Para los caminantes, los románticos, los artistas, los bohemios, los amantes de las vistas espectaculares, los colgados de la historia y los granada lovers....esta ruta es para ellos. No hay paseo mas bonito en Granada, sobre todo si el tiempo acompaña.
El río Darro discurre por el valle de Valparaíso separando dos colinas a cual más magnífica: la Sabika, coronada por la fortaleza roja y frente a ella, el cerro del Sol, el Albaicín, plagado de cármenes. Este será el camino por el que nos lleven nuestros pies.
Un carmen es una vivienda típica de la zona, con jardín y huerto, cuyo nombre deriva de la palabra andalusí "karm" o viña, ya que en el origen, un carmen era una finca donde se cultivaba la vid. Suelen ser casas grandes con jardines, arboles frutales, cipreses, albercas, altas tapias y mirador a la Alhambra.
La duración de esta caminata andará sobre las tres - cuatro horas, más o menos, depende de la opción elegida, las paradas para fotos, compras, visitas y por supuesto, cervezas.
3.- CARRERA DEL DARRO Y PASEO DE LOS TRISTES
Empezamos en plaza Nueva para encaminarnos por el Carril del Darro hacia el paseo de los Tristes, así llamado por ser paso de los cortejos fúnebres hacia el antiguo cementerio. Dejaremos a nuestra derecha la colina de la Sabika ocupada por la Alhambra, y seguiremos el cauce del río, escuchando el correr del agua que marca frontera con los barrios Almanzora y la Churra. Pocos son ya los puentes que unen la carrera con las casas situadas en la falda de la Alhambra, unos derruidos, otros colapsados.
Mientras subimos al barrio que viralizó el presidente Clinton, repleto de estrechas calles empedradas que forman un laberinto, nos iremos cruzando con baños árabes, iglesias muy antiguas de la época de la Reconquista, conventos, palacios, casas nazaríes disfrazadas de museos, algún que otro puente que todavía se mantiene en pie y por supuesto, tiendas, bares y terrazas muy orientados a los turistas.
A dos pasos de plaza Nueva, donde podemos echarle un vistazo al edificio de la Real Chancillería, nos encontramos la placeta de santa Ana, en ella, una curiosa fuente, la del Toro y la fachada plateresca de la iglesia de San Gil y santa Ana, una bonita iglesia de aires mudéjares (mirad la torre) construida sobre la derruida mezquita Almanzora. Uno de los alminares originales de la mezquita aun se conserva sobre el tejado de la capilla mayor, sobre él, una cruz forjada. Dato curioso, aquí contrajo matrimonio Mariana Pineda.
Muy cerquita de la iglesia, por la calle de Santa Ana que discurre paralela al carril del Darro, te puedes pegar un homenaje en un SPA que dicen, está muy bien. Se trata del Hamman Al Andalus.
Cruzando el puente Cabrera para retomar el carril de del Darro, se abre un callejón que nos lleva hasta el Palacio de los Olvidados. Este rincón granadino está dedicado al pasado sefardí de la ciudad. Lo tengo en la agenda pendiente.
Para los que ya tienen un nivel "genius" en Granada, una joya no muy conocida es el Bañuelo, los baños árabes mas antiguos de la península que datan del siglo XI. Desde fuera ni te imaginas lo que vas a ver porque se entra por una casa que se construyó encima. Para visitarlos necesitamos una entrada que cuesta 5€ y permite conocer además el Corral del Carbón, el palacio Dar al Horra y la casa morisca de la calle Horno de Oro. Se saca en la web del patronato, aparece como entradas a MONUMENTOS ANDALUSIES.
Un poco mas adelante, en el número 39 de la carrera del Darro encontramos el convento de Zafra o de Santa Catalina de Siena. Lo administran las dominicas de clausura, la visita cuesta 1€ (hay que llamar antes). Hacen unos dulces de rechupete que los venden todo el año por el torno.
El convento está formado por varios edificios entre los que destaca la casa Zafra, actual centro de interpretación del Albaicín. Se entra por una calle lateral del convento. La entrada cuesta 3€ y no la he visitado, el convento si.
A continuación, en la misma acera, la casa Castril, sede del museo arqueológico de Granada. Es gratis para los nacionales.
Frente al museo, al otro lado del cruceiro, la iglesia de San Pedro y san Pablo, alzada sobre la "mezquita del baño". Merece la pena entrar para contemplar el precioso artesonado mudéjar de su techumbre además de un curioso trampantojo en una de sus paredes, el resto está todo encalado. Esta iglesia es muy importante para los cofrades capillitas pues de ella sale el jueves santo el famoso Cristo del Silencio que procesiona por el Albaicín a golpe de tambor mientras el alumbrado se apaga a su paso.
El paseo de los Tristes comienza a partir de la casa y el puente Chirimías y la calle se ensancha como por arte de magia. Desde aquí montones de terrazas ofrecen al caminante reposo, pero ojo, son puramente turísticas, la relación calidad precio anda regulín.
El paseo de los Tristes acaba hacia la izquierda en la cuesta del Chapíz que ya nos mete de lleno en el Albaicín o hacia la izquierda el puente del Aljibillo. Al comienzo, del Chapíz se puede visitar el palacio de los Córdova. Es bonito y es gratis. Hay que echarle un vistazo. Y un poco mas arriba, el carmen de la Victoria, llamas al fono y te abren, es gratis también. Esta cuesta llega hasta la plaza del Salvador y une los barrios del Albaicín y el Sacromonte.
Si desde los Tristes doblamos a la derecha, cruzaremos el puente del Aljibillo que lleva al carmen de los Chapiteles y conduce por la cuesta del rey Chico hasta la Alhambra. Un bonito paseo lleno de miradores que rodea la fortaleza por detrás, pasando ante sus torres.
CONTINUACION RUTA: OPCIONES
A partir del final del paseo de los Tristes tenemos cuatro opciones además de la Alhambra:
1.-Continuar hacia la abadía del Sacromonte: Nivel "master".
Aun no la conozco por lo que no puedo opinar, aunque sé que se construyó sobre las cuevas donde se hallaron los restos de San Cecilio, primer obispo granadino y que en ella se guardan los "libros plúmbeos" escritos en árabe, que relatan la historia de la cristiandad. Llevan 22 años en la abadía, hasta entonces los tenia el Vaticano requisados. Desde los Tristes quedan unos 3km cuesta arriba para llegar, mejor coche.
Desde esta abadía sale la madrugada del miércoles santo una de las procesiones mas bonitas y esperadas de Granada, el Cristo de los Gitanos. Las luces del barrio se apagan, se encienden las hogueras, se oyen saetas en cada esquina, quejíos que salen de gargantas rotas por la emoción. El Cristo baja desde la abadía hasta la ciudad a hombros de costaleros. Es emocionante verlo.
2.- Subir hasta San Miguel alto: nivel "hiper mega master"
Esta si la conozco, las vistas desde aquí son un bellezón. Junto al mirador, la iglesia de San Miguel, patrón del Albaicín, construida sobre la torre del Aceituno. A sus espaldas todavía se conserva la fuente del Aceituno.(si quieres beber hay que abrir la llave de paso) El mirador está delante de la iglesia y la fuente, detrás. Para llegar hay que subir un montón de escalones por lo que si no estás muy en "forma", déjalo para otro día o subes en coche.
3.- Descubrir el SACROMONTE: nivel "genius"
Lleno de cuevas casas con mucha historia, mucho arte y mucho flamenco.
Dicen que aquí se asentaron, junto a moriscos y judíos, los gitanos que llegaron con el ejercito de los Reyes Católicos que cuidaban los caballos y fabricaban armas. Siglos mas tarde, Lorca retrató a sus descendientes en el "Romancero Gitano". Hoy la mayoría de los antiguos vecinos se han ido y sus cuevas son alojamientos para turistas, bares, restaurantes o tablaos, a pesar de todo, no ha perdido su identidad. Sus casitas bajas, blancas, apiñadas entre chumberas y pitas, adornadas con cacharros de cobre, platos de cerámica, macetas de geranios mantienen el duende. Existe un museo de las casas del Sacromonte que permite visitar 10 casas y conocer de primera mano como vivían antiguamente los gitanos.
Aunque para mi, lo mejor del Sacromonte, además de las vistas de la Alhambra y la vega, son las Zambras, cuevas donde se baila y canta flamenco pero de otro modo. Los bailaores están muy cerca del público, su baile se basa en la celebración de la antigua boda morisca a la que los gitanos le añadieron su tradición. Las zambras mas famosas son Los Tarantos, María la Canastera y la Venta del Gallo, a tope de giris, claro. Conozco "el templo del flamenco" unas cuevas naturales que ofrece cena y espectáculo por unos 50€ o solo copa y espectáculo, aunque no está en el Sacromonte sino en el Albaicín cerca de la Puerta de Elvira. También estuve alguna vez en "la Chumbera" discoteca muy de moda en los años 70 y 80 que tuvo sus mas y sus menos por la cantidad de cacos que había a su alrededor y que ahora se ha reconvertido en local para eventos.
En cuanto a gastronomía sacromonteña hay que probar la tortilla al Sacromonte, la ensalada Zalamandroña (al que no le suene de nada que mire el blog del cocinero de Canal Sur que lo explica muy bien) y las habas con jamón.
4.- perdernos por el Albaicín y calle Elvira: nivel "imprescindible para novatos"
Esto es como el patio de los Leones, cometes crimen viajero si vas a Granada por primera vez y no subes al mirador de San Nicolás, el mejor balcón del mundo. Esta ruta comienza, como las otras en plaza Nueva para serpentear por el Albaicín accediendo por la cuesta del Chapíz y acabar en la calle Elvira, así que allá vamos:
El plan es subir hasta la Iglesia del Salvador, al final de la cuesta del Chapíz, porque esta iglesia hay que verla. Es bonita y coqueta, mudéjar, y se asienta sobre la primigenia mezquita mayor del Albaicín. Aun conserva el patio de abluciones y algunos recuerdos de aquella época. Desde luego, cuando los moriscos se sublevaron, sus Católicas Majestades no dejaron títere con cabeza, ni piedra coránica en pie.
Continuamos camino buscando Casa Pasteles, paradiña obligatoria para los que lleven a estas alturas el azúcar baja. Los piononos y las milhojas, exquisitas pero pedid una leche merengada o un blanco y negro...ya me diréis. Doblamos en esta calle buscando el arco de las Pesas, una de las puertas de la muralla que separaba el Albaicín de la Alcazaba, seguimos hasta Dar al Horra, el palacio de la Señora, Aixa, la madre de Boabdil. Aquí se mudó cuando el sultán se enamoró de Isabel Solís y desde aquí contemplaba la fortaleza roja maquinando venganzas. Esta visita la llevamos incluida en la entrada de los 5€ (si la hemos comprado para ver los monumentos andalusíes). Es un edificio precioso de la época nazarí, uno de los tesoros mas desconocidos y quizás mas interesantes por ver. No se si actualmente se puede disfrutar el interior, espero que si.
Retomamos ruta hacia el mirador de Santa Isabel la Real camino de San Nicolás. El mejor momento del día para disfrutarlo es la puesta del Sol, aunque a cualquier hora esta vista embruja. Siempre está a tope de gente, estudiantes, locales, cantaores, guitarristas, vendedores ambulantes y extranjeros, muchos muchos extranjeros. No importa, hay hueco.
En la plaza de San Nicolás además del mirador y de la iglesia que siempre está en obras, han plantado la mezquita mayor de Granada, primera levantada en la city desde la caída del reino nazarí, además del centro de estudios árabes o algo así. En fin! ya que está aquí y si el mirador está muy petado, se puede entrar a sus jardines para contemplar las vistas, yo diría que incluso mejores que las de San Nicolás. Los jardines están abiertos al público desde las 11 de la mañana hasta por la tarde. En alguna parte leí que artesanos de Fez vinieron para trabajar los azulejos al modo de los tiempos nazaríes, realmente una obra de arte.
Continuamos descenso buscando el mirador de Carvajales, de este a la placeta de Porras para conocer la casa de Porras, (entrada gratis y es muy bonita). Justo al lado está la calle del Beso que guarda una leyenda escrita en un azulejo de su pared.