Dicen que ver amanecer en el desierto es muy bonito, por lo que la noche anterior pusimos el despertador a las 6:00, mas o menos sabíamos que amanecía sobre las 6:20, por que el día anterior habíamos visto salir el sol en la playa de Ras Al Jinz.
El campamento está completamente vallado, pero el chico que nos enseñó como funcionaban los quads, nos mostró que había un sitio de la valla, por el que se puede pasar, para dirigirse a las dunas, sin tener que dar toda la vuelta al campamento. Las dunas que teníamos que subir, eran las de la parte trasera del hotel.

El campamento, está como en un valle rodeado de dunas.
En las dunas, digamos de espaldas a la entrada del campamento, por allí sale el sol, en las dunas de delante la entrada al campamento, donde utilizamos los quads y tienen los camellos preparados para realizar paseos, están las dunas que hay que subir, para ver la puesta de sol. Esto también, nos lo dijeron los chicos que cuidaban los quads.

Las niñas, no querían levantarse, así que las dejamos dormir, tan solo fuimos mi mujer y yo. Desde abajo, parecía que habría un buen trecho, hasta subir arriba, pero en realidad tan solo fueron unos 10 minutos, cuesta arriba, pero la arena estaba bastante dura, subimos sin mucha dificultad.
Por suerte aún no había salido el sol y pudimos verlo aparecer en el horizonte, por detrás de las dunas.

Imágenes de postal, que las fotos no hacen justicia, un lugar muy bonito.
Estábamos contentos de habernos despertado para la ocasión, el día anterior no vimos la puesta de sol, que creo también hubiera sido un espectáculo, pero al menos el amanecer lo pudimos disfrutar mucho, tampoco hacía mucho frío, eso si, íbamos en pantalón largo y chaqueta fina.

Después del espectáculo, fuimos a despertar a las niñas para irnos a desayunar, donde volvimos a coincidir con la familia francesa.
La noche anterior, habíamos hablado con ellos y uno de los temas que salió, es que ellos habían llegado al campamento con su propio coche de alquiler 4x4, le había preguntado si le había gustado conducir por las pistas, como había encontrado el campamento, si en las pistas no hay señales, me comentó que cuando fue a la oficina de Safari Desert Camps, le dieron un mapa con indicaciones y que llegaron fácilmente con las pautas marcadas en el papel, también le ayudaron a desinchar las ruedas, ya que para conducir por la arena, se tienen que desinchar un poco los neumáticos.
Los franceses, se quedaban otra noche en el desierto, esa mañana harían Dune Bagine y luego tenían la tarde libre, la verdad, que 2 noches en el desierto, tal vez sean excesivas, por que allí, poca cosa mas hay que hacer que ir por las dunas, sea en quad, coche o camello.
Hablando un poco del coche, que si era 4x4 y tal, me comenta Crhistof, que si quiero conducirlo, que vayamos a dar una vuelta, mientras el cargará el móvil en el coche, ya que en la habitación no funcionan los enchufes.
La primera reacción, fue rechazar el ofrecimiento, pero el insistió y yo la verdad, me moría de ganas de conducir un coche por las pistas.

Así que al final, acepté el ofrecimiento, mi mujer y mis hijas también vinieron detrás, yo conduciendo y Crhistof de copiloto. La vuelta no duró mucho, tal vez unos 10 minutos, sin llegar tampoco a hacer ninguna tontería, el coche no era mío, no quisiera tener un percance por mi culpa, pero bueno esos 10 minutos los disfruté mucho, cuando dejé el coche, todo el rato estaba pensando en que ojalá hubiera alquilado un 4x4
Una lástima, teníamos que irnos, habíamos quedado que nuestro conductor nos recogería sobre las 9:30, teníamos que ducharnos, hacer maletas etc.. volvimos al campamento para arreglarnos.
Después de ducharnos y hacer las maletas, nos dirigimos a la entrada del campamento.
Por cierto, otra vez con agua fría, era la tercera vez consecutiva, que nuestros hoteles no tenían agua caliente
Desde allí, vimos como llegaban esta vez Crhistof y toda su familia con su coche, de dar una vuelta, se ve que mientras no iban al Dune bagine, creo que habían quedado sobre las 10:00, se fueron con su coche a dar una vuelta.
Nos acercamos, para despedirnos otra vez, ya lo habíamos hecho, pero volvimos para saludarles, cuando me doy cuenta que tienen una rueda del coche reventada.

Vaya mala suerte
Era el 25 de diciembre, menudo día de Navidad
-¿Supongo que no he sido yo? una hora antes, había conducido aquel coche.
- No, tranquilo, no se que ha pasado, de repente la rueda se ha desinchado, no he oído ningún ruido, pero no pasa nada, cambiaremos la rueda.
Menudo disgusto, supongo que no es muy habitual hacer parche.
Mientras los chicos del hotel, le ayudaban a cambiar la rueda, hablamos un rato, no lo vi muy preocupado, nosotros teníamos que partir, nos venían a buscar, nos vamos para Nizwa, hacíamos 2 noches allí, ellos en nuestra segunda noche, también llegaban a Nizwa, pero no volvimos a coincidir en todo el viaje, no sé como acabó lo de la rueda, supongo que la arreglaron y todo terminó bien.
Seguro que si.