Otro día que amanece en la ciudad de Nueva York, nos lo estamos tomando con calma ya que es una ciudad trepidante, muy grande y como la mayoría lo estamos haciendo andando, pues acabamos reventados. Nos ponemos en funcionamiento y nos vamos a ver la Biblioteca Pública por dentro, el acceso era gratuito.

Continuando nuestro paseo por la ciudad, vemos más camiones de bomberos, uno de ellos es una joya antigua donde en su parte trasera tiene una campana y unas placas con los nombres de los bomberos fallecidos en el atentado del 11-S.




Vamos paseando sin rumbo fijo y admirando sus cientos y cientos de edificios, a cual más impresionante y más alto, lo que más me gusta es que la mayoría son de espejo y eso hace parecer que hay muchos más por el reflejo, las empresas de limpiacristales se tienen que poner las botas en esta ciudad, jajajaja. Aquí se puede ver otro emblemático edificio de la ciudad, el Edificio Chrysler. Tiene una altura de 319,5 metros, 77 pisos, 32 ascensores, estos eran los más rápidos del mundo y viajaban a una velocidad de 330 metros por minuto. Su construcción duró desde 1928 hasta 1930, siendo en la época el edificio más alto de la ciudad. Sólo unos meses después se inauguró el Edificio Empire State que le superó en altura con 443,5 metros.

Nos vamos paseando hasta la Zona 0 donde se produjo el atentado del 11-S, vimos como van avanzando las obras, jajaja, en realidad volvimos a esta zona a un centro comercial del cual no recuerdo su nombre, tampoco se si sigue existiendo, lo he buscado por Google y no encuentro nada, eran tipo El Corte Inglés en España, donde vendían auténticas gangas de marcas caras, para que os hagáis una idea, compré pantys de Donna Karan que costaban 30 euros a 7 euros, bolso de Güess de 80 euros a 30 euros y alguna cosas más, el bolso todavía lo tengo y es uno de mis preferidos.




Cogemos el metro y estaban los bomberos revisando las alcantarillas y me hice una foto con ellos.

Nos vamos al barrio de Harlem a escuchar y ver una misa gospel, es una maravilla lo bien que se lo pasan y como te contagian su entusiasmo, allí cantamos y bailamos todos, jajajaja. Con tanta emoción se me olvidó hacer fotos, el acceso era gratuito, hay algunas que tienes que pagar para verlo, esta estaba muy bien, me encantaba como iban de arregladitas las señoras, como en las películas , con su gorro, guantes, flores, visitar una si tenéis la oportunidad, además el barrio no nos pareció nada inseguro y estoy hablando de hace 17 años, hoy día no se como estará el tema. Después de la misa, paramos a comer en el "Jimbo's Hamburger Palace" de comida rápida, vimos que entraban los locales y optamos por comer aquí, casi todos eran negritos a excepción de nosotros y dos más, y algún latino. Nos sentimos como en las películas cuando un blanco entra a un bar de negros y todos te miran, pues nos pasó lo mismo, después cada uno a lo suyo, comimos muy bien, abundante y barato, creo recordar que el plato combinado con bebida nos costó alrededor de 4/5 euros y salimos llenos y los camareros muy majos, casi todos latinos.

El barrio de Harlem tiene raíces afroamericanas, aquí podrás ver una mezcla de casas rojizas del siglo XIX junto con rascacielos modernos.


Entramos en una de las lavanderías típicas del barrio para hacernos la típica foto.

Nos vamos andando hasta el Centro de Visitantes de las Naciones Unidas (ONU). La sede fue construida entre 1948/1952 junto al Río Este. Las Naciones Unidas identifican el árabe, chino, inglés, francés, ruso y español como los seis idiomas oficiales.

En el exterior se puede ver la impresionante Escultura "No violencia", fue creada como tributo a John Lennon después que fuese asesinado delante de su casa en 1980. En 1988, el gobierno de Luxemburgo donó la escultura de bronce a Naciones Unidas. Existen más de 30 réplicas de la escultura en todo el mundo.

Vistas desde las Naciones Unidas al Río Este.

Ya de vuelta dirección a nuestro alojamiento y frente a las Naciones Unidas, se encuentra el pequeño Puente Tudor City y detrás se puede ver de nuevo el Edificio Chrysler.

A pocos metros se encuentra la Grand Central Terminal, famosa estación de tren por haber salido en infinidad de películas, dentro alberga tiendas y restaurantes. No puede faltar una gigantesca bandera de los Estados Unidos. Se abrió al público en 1913, es una maravilla de la ingeniería. En 1978, el arquitecto Philip Johnson y la primera dama Jacqueline Kennedy Onassis se movilizaron para reivindicar la catalogación como Monumento Histórico de la estación. Por la estación pasan alrededor de 250.000 personas diariamente


Otro día más que acabamos paseando entre rascacielos, nos vamos a descansar que mañana nos espera un nuevo día





