Hanoi:
Tras cenar malamente al llegar tarde de Sapa, nos metemos un desayuno de campeones en el hotel Calista.
Hoy toca visitar Hanoi, donde ya estuvimos hace meses atrás (aunque creo que fue sólo hace 5 días atrás), pero esta vez una vista más cultural.

Vamos primero a andando al Templo de la literatura. Después de todo lo visto es bonito, pero ya estamos poco impresionables, pero obviamente es una de las visitas obligadas si tienes tiempo en Hanoi.

Lo que si que compramos en un bonito pergamino pintado a mano por unos 4€, donde te dan a elegir entre unas pequeñas palabras.
El problema es que nos dieron un pergamino y no sabíamos como llevarlo a casa, así que el objetivo del día se convirtió en conseguir un algo para llevarlo. La primera idea eran dos paquetes de Pringles, una botella de plástico… bueno... buscaríamos. La verdad que pensaba meterlo en Bambú que vi hace unos días que vendían en la zona de muebles.
La segunda visita fue Ciudad imperial de Thang Long. Esta visita ya está bastante mejor, pero tampoco es nada impresionante. Se tarda al menos dos horas en visitar y hay que andar bastante, y tiene algunas salas de museos con aire acondicionado, donde quedarte un rato refrescándote.

La tercera visita, en taxi, fue a la pagoda de Tran Quoc, cerrada al medido día, gratuita. Tuvimos que esperar hasta las 3 y media que abrieran. Una visita de unos 30 minutos.

Y ahora viene el único momento en que nos sentimos estafados, doblemente, en todo el viaje.
Pillamos un taxi para ir a ver la pagoda del Pilar único, lo último que nos quedaba por ver del día, y un taxista, para no andar el kilometro al que estaba (recordar que todo está aun kilómetro, pero llega un momento que ya estás muy cansado), nos llevo un taxista que no nos dio precio, sino que nos dio el taxímetro. Viendo que el resto nos había combrado entre 2 y 4€ por las distancias cortas, de repente, el taxímetro dio un repunte de 2€ a 12€, así de repente.
Y encima al llegar los policías no nos dejaron pasar. No sabemos por qué, posiblemente por no ir vestidos con decoro, pero algunos locales pasaban con menos decoro que nosotros. Curiosamente al lado había un señor alquilando pantalones y camisetas. ¿Estaría compinchados?
Fuera como fuese, o como se diga, nos quedamos con ganas de verlos, y nos fuimos paseando al centro.
Curiosamente, tras 20 minutos andando, sin quererlo llegamos donde las típicas fotos del tren de Hanói que pasa por el medio de una calle, antes un mercado, ahora llena de bares.

Curiosamente, y sin quererlo, estaba a punto de pasar el tren, y pudimos disfrutar de la turistada. Es bastante curioso, hay que reconocerlo.
youtube.com/ ...PXdTADHORo
Aún no teníamos el objetivo del día, así que al volver hacia el mercado, encontramos una tienda de tuberías de PVC entre otras. Al empezar a tocar las tuberías, ya que era zona no turística, se quedaron un poco extrañados, pero conseguimos una tubería que les sobraba del tamaño perfecto del pergamino, así que nos midieron dos palmos y nos cobraron 0,40ctm de euro por la tubería, perfecta para el pergamino.
Llegamos al mercado de Dong Xuan. Es gigantesco, y merece la pena perderse por dentro, pero mucho ojo que a las 5 de la tarde ya están cerrando.
Poco más. Cena, pasear y al hotel, a por la próxima etapa. Hue.