El día 2 nos levantamos en plena Garganta del Dades. Como habíamos llegado de noche, no sabíamos donde estábamos ni lo que nos rodeaba. Una pasada de montañas espectaculares nos esperaban.
Como dije en la anterior etapa, si volviese habría hecho noche en Ouarzazate para retomar la ruta temprano y llegar a Dades a media mañana, hacer una pequeña ruta de senderismo y comer por alli tranquilamente y hacer noche sin prisas. No pudo ser, así que nos metimos en el coche y nos fuimos a ver la carretera serpenteante que aparece en todas las fotos de internet y las guías de viajes. La verdad es que es un sitio muy curioso. La carretera, a pesar de dar vértigo, no es para tanto, está recién asfaltada y despacito se sube muy bien. No había nadie, ni turista ni local. Nadie! Así que nos hicimos las fotos de rigor, disfrutamos de las vistas y nos encaminamos hacia Merzouga, ya que teníamos que llegar antes de las 16:30.
Por Booking habíamos reservado el Merzouga Traditional Camp. Para hacer el pago te indican que debes contactar con el alojamiento, y así lo hicimos. Me envié muuuchos mensajes via Whatsapp con quien sea que gestiona las reservas. La verdad es que en Marruecos todo parece sospechoso, al menos a mi, porque tienen otro concepto de hacer las cosas. Directamente las hacen diferentes. La web de booking me dió la reserva de una noche, cuatro personas, con cena y desayuno incluidos, por 145€. Al hablar con el alojamiento por Whatsapp me indicaron que en ese precio no estaba incluida la llegada al campamento, que está en medio de la nada. Es decir, o llegas en camello, o llegas en 4x4 o en quad. Finalmente me dieron precio que incluía ida en camello y vuelta en 4x4 por 190€. No era ni el mas barato ni el mas caro. Así que lo cogí. La forma de pago es del todo anti aconsejable. Adelanté 100€ vía pago por PayPal a una cuenta de una agencia de viajes marroquí. Revisé sus reseñas en varias webs y tenía buena pinta, así que me arriesgué, y tengo que decir que acertamos plenamente, pero arriesgarme, me arriesgué.
Comimos de camino en un lugar super humilde. Recomiendo parar en pueblos que sean grandes o al menos medianos, donde haya comiendo gente local y si puede ser que haya brasas a la vista, mejor, así te aseguras que el género es fresco y la manera de cocinarlo aceptablemente salubre para nuestros antiparasitarios estómagos.
Llegamos a Merzouga 4,5 hs despues. La carretera es buena, con algunos baches feos, pero en general bien. Habíamos quedado en un Riad y de ahí saldríamos al campamento.
Merzouga es como un pueblo del oeste en medio de la mas absoluta nada, muy destartalado y de dificil acceso si hubieramos ido con un coche utilitario normal. Si no hubiéramos tenido el GPS creo que aun estaríamos buscando el punto de encuentro. Nos estaban esperando. Amabilísimos, como siempre, nos montaron en el 4x4 y nos adentraron unos minutos desierto adentro. Según nos comentó Mubarak, para que no se nos hiciera la ruta en camello tan larga. Y la verdad es que nuevamente fue un acierto. Para llegar al campamento puedes ir y volver directamente en 4x4, o ir o regresar en camello. Tu eliges. Nosotros habíamos cogido el pack completo del turista, así que íbamos en camello. Creo que las niñas lo recordarán toda su vida. Eso de subirte a un camello en el Sahara y adéntrate arena adentro fue una experiencia alucinante. Los adultos y los niños mayores (mi hija mayor tiene 9 años) van solos y los niños pequeños con un adulto. Y ala, pa dentro. La verdad es que no me quiero imaginar esa ruta en el mes de agosto, porque te está pegando el sol desde que te subes al camello hasta que se pone. Imprescindible crema, sombrero y agua. El camino dura una hora aproximadamente. Paran a mitad de camino en una de las dunas más altas para ver atardecer. No estás en absoluto solo, te acompañan toooodos los turistas que hay en el resto de campamentos. Los campamentos están ubicados tras las dunas, en una planicie, y están todos juntitos y son todos muy similares. La caravana de camellos va pasando por todos ellos y los turistas se van quedando en su campamento correspondiente. Es una turistada, lo se, pero ya que te vas hasta allí, pues que hay más que hacer que el turista???
Tengo que decir que nuestro campamento era el mas bonito. Se nos hizo de noche y el campamento tenía muchas luces que marcaban los caminos, antorchas por todas partes, mobiliario de forja por las inmediaciones, una zona de chill out preciosa...y nuestra Haima...GUAU!!!! era ENORME!!!!! tenía un baño completo y equipado, con agua caliente, ducha, lavabo y todo lo que se le puede pedir a un baño. Eso si, hacía frio. Bastante frio (2 de diciembre y unos 5 grados por la noche y 25 por el día) y las haimas no tenían calefacción. Las camas son hiperduras, pero tienes muchas mantas y Mubarak amablemente nos prestó una especie de estufa de gas para caldear la habitación durante un rato.
Descansamos un poco, nos ofrecieron un riquísimo te moruno y al ratito a cenar. Luego nos amenizaron la velada con una hoguera y un poquito de música tradicional (nuevamente muy enfocado al turismo) que duró poco porque solo estábamos mi hija pequeña y yo, y a dormir.
La verdad es que todo es muy "turístico", pero a la vez auténtico. Las gentes de Merzouga se ganan la vida con esto, son amables y hospitalarios, se esfuerzan por agradarte y hacerte la visita lo mejor posible. Lo consiguen y te vas de allí habiendo conocido, pisado y vivido el desierto del Sahara. ¡Objetivo cumplido!