Como siempre durante el viaje, sobre las 8:00 ya estábamos en la calle.
Esta vez desayunaríamos en el Dunkin Donuts, que estaba cerca del hotel en la octava avenida.
Por el camino, vimos los autobuses Hop on Hop off, que teníamos incluido en la New York Pass, durante todo un día.
Tienen 2 rutas, una Down Town y otra Up Town, comenté a las chicas, que como era pronto, en vez de ir en metro, podíamos subir al bus dirección Up Town, hasta llegar a Central Park.
En la parada que hay junto Times Square, preguntamos a los encargados que había y nos comentaron que el bus Up Town, hasta las 10:30 no salía, pero que en dirección Down Town, salía en 5 minutos, que eran las 9:30, si queríamos podíamos subir, toda la vuelta hasta regresar a Times Square, era una 1:30 mas o menos.
A las niñas les hacía ilusión subir al bus descapotable, así que aceptamos, aún era pronto.
El paseo estuvo entretenido, vimos cosas que aún no habíamos visto, además con los auriculares te van explicando cosas y cuando llegamos por la zona de Wall Street, ya me empecé a fijarme en cosas, ya que al día siguiente teníamos que visitar aquellos lugares con mas calma.

Sobre las 11:00 volvíamos a estar en la parada inicial.
Fuimos a la parada de metro 50st, que teníamos cerca del hotel, coger el metro C color azul, dirección UpTown y bajarnos en Columbus Circle, tan solo era una parada.
De allí, teníamos que encontrar donde recoger las bicis que alquilaríamos, que entraban con la tarjeta New York Pass. La tienda estaba en la calle 47th entre la novena y la octava avenida.
Nos costó encontrar la empresa Unlimited Bikes, ya que esperaba un cartel con una bicicleta pintada o ver bicis a fuera aparcadas delante del negocio, pero el nombre estaba escrito en un toldo de lona color verde, redondo, de aquellos que de lejos parece que es un hotel, no se si me explico, pero pasamos por la otra acera y nos lo saltamos, dimos una vuelta entera a la manzana,nos costó verlo, pero al final, vimos a unos turistas que iban en bici por la acera, les preguntamos y nos indicaron mejor, ya que en el Maps.me, cuando le escribía Unlimited Bikes nos mandaba a la puerta norte de Central Park, cuando nosotros estábamos en la zona sur del parque. Por fin encontramos el sitio y nos atendió una chica argentina, al final en New York, por todos sitios siempre hemos encontrado gente que habla Español.

Con nuestras bicis, entramos por la puerta sur y nos dimos cuenta, que las bicis, los que van corriendo, los carros de caballos, tenemos que ir por el camino/carretera que bordea el parque, los caminos interiores, son solo peatonales, no se puede ir montando en bici.
Vimos que todo el mundo lo respetaba, también pasaron varias veces coches de policía, así que cuando decidimos entrar por los caminos del interior, bajábamos de la bici e íbamos andando.

Muy pronto, encontramos la pista de hielo, gran objetivo del día, las niñas querían patinar si o si. Dejamos las bicis atadas con el candado que te prestan, pero no estábamos del todo tranquilos, así que decidimos que mi mujer se quedaba cerca de las bicis, viendo la pista de hielo desde la terraza de arriba y yo entraría en el recinto de la pista (sin patinar) para acompañarlas.
Yo pensaba que llegaríamos, alquilaríamos los patines y a patinar, pero no fue así, en ese momento no se podía patinar, nos dieron hora para las 13:45, tal vez era por que era domingo y los domingos hay mas ambiente o está mas lleno de gente, no lo sé.
Con los tickets en el bolsillo, nos fuimos con las bicis hasta la zona de Strawberry Fields.

Vimos el mural de Imagine en el suelo, el edificio Dakota y les tuve que explicar un poco a las niñas quienes eran los Beatles y John Lennon
Un poco mas de paseo en bici y por fin les tocaba patinar.
Estuvieron casi hasta las 15:00 patinando, les tuvimos que decir basta, aunque estaban cansadas, les encantó. Nuestra hija mayor, al saber ir con patines en línea, al cabo de 5 minutos iba como si nada, la pequeña le costó un poquito mas, pero hacía el final de la hora, mejoró mucho.
Sobre las 16:30 teníamos que devolver las bicis, por que tenía reservado ir a ver el atardecer en el Empire State Building a las 17:15, así que tiramos por el medio del parque y nos encontramos con el Castillo Bellvedere.

Estuvimos un rato haciendo fotos y nos fuimos a devolver las bicis.

Aún no habíamos comido y en la esquina donde estaban las bicis, encontramos una paradita con frutas, donde compramos una bandeja de fresas y una libra de uvas, todo por 5 dólares, las fresas no llegaron al Empire, estaban de muerte.