Hoy era nuestro último día por allí. Así que, una vez visto todos los pueblos de Cinqueterre pasamos a ver el famoso pueblo de Portovenere, el cual, no tiene nada que envidiar al resto, o por lo menos eso decidieron los miles de turistas que habían en él.
Después de desayunar en el alojamiento, fuimos a coger el bus que nos acercara a La Spezia. Como ya teníamos los horarios controlados no esperamos demasiado tiempo.
Una vez allí, teníamos que coger un nuevo bus hasta Portovenere. Con suerte, aunque tarda una hora aproximadamente, solo teníamos que coger uno solo.

Llegamos a las 10 de la mañana aproximadamente y hacía muchísimo calor. Así que, como habíamos decidido que el día sería de relax, nuestro primer objetivo era encontrar una playa donde refrescarnos.
La primera playa que encontramos fue poco después de bajar del bus. En pleno centro hay una minúscula playa de arena delimitada por boyas donde a un adulto el agua le llega por la cintura. Es más bien enfocada para niños.
Seguimos caminando hacia la izquierda y fuimos encontrando gente cogiendo sol sobre grandes piedras, playas privadas hasta que al final de la carretera vimos una playa, donde no había demasiada gente, o por lo menos no tanta como en las anteriores.
Era de piedra, y sin escarpines era un poco complicado llegar a la orilla. Pero una vez conseguido el agua era bastante cristalina.
Después de baño y de secarnos, volvimos a vestirnos para recorrer la otra parte del pueblo.
Volvimos al centro y de ahí con nuestras mascarillas puestas caminamos con mucha tranquilidad, por una parte por la cantidad de gente que había y por otra por el calor tan sofocante que estábamos soportando.
Y así caminando nos encontramos con una preciosidad de Castillo Doria. Es una maravilla a la vista a pesar del calor.

Después de recorrerlo completo y quedarnos hipnotizadas con el color del mar, decidimos ir a almorzar para que bajase un poco el calor al menos.
En pleno centro encontramos un lugar donde comimos Foccacia y Pizza por 25€ las dos. Pensábamos que al ser el pueblo un lugar tan exclusivo sería todo más caro, pero nos equivocamos.

Después de dar otra vuelta por el pueblo, cogimos de nuevo el bus para conocer La Spezia. Llevábamos unos días yendo hasta allí y aún no lo conocíamos.
Tiene un centro histórico muy normal pero con mucho encanto. Como consejo comprar los souvenir aquí, porque donde en Portovenere nos pedían 4€ por un imán, aquí conseguimos el mismo por 1€.
Ya entrada la tarde, cogimos el bus que nos llevaría al alojamiento para preparar todo, que el día siguiente sería complejo.