Dejo atrás Lavertezzo y me dirijo a Brione, una comuna de la provincia de Trento, región de Trentino-Alto Adigio, con sólo 150/200 habitantes aproximadamente.

Brione se encuentra a tan sólo 6km de distancia, pero antes voy parando por el camino para ver los paisajes del Valle de Verzasca y las distintas cascadas que me voy encontrando en mi recorrido.


Aparco el coche en uno de los rellanos que hay en la carretera y bajo a pie del río Verzasca para verlo, sigo alucinando con el color del agua y su transparencia.




En una de las rocas de la carretera se puede ver esta escultura de un dragón.

En la zona hay infinidad de rutas para hacer tanto a pie como en bici.

Paro en uno de los parking que hay en la carretera para comer que ya son cerca de las 15h, donde mejor que rodeada de estos paisajes



A lo lejos ya se divisa la Comuna de Brione, un pequeño pueblo con una excelente ubicación.

En el centro del pueblo se encuentra el Castillo Marcacci que fue construido a principios del siglo XVIII. Nunca fue un castillo como los que conocemos, sino una casa señorial equipada con una defensa temporal. El bloque principal del edificio está adornado con un torreón en cada esquina y rodeado por un alto muro, el diseño arquitectónico es elegante. Los primeros habitantes del castillo fueron la familia Marcacci, jueces del valle, quienes para impresionar a la gente, hicieron construir esta casa con aspecto de castillo. Desde el verano de 2017, el Castillo de Marcacci pasa a ser propiedad municipal tras la compra a los anteriores propietarios.

El pueblo se encuentra en la confluencia del Valle de Osola con el de Verzasca, en un lugar llano, resguardado por la montaña y a orillas del río Verzasca.

Esta es la bonita Iglesia de Santa María Assunta. La primera iglesia de Brione fue construida en 1296 y era más pequeña que la actual. A principios del siglo XIV los hermosos frescos que aún hoy se pueden ver dentro de la iglesia, fueron pintados por los alumnos de la escuela de Giotto, aunque muchos de ellos ya no se encuentran en buen estado. Debido a la presencia de estas importantes obras de arte, la iglesia de Brione es muy conocida y visitada. Hacia 1550 la iglesia fue ampliada casi el doble que la anterior. La última reconstrucción y ampliación de la iglesia data de 1840. Se mantuvo la anchura de la nave, pero se levantó y se cubrió con una bóveda, en la que se abren cinco ventanas. También se construyó el nuevo ábside redondo. En esa ocasión, lo que quedaba de los frescos del siglo XIV fue martillado y tapado en muchos lugares para que se adhiriera mejor el nuevo yeso




Los primeros testimonios de la presencia del pueblo se remontan al año 1200. El topónimo parece ser de origen celta y deriva de briga, el plural es brigoni, y significa altura, montaña.


La mayoría de las casas están construidas en piedra y son preciosas.



Subo por un camino paralelo a la calle Paese que tiene buenas vistas de la iglesia y el pueblo ya que está en alto.

El pueblo se ve super tranquilo, de echo no me encontré a nadie, sólo una pareja que estaba en la terraza de una casa.



La economía local se construyó principalmente en torno a la agricultura y el pastoreo. La migración estacional está bien documentada desde 1600. Desde el siglo XIV, muchos de los residentes han pasado sus inviernos con su ganado en el valle de Magadino.

Me encanta la arquitectura de estos pueblecitos, son una maravilla.






También hay casitas con arquitectura moderna y pintadas de colores.


Bonitos detalles de decoración que te encuentras en estos pueblitos.

Pequeña capilla de mosaicos con un Cristo.

Voy paseando por la calle Muro donde se encuentran estas coquetas casitas.


Y esta tan bonita se encuentra en venta, dan ganas de comprarla.

La mayoría de las casas que hay en el pueblo son cabañas de estilo pastoril, algunas están arregladas y modernizadas y otras guardan la esencia de antaño.


La única tienda que vi en todo el pueblo, al menos abierta.

Bonito fresco de la Virgen con el Niño Jesús.

El pueblo son cuatro casas y lo ves pronto pero es una preciosidad, yo os invito a que le hagáis una visita a toda esta zona o incluso que pernoctéis aquí porque aunque es pequeño, tiene varios hoteles y casitas rurales en alquiler, esto es un lujo para los sentidos




De nuevo me encuentro ante el Castillo Marcacci donde hay una grandísima esplanada con una fuente y parque infantil donde poder hacer picnic con excelentes vistas.

Cojo el coche y me voy hasta la Presa Verzasca donde hay gente haciendo puenting.


Las vistas desde aquí al Lago de Vogorno son espectaculares, una estampa.


Monumento al Consorcio de Verzasca y a la Memoria de Giovanni Lombardi.

Continuo ruta hasta un lugar que me dejó sin habla también, bueno toda Suiza te deja así, que país más bonito y que ganas de volver