Despues de acabar la visita sobre las 16 hs, nos dirijimos a la estación de tren a continuar viaje. Se puede ir andando perfectamente, esta muy cerca, ahora no recuerdo exactamente la distancia. Tras una subida, uno encuentra muchos restaurantes y tiendas de suvenires. Tambien ofrecen por 3e un vaso de zumo y/o granizado. Como ya por la tarde el dia estaba siendo muy muy agradable (en manga de camisa, a ratos en manga corta), decidimos probar uno de estos zumos...mala idea!!

Pregunte a la muchacha que me atendio recomendaciones (en español, que lo entienden mejor que el ingles en muchos sitios) porque soy un poco especial con los citricos y sus sabores y al final me decante por una mezcla de limon y naranja. Horrrible!!! pero no por la combinacion en si si no porque era amarga/agria a mas no poder. Y aunque la chica me puso mas zumo de naranja para "endulzar" estaba bastante imbebible. Para mi gusto. Nuri se acabo el suyo y el mio encantada.
El tren transvesubiano hace linea Nápoles-Sorrento. Creo que hay uno express y otro normal que para en todas las estaciones. Salvo el primer dia (Napoles-Pompeya) normalmente pillabamos el normal.
Llegamos a Sorrento sobre las 16:45-17 hs.Aun con luz, primero callejeamos un poco. Es un pueblo muy muy pequeño y apiñado sobre el acantilado. Cuenta en "primera linea" con muchos hoteles de lujo y en comparación con ciudades cercanas, se nota un ambiente chic/pijo/crême de la crême. Se aprecia ademas la carretera de la costa, sus mega curvas y el desnivel. Desde aqui hay unas bonitas vistas del Vesubio y el golfo de Nápoles.

Lamentablemente, Nuri no aplica el recurso del movimiento del fotografo asi que, a diferencia de las suyas, mis fotos incluyen el arbolito delante
Como contraste, Es interesante. No quiero ni imaginar lo que debe ser esto en temporada alta. Como curiosidad, una pequeña maravilla es el patio interior del Claustro de San Francesco, del siglo 14. (entrada gratuita).
Basicamente esta localidad se compone de hoteles de lujo, tiendas de artesania o productos de lujo y restaurantes (precios de lujo

). Se puede visitar tranquilamente en menos de 3 horas. Como curiosidad, para acceder a la playa hay que bajar (y luego subir) un camino que ofrece bonitas vistas. Para los que no se animen, hay un ascensor que por un módico precio hara el trayecto para arriba o para abajo.
La playa es minuscula. Un chiste. Casi inexistente

asi que seguimos andando hasta el parquing y luego subimos pegadas a la carretera (supercurva en U)y luego un tramo de escalera. Una diferencia de nivel muy considerable. De vuelta a la zona comercial, consideramos que nos habiamos ganado un helado asi que nos metimos en una de las muchas heladerias. Recomiendo mirar un poco precios. Para nuestra grata sorpresa pudimos disfrutar de un riquisimo helado artesanal de 2 bolas por 3e.

Como ya era noche cerrada, decidimos volver al hotel a descansar.
Subimos al tren pasadas las 7 y de camino al hotel, pasamos por el super a reabastecernos y al restaurante a pedir un par de cosillas para llevar. Lo que descubrimos es que si pedimos para llevar, no solo no cobran Copero si no que los platos salen un poco mas barato. Asi que ya nos recogimos a cenar al hotel, ducharnos con agua calentita, cenar en la cama, spa casero (mascarilla coreana) y un par de capitulos de Netflix en el movil (esto ya cada uno

)
Dia muy completito