Cuando estaba preparando este viaje llegué a pensar que quizás iba a hacer un viaje un poco de relleno, ya que volvía a visitar los estados de Chiapas, Quintana Roo, Yucatán y Campeche, para ver aquello que no pude por razones de tiempo o relacionadas con la Covid 19 en el anterior viaje. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Volvió a ser un viaje con un equilibrio entre cultura y naturaleza estupendo.
Lo que más me gustó:
¿Todo?
- Chiapas: desde los sitios de la naturaleza como el Cañón del Sumidero, cascada de Las Nubes y lagos de Montebello, al contraste de pueblos indígenas como San Juan Zinacantán, y ciudades como San Cristóbal de las Casas, muy especialmente antes de que empezase el horario comercial.
- La laguna de Bacalar, simplemente espectacular en un día soleado.

- La gastronomía mexicana una vez más
- Los hoteles en casas coloniales (Santa Lucía en San Cristóbal de las Casas, Tía Micha en Valladolid y Viva Mérida Boutique en Mérida) y en Bacalar.
- Los cenotes. Todos tienen algo que lo hacen especial. Espectaculares los cenotes Agua Dulce y Xcanahaltun.
- Mejorar mi opinión sobre Valladolid.
- Sin que sirva de precedente, estar un par de días sin hacer gran cosa en Holbox, viendo eso sí unas estupendas playas y paisajes.
- Ver un Chichen Itzá en pequeño como Mayapán. Ek Balam, aunque quizás no tan importante como otras ciudades de la época, también interesante.
- El paisaje de selva en Calakmul visto desde abajo y desde arriba, y eso que a la estructura que subí no era de las más altas.
No me entusiasmó:
- Toniná: probablemente influyó el que no terminé de subir a lo más alto de la Acrópolis.
- Celestún: pese a ir en muy buena compañía y el color del agua en el mar, la excursión como tal no me entusiasmó, ya que los flamencos, principal objetivo, se veían muy lejos.
- Calakmul: probablemente también fue debido a que el itinerario estaba restringido por la Covid-19 y no se veían demasiadas estructuras. También, el resultarme la visita guiada un tanto incompleta, centrada más en las costumbres mayas (que muy interesante) que en la historia de la ciudad de Calakmul y su relación con las otras ciudades rivales como Tikal y Palenque. Pese a todo reconozco que varias de las estructuras del sitio arqueológico son espectaculares, pero no sé, me faltó esa sensación de éxtasis, jajaja.

Lo peor de lo peor:
Por suerte pocas cosas.
- Para alguien al que la gastronomía le parece un componente muy importante en la mayoría de los viajes, que siente mal la comida un día por quizás no estar en las mejores condiciones higiénicas y que luego tengas que estar 4 ó 5 días sin poder en condiciones, es bastante desagradable.
- Los topes de Chiapas: un atentado contra la salud mental. Desesperante. ¿No era suficiente con poner un tope a la entrada de un pueblo y otro a la salida?
Con este viaje probablemente se acaban las visitas a la península de Yucatán, ya que el tipo de actividades/lugares que me faltarían por visitar no me llaman mucho la atención (tipo Xel Há, isla Mujeres, isla Contoy, etc...). Sin embargo, como dice el refrán “No hay dos sin tres”, un tercer viaje a México me espera en el futuro para conocer otras zonas del país.