Me he dado un homenaje de desayuno en el mismo bar que fui ayer, "Mañana Mañana", el sitio está bien y para nada caro. A las 8 estaba en el súper comprando para hacer noche en el volcán Telica. Un paquete de salchichas, una lata de atún, pan de perrito, mostaza, dos plátanos, dos gorrinerías para desayunar y una bolsa de palomitas con queso. Real food.
De vuelta al hostal, he preparado la mochila. Me llevo 3 litros de agua, quizá sea poco para el calor que va a hacer, pero tampoco me puedo llevar mucho más. He dejado una mochila en el hostal y he tomado un taxi para la estación. Los buses son muy parecidos a los de Guatemala. No van tan a lo loco, pero son primos hermanos. El punto de inicio del trekking es una aldea que se llama San Jacinto, a 30 minutos.
Aquí os dejo el enlace a la ruta de Wikiloc. TRACK DE LA RUTA
He empezado a andar a las 10 y el sol ya caía a la envidia. El trekking empieza en una zona geotermal que llaman "los hervideros", pozas de barro hirviendo y el Telica de fondo. No había leído apenas sobre este volcán y me ha sorprendido tanto la zona geotermal como el ver que echa bastante humo. Yo creía que estaba totalmente inactivo.
La ruta ha sido dura, sobre todo por el calor. Gracias a Dios, el 80% de la ruta va por bosque y se aplaca el palomo que cae. Se atraviesa una zona agrícola donde cultivan frijoles. Te vas encontrando paisanos que suben y bajan a caballo con material del campo. Un niño de 12 años me ha alcanzado a caballo y hemos estado andando juntos 1 hora. Cualquiera diría que tiene 12 años. Me ha estado contando cómo cosechan los "frijolitos". Me ha hablado del colegio. Ahora están de vacaciones, pero él se queda trabajando con su padre los frijolitos. A él lo que más le gusta es el campo. Lleva montando a caballo desde los 5 años. Le he preguntado el nombre de la yegua en la que iba y me ha respondido, muy convincente, que los caballos no tienen nombre. Me ha invitado a acompañarle a que me diera agua, pero yo iba con las botellas casi llenas. Dice que mañana, si me ve, me llevará agua. Estos críos saben latín, mientras en occidente imbecilizados con tiktok y roblox.
La ruta sigue con panorámicas bonitas del volcán sobre campos de cultivo para adentrarse en el bosque, donde acompañan todo el rato mariposas, oropéndolas y urracas cariblancas, que tienen un canto muy característico cuando pasas por su territorio. Ni un guiri me he cruzado así que imagino que tengo el volcán para mí solo. He llegado a la zona de camping y estaba hecha un asco con vacas alrededor. He descartado poner ahí la tienda y he seguido subiendo. En la subida he pasado por lo que dice el mapa que es una estación sísmica y ahí hay buen sitio para acampar, aunque me voy a esperar al atardecer para ponerla, cuando vea clara la cosa. Con la mochila he seguido hasta el borde del volcán. La fumarola es enorme y el olor a azufre fuerte. El cráter me recuerda al volcán Lascar de Chile; aquel era más grande, pero se da un aire. Del cráter, me he acercado a un túnel de lava que sirve de refugio de una colonia de murciélagos. He cruzado el túnel con la linterna mientras cientos de murciélagos salían al vuelo rodeándome completamente. Momentazo el túnel, pasan tan cerca que se me pasa por la cabeza que muerdan, pero los pobres están más asustados que otra cosa.
De vuelta al cráter ha ocurrido un milagro. Me había bebido ya un litro y medio y me quedaba otro litro y medio para lo que queda de tarde y la bajada. Estaba racionando el agua y con el calor me habría bebido lo que me quedaba de un trago. Estando en el cráter veo que sube a lo lejos un señor con una nevera en la cabeza. Ha llegado hasta mí y me ha dicho que hay que pagar 3€ por visitar el volcán y que vende cerveza y Coca-Cola por dos euros. Con la sed que llevaba, cuando ha abierto la nevera y he visto las Coca-Colas con hielo, casi se me cae una lágrima. Si me llega a pedir 5€ por la Coca-Cola, se los doy. Le he comprado dos Coca-Colas y, mientras me bebía una, me ha contado que esto lo hace todos los días. Viene andando desde una aldea que está a una hora y media con la nevera petada en la cabeza. Me dice que en media hora viene un grupo de 7 turistas a ver el atardecer y ha venido a cobrarles y ver si se saca algo con las Coca-Colas. ¡Qué máquina y qué necesidad más grande tiene que tener! Me comenta que puedo acampar sin problema, que esto es seguro.
Cuando ha llegado el grupo de turistas me he ido a poner la tienda. Antes de que atardeciera me he bajado a un punto a ver el atardecer, muy épicas las vistas. A la vuelta, ya de noche, he vuelto al cráter para descubrir que se veía incandescencia al fondo del cráter. No me lo esperaba para nada. Había leído que el Masaya tenía un lago de lava, pero no había leído que en este se viera incandescencia. He estado un buen rato intentando echar una foto y viendo el cráter, mientras varias luciérnagas parpadeaban alrededor mío.
De vuelta a la tienda, me he cenado mis perritos "calientes" con mi Coca-Cola bajo un cielo totalmente estrellado con la ciudad de León iluminada a lo lejos. La temperatura es ideal, estoy a unos 800 metros y se está perfecto para acampar. Idílico.
Ya en la tienda he escrito el blog y a descansar. Lo malo de hacer acampada libre es que cualquier ruido te mosquea. Encima hace un poco de viento y hay caballos cerca. Cada vez que escucho algo no puedo evitar que se me pase el pensamiento automático de que viene un tío a robarme con un machete. Me he asomado un par de veces para solo ver al mismo caballo mirándome fijamente en distintas posiciones. Llega un punto en el que me tengo que rendir y confiar en el máquina de las Coca-Colas y en toda la gente a la que le he preguntado y me han dicho que sin problema. No tenía el caballo otro sitio para pasar la noche que la tiene que pasar al lado de mi tienda, será por campo!
Ruta bien bonita la de hoy.