Día 3 Taormina – Messina

El día amaneció un poco más nublado que el anterior, lo que hizo refrescar bastante el ambiente matinal, tras el desayuno nos dirigimos a la población de Mazzarò, que es desde donde sale el teleférico que nos llevaría hacia la población de Taormina, mundialmente conocida por su Teatro grecorromano llamado “Antico di Taormina” construido en el siglo III antes de Cristo.


Compramos el billete de ida que tiene un precio de 3€, también hay la opción, en caso de interesaros, del bono de un día por 10€ , sin más dilación subimos a una de las telecabinas la cual nos llevo en pocos minutos, mientras disfrutábamos de las preciosas vistas del trayecto, a Taormina, considerado uno de los pueblos más bonitos de Sicilia.

La visita de la población está concentrada especialmente en su calle principal la llamada “Corso Umberto“, donde se aglutinan varios de los edificios más representativos de Taormina, además de gran variedad de tiendas y restaurantes, iniciamos nuestro paseo entrando por la “Porta Messina“, recorriendo la calle pasando frente al palacio Corvaja hasta la “Piazza IX Aprile” frente a la cual nos encontramos con la iglesia de San Agostino y la iglesia de San Giuseppe, con unas maravillosas vistas de la costa con el Monte Etna de fondo, un lugar característico donde fotografiarnos todos los turistas.

Cruzamos la “porta di Mezzo” para seguir recorriendo la calle Umberto, deteniéndonos en casi cada callejuela que desembocaba en ella para hacer fotógrafias de algunos rincones encantadores, como las escaleras llenas de flores que acceden al “Palazzo Ciampoli” una casa señorial de estilo catalán construida en 1412.


Al llegar a la “piazza di Duomo” visitamos la catedral, uno de los edificios más importantes de la ciudad, consagrada a san Nicolás de Bari fue construida en el siglo XIII sobre las ruinas de una antigua basílica.


La calle termina en la “porta di Catania“, al cruzarla, nos encontramos con la iglesia de San Antonio, situada al lado del impresionante Hotel Excelsior Palace, un edificio de grandes dimensiones en comparación con los demás de la población que destaca sobremanera.



Descansamos a la sombra de los arboles en la Terraza Panorámica del “Giardini Naxos” admirando las vistas, para luego regresar por la calle Umberto, descubriendo nuevos detalles que se nos habian pasado inadvertidos a la ida.

Bajamos por la calle “Via Teatro Greco“, que como dice su nombre, nos llevo directamente al teatro grecorromano, el horario de apertura es de 9 a 19 horas, su construcción se realizó aprovechando la forma cónica de la colina, una vez sentados en sus gradas tuvimos unas estupendas vistas de la bahía de Naxos bañada por el sol gracias a que se habian disipado las nubes matinales.




Regresamos al centro de la población para pasear un poco más por sus estrechas calles, un poco más tarde como iba llegando la hora de comer decidimos descender hacia Mazzarò con el teleférico para comer.

Tras la comida cogimos el panda y nos dirigimos hacia la península de el “Capo di Milazzo”, deteniéndonos por el camino en algunos miradores para fotografiar el paisaje. Una vez en el cabo Milazzo, aparcamos el coche y nos fuimos andando hacia el faro llamado “Lucifero Baron of S. Nicolò“, es un paseo relativamente corto entre arboles y cultivos.


Al llegar al mirador del faro se pueden ver sobre el mar Tirreno los perfiles del archipiélago volcánico de las islas Eolias, como todavía quedaba un rato para la puesta del sol decidimos descender hasta la orilla del mar.

Muy cerca del mirador, en el lado derecho, encontramos unas escaleras que nos llevaron hasta la orilla, el único inconveniente es que la bajada es muy agradable, pero la subida no tanto, como suele suceder a menudo.

Nos trasladamos hasta el “Castello di Milazzo“, una fortificación situada en la parte alta de la ciudad de Milazzo, los primeros vestigios datan de la era neolítica 4000 años antes de Cristo, después los griegos lo convirtieron en una acrópolis, seguidos de los romanos, los bizantinos lo ampliaron y finalmente los aragoneses construyeron seis bastiones unidos por muros rodeando el castillo, desde donde pudimos contemplar la puesta de sol mientras hacíamos la visita de la fortificación.


Esperamos a que anocheciera para poder ver la ciudad iluminada desde lo alto, siempre ofrecen una imagen diferente las ciudades cuando se iluminan de noche.
Nos desplazamos con nuestro coche hasta la ciudad portuaria de Messina, de casi 250.000 habitantes, una vez aparcamos el coche, iniciamos las visitas por la calle principal llamada “Viale San Martino”, al final de la calle giramos a la izquierda encontrándonos con la iglesia de Nuestra Señora de la “Annunciata dei Catalani“, desde donde entramos a la “Piazza Duomo“, rodeada de edificios de interés, como la catedral con su reloj astronómico integrado en el campanario y la Fuente de Orión.


Seguimos callejeando por el casco histórico pasando frente a la Galleria Vittorio Emanuele III, el “Municipio di Messina” o ayuntamiento hasta llegar al puerto donde pudimos ver la estatua de la “Madonnina del Porto” iluminada con su corona de neón.

Cenamos en un restaurante cerca del puerto llamado “Fratelli La Bufala” de comida italiana, especializado en carnes y quesos de búfala. Tras la cenar regresamos al hotel.