La noche se hace dura, el calor de la jaima y el viento que se escucha hace que hasta la 1 y media no nos pudiéramos dormir. Además me despierto varias veces porque me molesta la tripa y sudando, por lo que no consigo descansar muy allá.
Nos habíamos puesto el despertador a las 4 y media pero estoy sin dormir desde las 3 y media, así que se me hace bastante largo el momento hasta que suena la alarma.
Cuando nos levantamos y comenzamos a recoger todo el equipaje, de repente el viento se vuelve mucho mas fuerte, incluso escuchamos lluvia sobre la tienda.
Abro un momento la puerta y veo un día muy desapacible, incluso dudamos que si se mantiene ese tiempo, podamos hacer la vuelta en dromedario.
Por suerte, cuando nos acercamos a desayunar a las 5 de la mañana, el tiempo comienza a mejorar. Se ha parado la lluvia y el viento está menguando.
Nos habían dicho que a las 5:40 comenzaríamos el paseo pero no es hasta las 6 y 5 que nos montamos en el dromedario. No hay ni comparación con el día anterior, ya que vamos por las dunas con mucha mas tranquilidad que ayer. El viento se ha parado totalmente y podemos ver el cielo sin muchas nubes.
Un sonrisilla se nos dibuja en la cara ya que estamos disfrutando como enanos, veamos donde veamos solo vemos arena y además está amaneciendo y el cielo tiene un color increíble.

Hacemos una parada a mitad de recorrido para ver salir el Sol, momento que es increíble y que podemos disfrutarlo. Como se nos había olvidado el día anterior de rellenar los botecitos con la arena del desierto lo hacemos en ese momento. También nos da tiempo a hacernos un montón de fotos así que la tarde y noche que hemos pasado, ha merecido la pena.

Como ha sido mucho madrugón, llegamos al final de nuestra trayecto muy pronto. Tenemos que esperar a los estadounidenses del grupo, ya que han dormido en el campamento superior, que tiene baños en las jaimas.
Una vez llegan, nos montamos en el minibús y comenzamos la marcha. Pero no es hasta las 8 y media que comenzamos la marcha, ya que al poco de salir hemos recogido a unos italianos y otros croatas que también vienen a Fez.

El día de hoy se resume en kilómetros y kilómetros. Poco reseñable ya que hay que hacer cerca de 500 kilómetros por carreteras que no son las mejores, así que pocos lugares podremos ver.

La primera parada que hacemos es sobre las 10 y media, donde compramos agua y estiramos las piernas. No son mas de 30 minutos hasta que volvemos al bus y seguimos la marcha, la cual no pararemos hasta que comamos.
Esto se produce en Midelt sobre la 1 y media, como me encuentro decentemente, me animo a comer, aunque sea una tortilla francesa.
El sitio de comida es muy normalillo y de ello nos damos cuenta al ver el precio del menú, ya que eran 80dh. Sin embargo no regalan nada y las pizzas que incluían en el menú eran congeladas y cuando fui a pagar mi parte, me intentaron estafar, ya que inicialmente me habían dicho de pagar 60dh por una simple tortilla y una botella de agua. Después de hablar con Omar y enfadarme, me corrigen el precio y me lo dejan en 30dh.
Estas situaciones son muy usuales en el país, ya que intentan colársela a los turistas por todos los lados.
Después de este incidente y tener el estomago lleno, seguimos la ruta y no pararemos hasta Azru, donde hay una colonia de monos y paramos a verlos y hacer fotos. Tocaba hacer un descanso ya que llevábamos 2 horas de conducción y se hacía pesado.
Tras una breve parada, seguimos la marcha hasta las 6 que volvemos a detenernos en un hotel para poder ir al baño.

El día se hace pesado porque son muchas horas de coche, pero ya nos acercamos a la ciudad y comenzamos a dejar a viajeros por la ciudad nueva por lo que parece que ya estamos llegando a la medina.
Omar ha llamado previamente a cada uno de nuestros alojamientos para que vinieran a recogernos y nos acercaran a los Riad, por lo que donde paramos, tenemos un miembro de nuestro alojamiento que se ha acercado y nos acompaña llevándonos las maletas. La verdad que se agradece ese detalle y sin el cual no hubiéramos encontrado el hotel, ya que desde donde lo marca Google Maps hasta donde está hay que adentrarse por callejuelas.
Como es tradición, al llegar nos ofrecen un té de bienvenida y unas pastas, lo tomamos rápido y nos dirigimos a la habitación ya que estamos cansados y queremos ducharnos en condiciones y quitarnos toda la arena que tenemos del día anterior.
Después de un descanso necesario, sobre las 9 de la noche salimos para conocer un poco la ciudad y encontrar algún lugar para cenar.
Fez la vemos algo distinta de Marrakesh, ya que las calles donde estamos son mas anchas y pasan coches. La organización de las calles es también distinta, ya que son mucho mas laberínticas y no terminan en calles principales, por lo que orientarse es mucho mas complejo, hay que llevar el GPS activo y mirando el móvil constantemente.
Nos acercamos hasta una de las calles que mas tiendas tiene como es la Talaa Sghira y caminamos un rato por ella. Como vemos que no termina nunca, nos damos la vuelta y vamos en dirección al Riad. A la ida hemos estado viendo algún sitio para cenar, así que finalmente nos decidimos por Chez Hakim.
El sitio es un poco extraño, ya que tienen una terraza pero que está cubierta y la distribución es muy rara ya que tiene mesas en distintas alturas, aprovechando todo el espacio posible.
Por precaución pido una tortilla francesa, pero mi novia se pone las botas con un plato de costillas de cordero.

Estamos cansados y a las 11 estamos ya en el Riad, el cansancio hace mella y caemos rendidos muy pronto. Mañana es el primer día en la ciudad y tenemos reservado un free Tour de 4 horas, ¡que ganas de conocer la ciudad!
Gastos del día:
2 botellas de agua: 14dh
Comida en Midelt: menú 80dh, tortilla y agua 30dh
Cena en Hakim: 80dh + 10dh de propina