De nuevo suena el despertador a las 07:00h. Cada vez cuesta más levantarse, pero poco a poco lo conseguimos. Bajamos a desayunar y hoy nos toca hacerlo en el Yatch Club. La decoración y distribución es distinta al Cape Cod, pero la variedad en el buffet es la misma. De nuevo desayunamos como reyes, y con el estómago lleno y las pilas cargadas cogemos las mochilas y ponemos rumbo al parque.
Tanto hoy como el día anterior salimos del hotel con sudadera, hace bastante fresco por la mañana, y durante el día en las colas de las atracciones donde no toca el sol hay que taparse hasta bien entrado el mediodía. Menos mal que había mirado la temperatura prevista para esa semana y llevaba ropa corta y larga, porque nos hizo falta utilizar ambas.
Hoy son casi las 10:00h cuando accedemos al parque. Después de volver a hacernos fotos delante del castillo tenemos 2 planes para hacer nada más entrar: montarnos en la atracción de Blancanieves y los Siete enanitos, y que maquillen a nuestra peque. En la cola del maquillaje solo hay 2 niñas y en la cola de la atracción no hay nadie porque la acaban de desalojar, se ha averiado. Como una está frente a la otra, mi marido y la mayor se van a esperar a que abran la atracción (por los movimientos del personal intuimos que tardarán poco) y yo me quedo en la cola del maquillaje. Cuando le toca elige uno de Frozen, la dejan guapísima. No tardamos más de 20 minutos entre esperar en la cola y lo que tardan en maquillarla.
Justo saliendo del maquillaje mi marido me hace señales con la mano, van a volver a abrir la atracción. Allí que nos vamos directas con la niña feliz como una perdiz, y nada más llegar nos ponemos en la cola. En menos de 10 minutos estamos dentro. La verdad es que está muy chula y salimos contentos por habernos podido subir.
De ahí nos vamos a Les Voyages de Pinocchio. 15 minutos de cola, nada mal para la hora del día que es. También nos gusta lo que vemos y pensamos que ha merecido la pena.
Aprovechando que estamos al lado del castillo y que está cortado el paso porque hay una cabalgata, aprovechamos para entrar a visitarlo.
Es chulo, supongo que además al hacer poco tiempo de la remodelación está todo muy “nuevo”. Hacemos varias fotos para el recuerdo, visitamos la tienda que hay justo debajo y salimos a montarnos mi hija mayor y yo en Hyperspace Mountain. No quiero irme sin probarla, aunque mi marido dice que a él no le gustó.
De nuevo la mala suerte de llegar y que estén desalojando por avería. ¿Me lo parece a mí o se averían muy a menudo las atracciones en este parque? Visto lo visto los 2 días anteriores, decidimos esperar sentadas justo delante, a ver si con suerte no tardan en abrir. Mi marido y la peque se van mientras tanto a dar un paseo y a subirse en Orbitron, que él no pudo montarse el primer día. Y qué suerte la nuestra que en 20 minutos abren la atracción y conseguimos entrar de las primeras, pues había mucha más gente esperando como nosotras. No hicimos más de 15 minutos de cola, y al salir compramos la foto porque nuestras caras son ¡¡¡buenísimas!!!
Como toda esa zona la tenemos ya prácticamente hecha, retrocedemos en el camino para entrar en la zona de Adventureland.
Allí entramos en El pasaje encantado de Aladdin (un paseo a pie y 4 fotos, nada más)
Nos vamos luego hasta el Galeón Pirata (que por cierto estaba cerrado esos días)
y de ahí mi hija mayor y yo nos vamos a subirnos en Indiana Jones y el Templo del Peligro. Solo había 15 minutos de cola y decidimos aprovechar. Está muy bien, la verdad. Pensábamos que era más “light” así que no nos defraudó.
Teníamos hora para comer de nuevo en Captain’s Jack a las 13:30h. Como ya sabíamos dónde estaba nos fuimos directos. Antes de entrar nos montamos en Piratas del Caribe, solo hay 20 minutos de cola. Vuelve a gustarnos más que el primer día.
En Captain’s Jack volvimos a comer de maravilla, elegimos algunos platos distintos a los del primer día para probar y la verdad es que fue todo un acierto.
Al salir del restaurante vemos que solo hay 15 minutos de cola en Piratas del Caribe, así que volvemos a repetir de nuevo ya que a la peque cada vez le gusta más.
A las 16:50h tenemos el espectáculo del Rey León. Aún no son las 16:00h pero nos acercamos a preguntar si tenemos que ir con mucha antelación para hacer cola. Allí una chica del cast nos dice que hasta media hora antes no es necesario pues en ese momento están entrando los del espectáculo anterior. Aprovechamos para ir un rato con la peque a una zona que hay con juegos infantiles (Frontierland Playground) y mientras ella se tira por toboganes y corretea por el parque, nosotros chateamos y llamamos a la familia.
Nos vamos de nuevo hasta el teatro y ya podemos ponernos en la cola. Hay 2 filas, las del público general y la de los que llevamos entrada comprada. Una vez llega el momento de acceder al teatro entramos primero los de la reserva y nos ubican en las primeras filas centrales. Luego llenan el teatro con el resto de gente. El proceso es súper rápido y fácil, los trabajadores del parque controlan súper bien a la gente y en un pis pas estamos todos colocados para que pueda empezar el show. ¿Merece la pena? Sí, mucho. Nos encantó, y nos pareció que es uno de los espectáculos que no hay que perderse.
Salimos del teatro y nos vamos hasta Phantom Manor (la casa encantada). Hacemos 10 minutos de cola y entramos. Mi hija mayor literalmente cagada de miedo. La peque como si nada. La verdad es que no da miedo, y como todas las atracciones está muy trabajada la decoración y la ambientación. No nos pareció como para repetir, pero sí para por lo menos visitarla una vez.
Como por el momento vamos haciendo atracciones sin perder mucho tiempo haciendo colas, nos montamos en el barco de vapor Thunder Mesa Riverboat. Cogemos sitio en la zona de proa de la cubierta central y disfrutamos del paseo, el paisaje y un rato de calma.
A las 20:00h tenemos hora para la cena con personajes en Plaza Gardens. Llegamos antes de la hora, y al igual que en la comida con princesas nos informan que tendremos que pagar un suplemento. Les decimos que estamos al corriente del tema y nos hacen pasar. Un camarero nos asigna mesa, nos toma nota de las bebidas y el resto ya es cosa nuestra pues es cena tipo buffet. Muy similar a los buffets en los que habíamos cenado anteriormente. Variedad y calidad, no podemos quejarnos.
Durante la cena van pasando algunos personajes Disney por las mesas para saludar a las familias, hacerse fotos y firmar autógrafos. Estuvimos con Mickey, Goofy, Ígor (el burrito triste de Winnie the Pooh) y Tiger. Mereció la pena solo por ver la carita de emoción de nuestra hija pequeña.
Salimos de cenar y de nuevo el atardecer y el castillo nos dejan una estampa preciosa:
Decidimos irnos a pasear por el Village, tomarnos un café en Starbucks, ver tiendas y los puestos de dulces y dar un paseo hasta el hotel.
Empezamos a notar el cansancio de tantos madrugones y nos vamos a la cama relativamente pronto. ¡Mañana toca Walt Disney Studios!
Tanto hoy como el día anterior salimos del hotel con sudadera, hace bastante fresco por la mañana, y durante el día en las colas de las atracciones donde no toca el sol hay que taparse hasta bien entrado el mediodía. Menos mal que había mirado la temperatura prevista para esa semana y llevaba ropa corta y larga, porque nos hizo falta utilizar ambas.
Hoy son casi las 10:00h cuando accedemos al parque. Después de volver a hacernos fotos delante del castillo tenemos 2 planes para hacer nada más entrar: montarnos en la atracción de Blancanieves y los Siete enanitos, y que maquillen a nuestra peque. En la cola del maquillaje solo hay 2 niñas y en la cola de la atracción no hay nadie porque la acaban de desalojar, se ha averiado. Como una está frente a la otra, mi marido y la mayor se van a esperar a que abran la atracción (por los movimientos del personal intuimos que tardarán poco) y yo me quedo en la cola del maquillaje. Cuando le toca elige uno de Frozen, la dejan guapísima. No tardamos más de 20 minutos entre esperar en la cola y lo que tardan en maquillarla.
Justo saliendo del maquillaje mi marido me hace señales con la mano, van a volver a abrir la atracción. Allí que nos vamos directas con la niña feliz como una perdiz, y nada más llegar nos ponemos en la cola. En menos de 10 minutos estamos dentro. La verdad es que está muy chula y salimos contentos por habernos podido subir.
De ahí nos vamos a Les Voyages de Pinocchio. 15 minutos de cola, nada mal para la hora del día que es. También nos gusta lo que vemos y pensamos que ha merecido la pena.
Aprovechando que estamos al lado del castillo y que está cortado el paso porque hay una cabalgata, aprovechamos para entrar a visitarlo.
Es chulo, supongo que además al hacer poco tiempo de la remodelación está todo muy “nuevo”. Hacemos varias fotos para el recuerdo, visitamos la tienda que hay justo debajo y salimos a montarnos mi hija mayor y yo en Hyperspace Mountain. No quiero irme sin probarla, aunque mi marido dice que a él no le gustó.
De nuevo la mala suerte de llegar y que estén desalojando por avería. ¿Me lo parece a mí o se averían muy a menudo las atracciones en este parque? Visto lo visto los 2 días anteriores, decidimos esperar sentadas justo delante, a ver si con suerte no tardan en abrir. Mi marido y la peque se van mientras tanto a dar un paseo y a subirse en Orbitron, que él no pudo montarse el primer día. Y qué suerte la nuestra que en 20 minutos abren la atracción y conseguimos entrar de las primeras, pues había mucha más gente esperando como nosotras. No hicimos más de 15 minutos de cola, y al salir compramos la foto porque nuestras caras son ¡¡¡buenísimas!!!
Como toda esa zona la tenemos ya prácticamente hecha, retrocedemos en el camino para entrar en la zona de Adventureland.
Allí entramos en El pasaje encantado de Aladdin (un paseo a pie y 4 fotos, nada más)
Nos vamos luego hasta el Galeón Pirata (que por cierto estaba cerrado esos días)
y de ahí mi hija mayor y yo nos vamos a subirnos en Indiana Jones y el Templo del Peligro. Solo había 15 minutos de cola y decidimos aprovechar. Está muy bien, la verdad. Pensábamos que era más “light” así que no nos defraudó.
Teníamos hora para comer de nuevo en Captain’s Jack a las 13:30h. Como ya sabíamos dónde estaba nos fuimos directos. Antes de entrar nos montamos en Piratas del Caribe, solo hay 20 minutos de cola. Vuelve a gustarnos más que el primer día.
En Captain’s Jack volvimos a comer de maravilla, elegimos algunos platos distintos a los del primer día para probar y la verdad es que fue todo un acierto.
Al salir del restaurante vemos que solo hay 15 minutos de cola en Piratas del Caribe, así que volvemos a repetir de nuevo ya que a la peque cada vez le gusta más.
A las 16:50h tenemos el espectáculo del Rey León. Aún no son las 16:00h pero nos acercamos a preguntar si tenemos que ir con mucha antelación para hacer cola. Allí una chica del cast nos dice que hasta media hora antes no es necesario pues en ese momento están entrando los del espectáculo anterior. Aprovechamos para ir un rato con la peque a una zona que hay con juegos infantiles (Frontierland Playground) y mientras ella se tira por toboganes y corretea por el parque, nosotros chateamos y llamamos a la familia.
Nos vamos de nuevo hasta el teatro y ya podemos ponernos en la cola. Hay 2 filas, las del público general y la de los que llevamos entrada comprada. Una vez llega el momento de acceder al teatro entramos primero los de la reserva y nos ubican en las primeras filas centrales. Luego llenan el teatro con el resto de gente. El proceso es súper rápido y fácil, los trabajadores del parque controlan súper bien a la gente y en un pis pas estamos todos colocados para que pueda empezar el show. ¿Merece la pena? Sí, mucho. Nos encantó, y nos pareció que es uno de los espectáculos que no hay que perderse.
Salimos del teatro y nos vamos hasta Phantom Manor (la casa encantada). Hacemos 10 minutos de cola y entramos. Mi hija mayor literalmente cagada de miedo. La peque como si nada. La verdad es que no da miedo, y como todas las atracciones está muy trabajada la decoración y la ambientación. No nos pareció como para repetir, pero sí para por lo menos visitarla una vez.
Como por el momento vamos haciendo atracciones sin perder mucho tiempo haciendo colas, nos montamos en el barco de vapor Thunder Mesa Riverboat. Cogemos sitio en la zona de proa de la cubierta central y disfrutamos del paseo, el paisaje y un rato de calma.
A las 20:00h tenemos hora para la cena con personajes en Plaza Gardens. Llegamos antes de la hora, y al igual que en la comida con princesas nos informan que tendremos que pagar un suplemento. Les decimos que estamos al corriente del tema y nos hacen pasar. Un camarero nos asigna mesa, nos toma nota de las bebidas y el resto ya es cosa nuestra pues es cena tipo buffet. Muy similar a los buffets en los que habíamos cenado anteriormente. Variedad y calidad, no podemos quejarnos.
Durante la cena van pasando algunos personajes Disney por las mesas para saludar a las familias, hacerse fotos y firmar autógrafos. Estuvimos con Mickey, Goofy, Ígor (el burrito triste de Winnie the Pooh) y Tiger. Mereció la pena solo por ver la carita de emoción de nuestra hija pequeña.
Salimos de cenar y de nuevo el atardecer y el castillo nos dejan una estampa preciosa:
Decidimos irnos a pasear por el Village, tomarnos un café en Starbucks, ver tiendas y los puestos de dulces y dar un paseo hasta el hotel.
Empezamos a notar el cansancio de tantos madrugones y nos vamos a la cama relativamente pronto. ¡Mañana toca Walt Disney Studios!





































