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NIMES -Diarios de Viajes de Francia
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Diario: NIMES- ARLES- SÈTE  -  Localización:  Francia  Francia
Descripción: Roma en la Galia
Autor: Ctello   Fecha creación: 
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Índice del Diario: NIMES- ARLES- SÈTE
01: NIMES

02: ARLES

03: SÈTE



Etapa:  NIMES  -  Localización:  Francia Francia
Ctello  Autor:    Fecha creación:   
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Empezamos esta escapada de tres días viajando a Nimes desde Barcelona en autobús Flixbus desde la Estació del Nord. La estación del autobús en Nimes está algo alejada del centro de la ciudad. Debemos ir hacia la carretera, donde hay una parada para poder coger algún transporte que nos lleve. No tiene pérdida.

Llegamos ya bastante tarde así que apenas si tenemos tiempo de llevar las cosas al hotel, un Ibis justo enfrente de la estación de trenes, y dar una pequeña vuelta. Cerca del hotel hay un supermercado.

A la mañana siguiente, después del desayuno, nos aventuramos por la ciudad. Ascendemos por la Avenue Foucheres, peatonal, y no tardamos en llegar a la Esplanade Charles de Gaulle, donde nos sorprende una bonita fuente, la Fontaine Pradier. Es una fuente monumental en mármol blanco construida en 1871. Es obra del arquitecto Charles Questel y el escultor James Pradier, de quien ha tomado el nombre. La escultura principal es una joven de pie que representa alegóricamente la ciudad de Nimes. Sobre la cabeza parece que lleva una corona pero no lo es. Si nos fijamos bien vemos que son dos de los monumentos romanos más importantes de la ciudad: las arenas y la columnata de la Maison Carrée.

Está rodeada por cuatro estatuas sentadas, cuyas cuencas recogen agua. Estos cuatro personajes, dos hombres y dos mujeres, representan cuatro ríos principales en la región de Nîmes: la Fontaine de Nîmes, la fuente madre de la colonia romana, el Gardon, la Fontaine d'Eure y el Ródano. Cada una de estas representaciones se identifica por su nombre en latín, grabado en su base: Nemausa, Vardo, Ura y Rhodano.

También lleva una especie de escudo. De entre las figuras representadas tengo que destacar la central, el cocodrilo y la palmera. Más adelante hablaré de ello.

Muy cerca vemos alzarse la Iglesia de las Santas Perpetua y Felicidad. Es una iglesia de estilo ecléctico, construida sobre planos por el arquitecto Leon Feuchere. Su primera piedra fue colocada por Louis Napolen Bonaparte en el año 1852 y los trabajos terminaron en 1864. De su exterior destaca su enorme torre.

Y no tardamos en llegar al que yo creo que es el monumento estrella de la ciudad. El anfiteatro o Arena de Nimes es uno de los mejor conservados del mundo romano.

Se construyó alrededor del siglo I de nuestra era (otros lo datan en el 23 a.C.). Mide 133 metros de largo por 101 de ancho con una anchura de 21 metros con forma ovalada. Por su forma podríamos verle semejanzas con el Coliseo romano. Tiene dos niveles de arcadas. En las piedras sobresalientes de la parte superior hay unas perforaciones que permitían poner un gran velo, que desplegado protegía a los espectadores del sol o el mal tiempo.



En origen todas las arcadas de la planta baja estaban abiertas para permitir entrar y salir.

En sus mejores tiempos albergaba a unos 24.000 espectadores en 34 filas de gradas con 4 zonas. En cada parte había una galería y muchos pasillos llamados vomitorios que permitían que no hubiera un colapso. Tal y como estaba diseñado todo el mundo podía ver la totalidad de la arena. Disponía, como otros anfiteatros, de un sistema de escotillas y elevadores para subir a los animales o los gladiadores.

En tiempos de los visigodos fue fortificado y rodeado por una muralla. Hacia el siglo VIII, debido seguramente a la inseguridad provocada por las invasiones musulmanas, los vizcondes de Nimes construyeron en la arena (dentro del anfiteatro) su palacio-fortaleza. Mucho más tarde se construyó un barrio en el que había unas cien casas y dos capillas. Aunque hoy nos cueste creerlo, llegaron a vivir dentro unas 700 personas. Esas construcciones permanecieron hasta el siglo XVIII.

Fue remodelado en 1809 para convertirlo en plaza de toros, función que sigue teniendo actualmente. Ya no tiene una capacidad tan grande pero tampoco está mal. Caben 16.300 espectadores.

En el interior ahora hay también dos pequeñas exposiciones. Una está dedicada a los gladiadores con algunos objetos y trocitos de películas o grabaciones de recreaciones históricas. La otra es sobre las corridas de toros.

Es monumento histórico desde 1840 pero eso no ha evitado que siga en uso. Se utiliza como museo (porque puede verse el monumento romano), plaza de toros o auditorio para fiestas como las ferias de Pentecostés o algunos conciertos. Una vez al año se celebran los Grandes Juegos romanos con representaciones históricas. Yo recomiendo su visita. Si solo tienes tiempo para visitar un museo o monumento en la ciudad, que sea éste. Aconsejo que compréis el Pass Nimes si tenéis pensado visitar algún otro monumento. Sale un poco más económico si vas a ver las Arenas, la Maison Carrée y la Torre Magna que si lo compráis por separado.


Quizás resulte un poco raro que delante del anfiteatro haya la estatua... de un torero. Es por eso de que ahora es una plaza de toros. El hombre en cuestión es Nimeño II, torero francés que murió en 1991. Se quedó paralítico después de una corrida de toros en Marsella en 1989 y se terminó suicidando en su casa en 1991, a los 37 años. Yo no sé, sinceramente, si hubiera puesto ahí esta estatua. Claro, soy antitaurina.

Al lado se levantó hace muy poco un maravilloso museo de la Romanidad que puede complementar la visita al anfiteatro. El museo tiene 25.000 piezas, de las que se exponen 5.000. Y, claro, hay un apartado dedicado a las Arenas. La fachada es de cristal traslúcido y desde allí se ve perfectamente el anfiteatro. Se cuenta dentro la historia de Nimes, desde el siglo VII a.C. hasta la Edad Media. Tiene también algunas partes muy interactivas, con proyecciones o maquetas y mucha explicación pero realizada de manera amena. Puedo destacar, por decir algo, los magníficos mosaicos. También tiene un jardín arqueológico y una terraza desde la que se obtienen vistas impresionantes a las Arenas.

Vamos ahora a visitar el casco histórico. El primer punto donde nos detenemos es la bonita Plaza del Mercado. Allí nos sorprende ver una palmera. Lo que no nos sorprende tanto es que esté llena de restaurantes. Pero nosotros lo que buscamos es una fuente.

En la antigua Nîmes (a la que los romanos llamaron Nemausus) vivía la tribu de los volcos arecómicos. Al contrario que otros, estos que pactaron con los romanos una alianza para ayudarles en la Guerra de las Galias. Un poco ponerse de parte del enemigo y en contra de los vecinos. Pero en aquellos tiempos pasaban un poco estas cosas. No había una unidad, ni siquiera para la guerra contra el invasor. A cambio de su ayuda, los romanos les permitían seguir manteniendo su religión y su cultura. Para los habitantes de la ciudad era muy buen trato.

Después de la pacificación de la Galia, los guerreros volcos quisieron seguir apoyando a los romanos y acompañaron a Augusto en la guerra contra el Egipto de Marco Antonio y Cleopatra, en el que esta legendaria pareja fue derrotada.

Para conmemorar su victoria, Augusto acuñó una moneda con una inscripción en la que se mostraba un cocodrilo atado con una soga y una palmera, una imagen que aludía al sometimiento de Egipto.Tras esta campaña militar, Augusto licenció a los soldados volcos, que volvieron a su región de origen, donde se había fundado la colonia libre de Neumausus, la actual Nîmes, ya convertida en una próspera ciudad. Ellos llevaron consigo esa moneda y, orgullosos de su participación en la victoria romana, la hicieron símbolo de la ciudad. Ese símbolo lo vemos por todas partes, incluso en las tapas de las alcantarillas. Pero también lo encontramos en una fuente. El cocodrilo parece de verdad pero en este caso no está atado a una palmera sino suelto junto a una columna rota. La palmera la vemos al otro lado de la plaza. No es que sea propiamente una fuente; más bien es un pequeño estanque. Los cocodrilos (disecados) también están dentro del edificio del Ayuntamiento.



Si seguimos con nuestro paseo por el encantador casco histórico de la ciudad veremos algunos cuadros que representan a toreros o corridas de toros e incluso trajes de luces en algún que otro escaparate.

Titus Aurelius Fulvus Boionius Arrius Antoninus o, lo que es lo mismo, Antonino Pío, fue emperador de Roma desde el 138 a 161. Fue el sucedor de Adriano y padre de Faustina la Menor, que después se casaría con Marco Aurelio. Por mandato de Adriano, Antonino Pío también había adoptado a Marco Aurelio, que le sucedió en el cargo. La familia de aquel emperador procedía de Neumasus por lo que no es raro encontrarnos con una estatua en su honor.

Si tomamos la Quai de la Fontaine iremos viendo un canal que nace unos metros más adelante, en el que se puede considerar el origen de la ciudad en tiempos de la Galia. El secreto está en un manantial, razón por la cual se establecieron aquí los celtas mucho antes de que llegaran las huestes romanas. Es la Fuente de Nimes de la que hablaba antes. En la Edad Media se usó el agua del canal para llenar el foso de las murallas de la ciudad. Y más tarde, durante el auge de la industria textil de la zona, los tintoreros la aprovecharon para su trabajo.

Dicha fuente supuestamente se ubica en lo que ahora son los bonitos Jardines de la Fuente, adornados con jarrones y estatuas de regusto clásico. Se construyeron en el siglo XVIII y en su recinto encontramos dos restos romanos más, la Tour Magne y el Temple de Diane.

No se sabe mucho del Templo de Diana. Quizás que seguramente no fuera realmente un templo sino una biblioteca que podría formar parte de un santuario dedicado al emperador Augusto. Ese santuario debió contar también con un teatro y un ninfeo . Actualmente, sólo se compone de una nave con bóveda de cañón y de dos pasillos laterales, de los que uno, el del Sureste, está prácticamente destruido. Data del siglo II. Pudimos entrar y ver lo que queda (sin pagar). En esa gran sala abovedada vemos unas hornacinas que podrían haber contenido estatuas. Al fondo quizás se almacenaban libros (papiros).



En el 991 pasó a ser un convento Benedictino de Saint-Savior y en la Guerra de religión, en el año 1562, tuvo que ser abandonado cuando fue tomado por los calvinistas. En 1577 se le produjeron los daños que hoy se aprecian. Los católicos tomaron la decisión de destruir el templo para evitar que fuera utilizado por los protestantes. Parece que fue incendiado. El deterioro del templo también es ocasionado por la construcción de los jardines de la Fuente, ya que se usó como cantera.

En cuanto a la fuente, parece que sí hay un flujo de agua subterráneo, venerado desde antiguo. Actualmente lo que vemos es un enorme estanque del XVIII con cisnes nadando cómodamente en él.

Tenemos que seguir nuestro camino por los jardines para llegar a nuestro siguiente punto. Pero lo tendremos que hacer ascendiendo. Los caminos están plantados con pinos, castaños, plátanos, tilos y cedros. Muchas especies de plantas mediterráneas también están presentes en las terrazas.

La Torre Magna era la más alta de las fortificaciones de Nimes. Se construyó sobre el año 15 a.C. sobre los restos de una torre de vigía celta. Los galo-romanos de Nimes, a los que Augusto dio privilegios por su inestimable ayuda, la ampliaron y la hicieron más alta. Algunos han creído ver en ella un homenaje al Faro de Alejandría. Medía 33 metros de altura, de los que aún están en pie 30.

Hubo una vez en que estuvo a punto de caerse. Una profecía de Nostradamus parecía indicar que dentro había oculto un tesoro de oro y plata. Un hombre pidió permiso al rey para excavarla, no encontró el tesoro pero casi se carga la torre.

Se puede visitar aunque no es accesible para personas con movilidad reducida o que tengan miedo a espacios muy cerrados. Se puede subir por una escalera de caracol a lo alto para disfrutar de una espectacular visita de la ciudad. La torre en sí también es imponente.


Aún podemos ver una parte de la muralla romana y de los conductos del agua.

Volvemos al centro de la ciudad para visitar un templo.

La Maison Carrée es uno de los edificios religiosos romanos mejor conservados del mundo. Vamos, está de una pieza. No hay ni una sola piedra fuera de su lugar.

Se construyó sobre el año 16 a.C (aunque esa datación no está del todo clara ya que algunos estudios hablan de entre el año 1 y el 4 de nuestra era). Es una muestra perfecta de templo de orden corintio (¿recordáis? El más elaborado de los tres órdenes clásicos, con sus capiteles con hojas de acanto).

Se consagraba al culto imperial puesto que en la antigua Roma el emperador también era considerado como un dios. Había unas enormes letras de bronce en la fachada que indicaban que el templo se dedicaba a Cayo y Lucio César, hijos de Marco Vipsanio Agripa y nietos de Augusto, a los que adoptó. Agripa era un importantísimo general y político romano, responsable de muchas victorias militares de Augusto(por ejemplo la victoria naval de Accio contra Marco Antonio y Cleopatra). Aunque tuvo varios hijos de tres esposas distintas, nos referimos a los dos hijos varones habidos de su matrimonio con Julia la Mayor, hija de Augusto. La pareja tuvo otro hijo varón, Agripa, que fue póstumo.

Es un edificio rectangular de 26 metros de largo, 15 de ancho y una altura de 17 metros. Es curioso porque el nombre del monumento se podría traducir como "casa cuadrada" cuando de cuadrado tiene poco. Pero los romanos no tenían el concepto de rectángulo así que para ellos esto sería un cuadrado largo. Tiene tejado a dos aguas y solo una escalera de acceso (en la fachada que daba al foro). Tiene 6 columnas en el pórtico (así que es un hexástilo). En cuanto a las columnas de los laterales y traseras, se adosan al muro de la nave donde estaba la imagen de la divinidad (esa nave se llamaba cella).


¿Cómo es posible que un edificio de 2.000 años esté tan perfecto?. Eso se debe a que ha sido ocupado y restaurado a lo largo de la historia.

Hasta el siglo XIX había edificios anexos, que se demolieron para instalar dentro el Museo de Bellas artes de Nimes. Frente al templo estaba el foro de la antigua Nemausus y el edificio de la curia. En ese momento se restauró y se instaló un tejado al estilo romano como podemos ver hoy en día (aunque el tejado actual es de una restauración de finales de la década de los 80, principios de los 90 del siglo XX). Fue restaurado nuevamente entre el 2006 y el 2011. Actualmente he de decir que está perfecto.

En su interior se puede ver un documental histórico.

Enfrente se alza un edificio de Norman Foster, la Carré d’art, de acero y vidrio. Aunque es un museo de arte moderno podemos entrar y echar un vistazo al edificio sin que nadie nos diga nada. Aconsejo coger el ascensor y subir hasta lo alto para ver la Maison Carrée desde sus cristaleras.

Un poco más allá encontramos la Iglesia de Saint Paul. Fue construida entre los años 1835 y 1849 por del arquitecto Charles-Auguste Questel (el mismo de la fuente que vimos al principio) en estilo neorrománico. Está clasificada como Monumento Histórico. Su exterior es bastante austero y robusto y destaca el campanario, de 60 metros de altura. No pudimos visitar el interior. Es un edificio bastante bonito.

Como es ya la hora de comer volvemos a la Plaza del Mercado, donde hay muchos restaurantes.

Uno de los platos típicos de Nimes es la brandada. No loo vimos en el menú (y yo tampoco como pescado). La gardianne de toro es, después de la brandada, la segunda gran especialidad de Nîmes. Se marina la carne en vino de Costières de Nîmes y se sirve con una salsa bastante oscura.. En este caso se le habían añadido olivas negras. Es el plato tradicional de las fiestas señaladas y de los domingos. Se suele acompañar con el famoso arroz de Camargua IGP (Indicación de Origen Protegida) que crece en los arrozales de las orillas del pequeño Ródano. Tengo que decir que estaba muy bueno.

Aprovechamos la tarde para visitar el interior del anfiteatro (con audioguía).

La basílica catedral de Nuestra Señora y San Castor es de estilo románico y se construyó en el emplazamiento de otras edificaciones de época romana, seguramente el Templo de Augusto. Se consagró en 1096 (aunque propiamente las obras siguieron hasta el siglo XII). Una parte de lo que podemos ver actualmente es románica y la otra es gótica. Lo más representativo es el magnífico friso. Es muy robusta y destaca su curiosa torre. Yendo por un lado, y medio escondido, está el Museo del viejo Nimes. Se ha ubicado en el antiguo palacio episcopal del siglo XVII y el museo narra la vida en Nîmes desde finales de la Edad Media, a través de objetos cotidianos e interiores burgueses. Se dedica una parte del museo a hablar del famoso denim, tejido que se creó en la ciudad (de "de Nimes" se abrevió a "denim").

Vemos (exterior) una Iglesia o templo reformista.

Continuamos el paseo por las iglesias viendo la de de San Baudilio, patrón de Nimes. Se comenzó a construir en 1867 pero los trabajos tuvieron que pararse. Se reinicia su construcción en 1874 y en 1877 es consagrada por el Arzobispo de Lyon, Monseñor Caverot. Esta ubicada en la plaza Gabriel Peri y es de estilo neogótico, con un par de altas torres que enmarcan la fachada. Es bastante bonita.

Augusto mandó construir entre los años 16 y 15 a.C. una muralla de sillares de piedra en la que despuntaban 14 impresionantes torres. Tenía una longitud de 7 km y una altura de 9 metros. De ésta grandiosa construcción sólo quedan en pie algunos tramos y dos de las puertas de entrada a la ciudad. Una de ellas era la Puerta de Augusto, compuesta de dos grandes vanos que permitían el acceso de los carros flanqueados por dos más pequeños destinados al paso de los peatones; aún conserva la inscripción “El emperador Augusto, hijo del dios, siendo cónsul por undécima vez, ostentando la potestad tribunicia por octava vez, ofrece estos muros y sus puertas a la ciudad”. Bajo ella pasaba la Via Domitia. La otra era la Puerta de Francia que constaba de un solo vano en forma de arco de medio punto coronado con una galería ciega. Todavía es posible contemplar, pegada a edificios más actuales, esa Puerta de Augusto. Al fondo, entre las ruinas, hay una copia del Augusto de la Prima porta.

No podemos dejar de ver la plaza del Reloj (place de l'Horloge), llena de locales de hostelería y donde destaca la enorme y delgada torre del reloj (como si nombre indica). Mide 31 metros.


Terminamos la visita comiendo unos deliciosos bizcochos de una panadería del centro.
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  Últimos comentarios al diario:  NIMES- ARLES- SÈTE
Total comentarios 2  Visualizar todos los comentarios

Spainsun  spainsun  28/05/2020 00:31   
Te dejo mis estrellas. Animo para acabarlo.

Ctello  ctello  28/05/2020 12:15   
Comentario sobre la etapa: SÈTE
Gracias. En breve estará terminado.

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Abdelkrim
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Dr. Livingstone
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Abr 03, 2008
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Fecha: Sab Ago 31, 2019 12:53 pm    Título: Re: Nimes (Languedoc-Roussillon, Francia): visita, qué ver

También quería aportar una anécdota relacionada con las Arènes, por si alguien tiene curiosidad y probablemente no la conozca. Cada vez que veo las terrazas alrededor del monumento me acuerdo de un tal Laureano Cerrada, anarquista exiliado que se dedicaba, en los años 40, a falsificar moneda y toda clase de documentos. Una vez tuvo la ocurrencia de falsificar toda la taquilla de la corrida principal de la feria de Nîmes.... multiplicada por tres Mr. Green Por supuesto vendió todas las entradas falsas, y el día de la corrida se sentó en una terraza para contemplar el lío que se...  Leer más ...
Tabby
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Fecha: Sab Ago 31, 2019 01:03 pm    Título: Re: Nimes (Languedoc-Roussillon, Francia): visita, qué ver

Lastima pues vamos el lunes, habrá que buscar otra Brasserie por el centro.
Hay algún parking por la zona?
Gracias
Casab
Casab
Silver Traveller
Silver Traveller
Jul 11, 2016
Mensajes: 21

Fecha: Mar Dic 17, 2019 02:43 pm    Título: Re: Nimes (Languedoc-Roussillon, Francia): visita, qué ver

Hola,
estas Navidades tenemos opción de visitar Nimes y tenemos dudas sobre el momento de hacerlo.

¿Es mejor de subida, por la mañana con luz natural, o de bajada por la noche pero con todas las luces navideñas?

¿Qué nos recomendáis?

Gracias,
Abdelkrim
Abdelkrim
Dr. Livingstone
Dr. Livingstone
Abr 03, 2008
Mensajes: 5440

Fecha: Mar Dic 17, 2019 05:08 pm    Título: Re: Nimes (Languedoc-Roussillon, Francia): visita, qué ver

Es muy difícil responder a esa pregunta. Yo lo único que te podría decir es que la piedra de color claro de las casas del viejo Nimes se ven más bonitas con luz solar. Pero de la iluminación navideña no sé nada, hace tiempo que no voy allí.
gasolines
Gasolines
Willy Fog
Willy Fog
Ago 15, 2007
Mensajes: 12992

Fecha: Sab Dic 21, 2019 09:57 pm    Título: Re: Nimes (Languedoc-Roussillon, Francia): visita, qué ver

Supongo que dependera de si te gusta ver las ciudades con luces navideñas o si prefieres visitar los monumentos de la ciudad, ya que de dia seguro que los ves mejor que de noche.


Saludos
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