Hoi An:

Bueno, hay que decir que la etapa la arrancamos tras visitar las tumbas de Hue, por lo que no todas las etapas de este diario van por días completos.
Una vez subidos al coche, nos esperan bastantes horas de viaje.
Nuestra primera parada es en un hermoso lago (Lap An Lagoon), donde descansamos un poco y nos sacamos algunas fotos.

La segunda parada es justo antes de Da Nang, donde disfrutamos de la carretera y de las vistas bonitas que hay en los miradores.

Después paramos en un restaurante y nos cobraron 4€ por comer los tres, como bien les indico el conductor que nos tenían que cobrar. Fue donde comimos más barato de todo vietnam.
Y la siguiente parada fue la montaña de mármol. Este complejo super turístico nos gusto mucho. Muchos templos, cuevas (una de ellas te metes y tienes que escalar para salir por encima de la montaña, pero recomiendo sólo hacerla si estás ágil). Y muchas figuras de mármol. La visita dura unas 2 horas, y la verdad que tienes muchas pequeñas cosas que ver.
Nosotros subimos en ascensor, para ahorrar un poco de tiempo, pero bien se puede subir sin problemas andando y ahorrar un poco de dinero y ganar encanto.

Tras la visita nos dejo el conductor en nuestro hotel.
Quynh Chau Homestay hoi An: un sitio encantador, hasta lujoso para mi opinión. Sin ascensor, pero sólo tiene tres plantas. Está muy bien situado para ver la ciudad, y muy cerca del mercado nocturno.
Tras descansar, aún de día, nos vamos a ver la ciudad. Primero el mercado nocturno que ya estaba puesto, y luego callejear por sus calles.
De repente nos damos cuenta de que estábamos rodeados de turistas japoneses.
Subimos a tomarnos algo a una azotea, y la verdad que se tienen unas vistas bonitas.
Pues de momento, como primer contacto, muy bien… pero el puente japones cerrado y tapiado. Está de reforma, así que no pudimos ver la joya de Hoi An. Cenamos en el centro en un sitio de comida local muy bien llamado Cao lầu Không Gian Xanh. Comida rica, pero sota caballo rey. Que quieres, esto toma, come, paga y el siguiente.
En el mercado nocturno vendían ranas espetadas, me quede con ganas de comerme una, pero habíamos prometido cuidar el estomago y no comer ni hielos, batidos, ni verdura lavada, ni puestos callejeros.
No cogimos las barcas con farolillos.
Tras dormir, compramos 5 tickets cada uno (los niños no pagan) y visitamos algunos templos, y un par de casas antiguas y aprovechamos el día para andar por hoi An con poca gente, ya que parece ser casi todos los japoneses van de noche con excursiones de Da Nang.

Hoi An mola. Mola mucho. Lo podemos colocar en el segundo puesto de nuestra visita después de Tam Coc.

Con una lagrima en el ojo, cogemos un coche privado que habíamos apalabrado en el hotel que nos lleva al aeropuerto destino Ho Chi Minh nuevamente.