El parque nacional de las Cataratas Murchison, con una extensión de 3840 Km2, es el más grande de Uganda. Bosques, sabana, las cataratas que le dan nombre ,el precioso río Nilo y el gran lago Alberto, hacen de este parque una auténtica maravilla visual. Si bien, la fauna aún se está recuperando de las masacres y horrores del pasado, cuenta con poblaciones muy numerosas de búfalos, jirafas, elefantes, diferentes especies de cérvidos, incontables hipopótamos y cocodrilos del Nilo. En cuanto a los depredadores, leones y leopardos no son muy abundantes pero se dejan ver con cierta facilidad.
La entrada cuesta 45$ por persona, válida para 24 horas. El pago solo se puede realizar con tarjeta, no aceptan dinero en metálico. Como en todos los parques ugandeses hay que registrarse al entrar.
Entramos al parque sobre las 16:00, mientras rellenábamos los datos en el cuaderno de visitantes, oí que alguien me llamaba
, me giré y era el grupo de ingleses con el que habíamos compartido las aventuras del barro en Kyambura Gorge, nos saludamos y nos hicimos un breve resumen de los lugares que habíamos visitado desde entonces. Los ingleses salían ya de Murchison, después de haber pasado tan solo un día en el parque. Les había gustado mucho, habían visto varios leones pero ningún leopardo. Nos deseamos buen viaje y cada uno seguimos en dirección opuesta
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Nada más registrarnos levantamos el techo del coche para tener mejor visibilidad, Charis nos dijo que no merecía la pena porque los primeros 80 km eran de espeso bosque y no se solían ver animales
. Nos dio igual
, Aitor, Fran y yo fuimos de pie intentando ver, ¡lo que fuera!, pero Charis iba gran velocidad.....Avistar algo era prácticamente imposible, a no ser que estuviera en la propia carretera....Esa tarde merendamos mosquitos a tutiplén. Vimos colobos blancos y negros (nunca me cansaré de ellos, son preciosos
) y cientos de babuinos.
) y cientos de babuinos. Nuestro alojamiento, el Red Chilli Rest Camp se encuentra en una situación privilegiada, prácticamente en el centro del parque. Y muy cerca de un inmenso puente que terminaron de construir durante la pandemia y que permite cruzar el río Nilo en cuestión de segundos. Hasta hace un año aproximadamente, había que hacer uso de los ferrys para pasar de un lado al otro, con la pérdida de tiempo que ello implicaba.
Llegamos a las inmediaciones del Chilli hora y media antes del anochecer. Había sido un día duro de coche, pero estabamos ante un nuevo parque y teníamos unas ganas inmensas de explorarlo....Sabíamos que disponíamos de poco tiempo....Le comentamos a Charis si podíamos ir a dar una vuelta, a lo que el bendito de él, no se negó, así que y pa`llá que fuimos
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Llegamos a las inmediaciones del Chilli hora y media antes del anochecer. Había sido un día duro de coche, pero estabamos ante un nuevo parque y teníamos unas ganas inmensas de explorarlo....Sabíamos que disponíamos de poco tiempo....Le comentamos a Charis si podíamos ir a dar una vuelta, a lo que el bendito de él, no se negó, así que y pa`llá que fuimos
Cruzamos el puente sobre el precioso río Nilo y giramos a la izquierda. ¡¡¡Que paisajes tan espectaculares!!! Bastas extensiones de sabana, salpicadas por alguna palmera aislada que llamó nuestra atención. Según nos explicaron, eran importadas de Sudán, los elefantes habían dispersado sus semillas con las heces y ahora crecían palmeras solitarias por allí
. No tardamos en divisar jirafas con un imponente río Nilo de fondo, elefantes y muchísimos búfalos entre otros muchos residentes del parque. Sin duda alguna, es el parque que más me ha gustado de los visitados en Uganda. No tardamos en encontrarnos con una pequeña pista de aterrizaje que suele utilizar la gente con un poder adquisitivo muy superior al nuestro
. Muy cerca de la misma, nos topamos con una especie de mono que veía por primera vez, los monos pata, que viven, mayormente, en la sabana. Son preciosos.


Charis, conducía a demasiada velocidad, mayor que la permitida en el parque. Apenas podíamos ver nada, entre los baches y no acabar deslomados teníamos bastante. Nos quería llevar a una zona frecuentada por leones que él conocía. Y de repente, nos encontramos 3 coches parados.
Aquí se cuece algo, uno de ellos se salió de pista hasta un árbol cercano...Algo que está totalmente prohibido y si te pillan, ¡multa al canto! Charis siguió al coche... Escondida entre las hierbas había una leona con sus cuatro crías
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, ¡¡menuda emoción!! Los cuatro teníamos una sonrisa de oreja a oreja
...Pero había una sorpresa más, el coche de delante nos hizo un gesto para que miraramos al árbol (estábamos justo debajo de él) ¡¡¡Había un leopardo!!!!
. La euforia fue unánime...No podíamos creer que dos depredadores como son leones y leopardos, compartieran territorio y estuvieran a tan solo 2 metros de distancia
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, ¡¡menuda emoción!! Los cuatro teníamos una sonrisa de oreja a oreja
. La euforia fue unánime...No podíamos creer que dos depredadores como son leones y leopardos, compartieran territorio y estuvieran a tan solo 2 metros de distancia 

El tiempo fuera de pista fue muy breve, primeramente, porque está totalmente prohibido, segundo, porque se nos acababa el tiempo y teníamos que volver. La verdad, es que no es de estrañar que prohiban a la gente salirse de pista, el jeep que teníamos delante perseguía a los cachorros acercándose demasiado, en algún momento temí por ellos pensando que se los llevaba por delante
. Y hablando de llevarse algo por delante...El que se podía haber llevado un cervatillo incrustado en el parachoques, era Charis, porque a partir de las 19:00 estaba prohibido circular por el parque y faltaban pocos minutos para el toque de queda... Así que fue volvió al Chilli a mayor velocidad aún que con la que fuimos....
Llegamos al alojamiento pasadas las 19:15, al menos sin multa. Fuimos a hacer el registro en entrada, y llegó la primera "cutrez" made in Chilli. Era el único alojamiento del viaje que llevábamos pagado, al parecer, su banco les había cobrado no sé que comisión y antes de darnos las habitaciones nos dijeron que teníamos que pagarles un euro con algo por habitación por dicha comisión
. Sin palabras. Pagamos y fuimos a ver las bandas que nos habían asignado. Muy básicas, con las ventanas rotas y con unas ranuras por debajo de la puerta que bien podría entrar el chupacabras por ellas. Después de ver las tiendas de campaña que también tienen, creo habríamos estado más cómodos en ellas. La mayor parte del personal era, por decirlo de una manera educada, poco profesional, sin entrar en detalles, el peor con el que nos habíamos encontrado hasta el momento, había muy mal ambiente. ¿Tendrán malas condiciones laborales? Suponemos que será algo de eso... Para nosotros fue nada agradable, supongo que fue el precio que nos tocó pagar por alojarnos "económicamente" detro del parque
. Después del momento rancio, una ducha en las instalaciones más viejas que nos habíamos encontrado hasta el momento y a cenar. Los platos eran abundantes, pero bastante caros, solo cenamos Fran y yo. Venga, ya vale por hoy, a dormir.
Al poco rato de amanecer, alguien golpeó la puerta de nuestra banda. Era Aitor, venía muy preocupado, Fran había pasado la noche vomitando y con fuerte dolores en un costado. Llamó al seguro, y le dijeron que por la zona no había ningún centro médico (al menos no como para tratar dolencias serias) y que tendríamos que ir a Kampala


Volvimos al Red Chilli, Fran estaba mucho mejor
, nos pusimos todos muy contentos, no parecía nada grave y hasta insistió en que por la tarde quería volver al parque
. Pero antes de volver a bichear, teníamos que comprar otra entrada, ya que la validez era de 24 horas y estaba a punto de vencer. Nos dirigíamos hacia una entrada próxima al alojamiento....Y una ¡nueva sorpresa! Una culebra negra de casi 2 metros cruzando de lado a lado la pista, paramos, y el reptil levantó un tercio de su cuerpo, se giró y abrió la cabeza, ¡¡¡¡¡¡¡¡era una cobra!!!!!!!
Dos integrantes del grupo quisieron bajarse del coche, creo que en ese momento no se dieron cuenta de la especie que era (temerario, sí), y el reptil al oír el sonido de las puertas se asustó, y se largó a toda velocidad. Después del momento de los gorilas (insuperable), y los chimpancés, sin duda alguna, fue el momentazo del viaje
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Dos integrantes del grupo quisieron bajarse del coche, creo que en ese momento no se dieron cuenta de la especie que era (temerario, sí), y el reptil al oír el sonido de las puertas se asustó, y se largó a toda velocidad. Después del momento de los gorilas (insuperable), y los chimpancés, sin duda alguna, fue el momentazo del viaje
Compramos una nueva entrada e intentamos reservar un game drive nocturno, pero al parecer o no se estilaba mucho en Murchison, o la empleada no tenía ganas de trabajar
. Puso un montón de pegas y nos dijo que como mucho podríamos estar hasta las 20:00, es decir, una hora más que lo permitido. No nos compensaba pagar el extra del ranger y demás para solo una hora, así que idea desechada. No pasa nada, ¡a nuestro aire! Quisimos que Charis nos llevara a explorar otra zona, a pesar de que insistía en que la zona con más animales era a la que ya habíamos visitado previamente. Creemos que nos llevaba siempre a la misma porque es la única que conocía, ya que, normalmente, cuando lleva turistas solo suele pasar un día en el parque y nos debe llevar a todos al mismo sitio. De repente, las ventanillas dejaron de funcionar y las luces al rato, lo mismo
. Algo le pasaba al coche, pero
no queríamos perder la oportunidad de ver más bichillos. Álvaro insistía en volver al Chilli pero el resto preferíamos arriesgarnos, por lo que decidimos seguir sin parar el motor en ningún momento (por si no volvía a arrancar
=. Esa tarde no tuvimos mucha suerte, las leonas seguían en la misma zona lejana, esta vez había cuatro adultas y las crías, imposibles de fotografiar con nuestras humildes cámaras.
Poco antes de la hora de volver al Chilli, empecé a encontrarme mal, tenía nauseas y mucho dolor de tripa. No dije nada, hasta que ya no pude disimular mi malestar...La cosa se complicó aún más, porque empezó a llover y al coche ya no le funcionaban ni los parabrisas, oscureció bastante....Yo cada vez peor, con un dolor inmenso....No sabía si tenía ganas de vomitar o de hacer aguas mayores
Llegamos al Chilli y me tocó correr al baño nuevamente. Al salir, me reuní con mis compañeros. El coche, como era de esperar, ya no arrancaba. Al parecer, se había estropeado un fusible, al día siguiente estaríamos nuevamente sin coche....Intentaron arreglarlo con un cable (a saber de donde lo sacaron), pero era imposible repararlo de esa manera, al arrancar, pegaba un pequeño chispazo, y adiós.
Amaneció un nuevo día. Tanto Fran como yo habíamos pasado muy buena noche y nos encontrabamos mejor
. Fuimos andando hasta el puente que cruza el Nilo, justo en la ribera, hay una empresa que hace excursiones por el río hasta las Cataratas, así que nos fuimos de crucero
. Nos sorprendió gratamente la cantidad de animales que vimos desde el pequeño barco, destacando, por supuesto al gran cocodrilo del Nilo (¡¡menudo tamaño de reptil!!). Mientras tanto, Charis se quedó nuevamente esperando al mecánico para reparar el 4x4.








Fue un paseo en barco de dos horas de duración, muy agradable y relajante. Además no había turistas,al parecer, los circuitos organizados suelen hacerlo al atardecer, así que estuvimos solos durante toda la travesía. Disfrutamos muchísimo, la verdad es que fue un broche de oro para decir adiós a este maravilloso parque nacional.