Volvemos!
Tras una pandemia que nos privó de ir a Japón cuando deseábamos, este año no ha habido nada que nos privara de volver al país del Sol naciente y, poder así, hacer el viaje deseado por nuestro hijo mayor, de 9 años. Obviamente mucha culpa la tenemos nosotros, por haberle inculcado, hablado y enseñado mucho de nuestros viajes anteriores, como también enseñarle costumbres, películas (a los 2 años ya estaba viendo películas de Ghibli), etc...
El
primer punto de la planificación era decidir si nos llevábamos a la pequeña de la casa, de 2 años. No fue una decisión fácil y lo meditamos bastante, incluyendo a nuestro hijo en las conversaciones. Finalmente se quedó en España, con abuelos y yayos. Queríamos que fuera un viaje por y para nuestro hijo y entendíamos que llevarnos a una niña de 2 años condicionaría todas y cada una de las experiencias del grande. Ritmos, actividades, comidas, horarios, etc... Nos ayudó bastante la experiencia de haber ido a Hawaii en 2016 dejando al pequeño (hoy el grande) en la misma situación. Entendemos que, al llevarse 7 años, cada uno está en una etapa diferente de la vida y cada uno tiene necesidades diferentes. Así que, finalmente, ha sido un viaje de 3!
El
segundo punto de la planificación fue decidir las fechas. Nuestra familia tiene un handicap y es que mi mujer es profesora infantil, lo que conlleva que tenemos que gestionar las vacaciones durante el mes de Agosto. Viajar a Japón en Agosto no es de mi agrado, habiendo estado ya 2 veces en dicho mes. Calor, humedad, masificación, precios elevados... pero no queda otra.
Dentro de este punto también toca decidir cuántos días durará el viaje y qué sitios vamos a visitar. Como os he comentado, es un viaje por y para mi hijo, con algún punto que nos interese también a nosotros. Así que había ciertos puntos de obligada visita, como Super Nintendo World, Parque Ghibli, Pokemon Center, etc... Ya lo iréis viendo. Las fechas definitivas han sido
del 02 al 20 de Agosto, incluyendo vuelos.
Una vez las fechas decididas, en el
tercer punto toca coger los vuelos. Esto ha sido un trabajo de seguimiento de meses, con visitas diarias a webs de vuelos, a diferentes horas del día, con alertas configuradas. Teníamos un límite de 1000€ por cabeza, no por motivos económicos si no más bien por motivos de convicción. Sabemos que en Agosto no va a ser barato, pero entendemos que gastarse más de 1000€ por cabeza en el vuelo hace que no merezca la pena el viaje y, quizás, esperar a una bajada de los precios.
Durante los meses de seguimiento, la única compañía que ha tenido unos precios acorde a nuestra idea ha sido
Air China. Ninguna otra compañía bajaba de los 1200€ durante el mes de Agosto, habiendo mirado incluso fechas diferentes, +-3 días. Esto nos desanimaba un poco, ya que hemos llegado a volar con Emirates por 800€, pero de esto hace ya más de 10 años. Y viendo que según avanzaban los días Air China subía los precios, y con la presión de mi mujer y mi hijo (por no decir impaciencia), al final la elegida fue Air China.
No es que estuviera muy convencido, ya que las reseñas en la red no eran muy buenas, pero meses antes de nuestro viaje varios conocidos y compañeros de trabajo fueron a Japón con Air China y vinieron bastante contentos. Así que... adjudicado!
El
cuarto punto era la reserva de los hoteles. Como siempre, buscamos hoteles con 2 condiciones. La primera, que sea céntrico en relación al planning de todos los días que vamos a pasar en la ciudad. La segunda, que tenga una estación a no más de 5 minutos, ya sea de metro o de tren. Este año, como añadido, necesitábamos 3 camas en la habitación. Se ha conseguido en todos menos en uno, que eran 2 camas y un sofá cama. Obviamente, una habitación triple no cuesta lo mismo que una doble o estándar.
Una vez reservados los hoteles, toca decidir si merece la pena o no el JRP. Este sería el
quinto punto. Ayudado por webs/Apps como
Navitime o
Google Maps, hacemos una lista de todos los metros y trenes que vamos a coger, incluyendo el precio de cada uno de los trayectos. Una vez hecho esto valoramos los diferentes pases y bonos que existen tanto en JR como en las compañías de metro o bus de las diferentes ciudades que visitamos. Este año nos sale a cuenta NO comprar el JRP, ya que el incremento de precio llevado a cabo meses antes hace que nos salga más caro que utilizando bonos de transporte. Una vez decidido esto, lo siguiente es reservar los trenes JR, tanto Shinkansen como Ltd Express, a través de la web
Klook.
Como
sexto punto, reservar las actividades que permitan reservas online. Ya sea a través de la propia web de la actividad como de webs afiliadas (
Klook sobre todo), reservamos actividades para Teamlab Planets, Tokyo SkyTree, Fujiko F Fujio Museum, The Railway Museum, Fuji-Q, Universal Studios o Super Nintendo World. Aquí incluyo las reservas de los shinkansen y trenes JR a través, otra vez, de Klook.
En el
séptimo punto toca decidir cómo estaremos conectados durante nuestro viaje por Japón. Yo ya tuve experiencia con
Japan Wireless y un router Wifi, así que volvimos a hacer uso de ello. Era esto o una eSim, y como con eSim no teníamos experiencia volvimos a coger el router.
Y finalmente, en el
octavo punto, el seguro de viaje. Nunca había cogido un seguro de viaje más allá de lo que me cubre la mútua. Pero después de hablarlo con unos amigos y, sobre todo, siendo el primer viaje largo con nuestro hijo mayor, decidimos contratar un seguro de viaje con IATI seguros, exactamente el IATI Familia.
Leído así, rápido, parece que ha sido un trabajo fácil. Pero es algo que hemos ido trabajando y revisando desde hace medio año. Revisiones diarias, despertándonos de madrugada para algunas actividades (las cuales algunas al final no se dieron), prisas, desilusiones, alegrías,... Ha sido una montaña rusa que, al final, llegó a buen puerto.