A unos 15 kms de Molina de Aragón, pasando por Corduente.
Se trata de un bonito paraje, en el Parque Natural del Alto Tajo, consistente en un barranco o desfiladero, con altas paredes de piedra rojiza, que ha labrado el río Gallo a través de los siglos. Hay una pequeña ermita y un restaurante, cerrado cuando yo estuve.
A su lado discurre el río, que con los árboles circundantes forman un rincón umbrío y lleno de paz y encanto.

El lugar recuerda a Monserrat, aunque en pequeñito.
La leyenda dice que un pastor iba buscando una vaca perdida, cuando al llegar al lugar se le apareció la Virgen, con un gran resplandor y allí mismo estaba la vaca.
Se puede aparcar gratis y visitar la ermita, bastante pequeña, el altar mayor tiene un retablo barroco, dorado, y saliendo el camarín de la Virgen. También se vé un antiguo confesionario

Existen unos miradores cercanos, yo intenté llegar a uno de ellos, pero había llovido hacía pocas horas , estaba muy resbaladizo y desistí. Está al final de la ermita, yendo por la carretera, se ven unos escalones esculpidos en el monte. Por lo visto hay otros miradores, en una ruta de senderismo desde Corduente.

En suma, un lugar impresionante, sobre todo por las formas de las piedras del lugar, con unos farallones que parecen desafiar la ley de la gravedad.
