobe, la casa más antigua de todo Los Angeles. Es de entrada gratuita, nosotros la visitamos en nuestra anterior visita a Los Angeles y nos pareció muy interesante descubrir cómo vivían los californios, los rancheros que fundaron esta ciudad.
Y llega la hora de dirigirnos a Union Station, la elegante y tranquila estación de tren de estilo Mission Revival, con un aire a las misiones católicas que se pueden encontrar por el estado.
La línea ferroviaria de Estados Unidos deja un poco que desear.
Nos dirigimos al aeropuerto de Palm Springs porque es dónde están las oficinas de alquiler de coches.
Una vez en Palm Springs, coger el coche alquilado con Alamo es súper cómodo y ágil.
Hoy no nos dará tiempo de visitar el parque nacional de Joshua Tree. Y en la localidad de Yucca Valley, donde está nuestro hotel, no parece haber nada de interesante, así que nos desviamos un poquito para visitar Pioneertown, un pueblo falso que se construyó en la década de los 40 como decorado de pelis del oeste.
A una hora de Palm Springs y después de varios kilómetros por un camino tortuoso entre montes de roca, vemos las pequeñas casas de madera que forman Pioneertown. Construidas a menor escala que una casa normal, estas construcciones del estilo far west se alinean en una polvorienta calle sin asfaltar.
Aparcamos en la entrada y recorremos Mane street, la única calle. Varias de las casas de madera son tiendas vintage o de artesanía, que solo abren los fines de semana, al igual que el único bar-restaurante Pappy and Harriet’s.
Un saloon al puro estilo far west. Si el pueblo parecía desierto, es porque todos los turistas se resguardan aquí del calor y del polvo que levanta el viento seco del desierto de Mojave.
Con todas las mesas llenas, el público es una mezcla de modernos que han venido al Coachella Festival, moteros de la vieja escuela que probablemente son habituales del lugar y familias de domingueo.
Comemos en la barra, una hamburguesa jugosisima y volvemos al coche para seguir hacia Yucca Valley, donde tenemos el hotel para las próximas tres noches.
El Super 8 es el típico motel de carretera, con todas las comodidades de una cadena tipo Super 8: buen wifi, desayuno aceptable, parking, piscina (que no utilizamos porque apenas pasamos tiempo en el hotel). Compramos comida en un supermercado en frente del hotel y cenamos en el motel.

