Sobre las 13 horas, llegamos al Hotel Ras Al Jinz Turtle Reserve.
El hotel, junto a la noche del desierto, fueron los alojamientos mas caros de todo el viaje con diferencia, pero al final, después de la experiencia que tuvimos por la noche con los tours del desove de tortugas, a mi entender el alojamiento nos salió barato.

El hotel, se ve un poco viejo y no muy bien cuidado por fuera. Nuestra habitación estaba bien, pero se ve que ya han pasado sus mejores años en el mobiliario, las piezas del baño, las puertas etc...
Decir, que no tuvimos agua caliente para ducharnos, igual que el día anterior en Sur, el agua salía tibia tirando a fría.
Todas esas deficiencias, las compensa con el lugar privilegiado en el que está situado.

Después de dejar los bártulos en la habitación, preguntamos si podíamos ir a la playa, lo que nos contestaron que no había ningún problema, con lo que decidimos ir a nadar un rato. Nosotros fuimos a pie, hay unos 10 o 15 minutos andando, es el mismo camino que se hace luego, por la noche o al día siguiente a las 05:00 de la madrugada, para observar el desove de las tortugas.
Al llegar a la playa, vimos que había un coche, justo donde se acaba el camino, no sé si todo el mundo puede pasar con coche o solo pueden ir los rangers hasta allí con vehículo, nosotros fuimos andando.
Cuando nos íbamos, el coche ya no estaba.
La playa es muy bonita, también a la hora que fuimos, tan solo coincidimos con otra familia, que a los 20 minutos o así, se fueron y nos dejaron la playa para nosotros solos.

No la recorrimos de punta a punta, por que es bastante larga, mirando hacía el mar, al final del lado derecho, se encuentra una zona que utilizan los pescadores de la zona, para tirar al mar sus barcas y luego, al volver de faenar, volverlas a dejar en tierra, pero se ven bastante a lo lejos, con lo que teníamos la sensación de que la playa era toda para nosotros.

En la zona en la que entramos en la playa, enseguida nos encontramos bastantes agujeros, cráteres o no sé cual sería el nombre, del hueco hondo que dejan las tortugas al desovar.
Mejor, si no los pisas o pasas por encima, ya que allí debajo, puede que una tortuga, haya dejado sus huevos la noche anterior o algunos días antes.

La playa nos gustó mucho, se la ve una playa salvaje y muy fotogénica, con las rocas blancas que tiene, que es como si dividiera 2 zonas, la de los pescadores y la playa para los turistas.
Cuando nos dimos cuenta, otra vez eran casi las 16:00 y no habíamos comido, mas que 4 galletas, junto alguna patatilla de snack en el coche, antes de entrar al hotel, así que decidimos irnos, iríamos a buscar algo para comer.
