Después de dos días bastante intensos, toca un poco de tranquilidad, así que el domingo por la mañana cogemos un autobús y nos vamos hasta la playa de Bondi. ¡Qué maravilla! A pesar de que es invierno, hace un tiempo estupendo, y hay bastante gente en la playa, pero también en el césped que hay detrás. El ambiente es estupendo, gente paseando, otros en bicicleta, surfistas…. Una gozada.
Paseamos un poco por la playa, y después nos sentamos en la hierba a disfrutar del solecito. Comemos sushi y fish&chips que hemos cogido para llevar en uno de los muchos sitios para comer que hay junto a la playa, entre un montón de terrazas con un ambiente súper veraniego pero nada masificado (aunque me imagino como puede estar en verano…..). Después de comer, nos acercamos dando un paseo desde Bondi hasta Brontë Beach, pasando por Tamarama. Cada una de las playas tiene su encanto, y el paseo es súper agradable. En Brontë, nos asombramos de la increíble cantidad de gente que hay haciendo barbacoas en el césped que está junto a la playa, un montón de niños, gente jugando a crícket…. Y todo súper limpio, ni un papel fuera de las papeleras. Parecido a lo que vemos cada vez que vamos a comer al monte…


Después de un día de tranquilidad total disfrutando del solecito y el paseo, esta es la noche que hemos elegido para visitar el observatorio de Sydney, que incluye una visita a las cúpulas donde están los telescopios, y si el tiempo lo permite (que en nuestro caso lo permitió!!!), observación del cielo nocturno. No somos ningunos locos de la astronomía, pero teniendo en cuenta que no todos los días estamos en el hemisferio sur, nos pareció interesante echarle un vistazo a la Cruz del Sur.
La observación por el telescopio me deja un poco fría (por muchos aumentos que tuviese, las estrellas y los planetas no dejaban de ser simples puntos de luz). La visita también incluye un cine en 3D y un planetario, y aunque no era nada espectacular, el guía es un tío muy majo, y la experiencia resulta bastante interesante. Lástima que, gracias al efecto del cambio horario, casi me quedo dormida en el cine 3D.
Como el observatorio está en el barrio de The Rocks, antes de ir nos hemos dado una vuelta por este barrio, bastante chulo, por cierto, y hemos cenado en el Philip’s Foote. Es un restaurante en el que compras la carne cruda y te la haces tú en una barbacoa. Sitio recomendado por varios viajeros en el foro, y una de las mayores decepciones para mí. En primer lugar, me parece un poco caro en comparación con otros sitios donde hemos estado. Nos cobraron 60AUD por una chuleta y un filete, sin incluir las bebidas (casi 20AUD por cuatro cervezas). No hay carne de canguro, sólo de ternera. Y los acompañamientos son bastante sin más: más de la mitad de lo del buffet de ensaladas tiene una pinta muy poco apetecible. Me quedo de piedra cuando le pido a uno de los tíos un plato para la ensalada y me responde tan tranquilo que tengo que usar el mismo plato en el que me han puesto la carne cruda!!! (menos mal que han puesto un plástico debajo…). Total, que como el filete ocupa casi todo el plato, la ensalada se cae por todas partes y es bastante asqueroso. Así que yo, sinceramente, no os lo recomiendo….
El día siguiente, lunes, nos dedicamos a patear la ciudad para verla un poco desde asfalto. Cogemos el bus hasta Centennial Park, donde la idea inicial es alquilar unas bicis y dar una vuelta (un capricho de mi novio….). Al final, pues no se porqué no le apetece, y sin más, ya que estamos allí, nos damos una vuelta por el parque. Es enorme, casi como un bosque dentro de la ciudad. Hay zonas en las que no se ve un solo edificio alrededor, y sólo se oye el silencio.
Nos paseamos por varios lagos, y por praderas enormes con árboles gigantescos….. No es que sea nada muy original, pero a mí me gustó, a pesar que hacía un día bastante gris y más bien frío. Sobre todo me gustó un lago enorme que había lleno de todo tipo de patos, cisnes y pelícanos, y una zona de pantanos, en la que había unos caminos para andar sobre el lodo, bastante curioso.


Salimos del parque caminando y nos paseamos por el barrio de Paddington, que está justo al lado. Es un barrio muy mono, tranquilo y básicamente residencial, lleno de las típicas casitas victorianas con las rejas de hierro forjado en los balcones (casas en hilera). En muchos de los bajos, hay pequeñas tiendas de ropa, de decoración, y algunos cafés muy cucos. Es la típica zona con aire un poco “pijillo” y bohemio, donde estaría bien vivir si las casas no fuesen exageradamente caras, jeje
Nos paramos en un parque a comer con intención de volver caminando al hotel por los barrios de Woolloomooloo y King’s Cross, pero por desgracia se pone a llover, bastante además, y no nos queda más remedio que volver al hotel por el camino más corto.
Esta noche cenamos cerca del hotel, en un restaurante japonés en los que los únicos occidentales éramos nosotros, jejeje. Para mi desgracia, elegí mal el plato, y no fue muy memorable que digamos. Como ya estamos un poco más despiertos, podemos movernos un poco por la noche,y disfrutar del estupendo ambiente que hay en la ciudad, sobre todo en enormes cafeterías llenas de gente, los pubs de estilo inglés….
Para el último día hemos reservado la visita la zoo de Taronga. Yo no soy muy de animalitos, pero me lo paso genial, el zoo es bastante grande, hay animales de todos los continente, tigres, leones, jirafas….. Pero sin dudas las estrellas son los animales australianos. Nos pasamos montón de tiempo mirando a los koalas, sacándoles fotos y diciendo “¡qué monos son!”. También me gusta mucho la zona destinada a los canguros, están en un recinto en el que puedes andar entre ellos. Visitamos esta zona dos veces, la primera, como era de día, estan más bien apáticos, pero nos volvemos a pasar a pasar a última hora de la tarde, y estan más activos, muchos de ellos se acercan a la gente y se dejan acariciar. Vemos hasta un canguro con una cría en la bolsa!!!! Bastante bonito.
Intentamos varias veces ver a los ornitorrincos, pero no se dignan mostrarse ante nosotros. Lo que si vimos fue un wombat despierto, que se incluso se acerca a olisquearnos.
Este día me lo paso como una enana!!!!!


Para llegar al zoo, cogemos un ferry, los que nos permite sacar como unas 50 fotos (mas, jejeje) de la ópera vista desde el agua, y maravillarnos con las vistas de la bahía.
Combinado Australia y Nueva Zelanda por libre