(No me lo puedo creer, cuando acababa de editar el último día, voy y lo borro. En fin, empiezo de nuevo, con menos ganas, eh?).
Este día amanece soleado, genial, como el primero y además hace menos frío. Desayunamos como siempre, en el hotel.



Vemos la zona del hotel, estación Anhalter Bahnhof y directos al Checkpoint Charlie. Está bien y poco más. En el museo del muro no entramos por tema tiempo y precio, 12 euros. De allí a Topographie des Terrors, gratuito y horario de 10 a 18h. Están ultimando unas obras y en poco tiempo la exposición será en interior. No puedes estar leyendo los pies de cada foto porque sino te estás una eternidad, pero impresiona sólo ver las fotos.


De allí a Postdamerplatz, verla de nuevo. En la zona donde tienen partes del muro hay otra guiriada tipo checkpoint charlie. Te sellan un visado. Vale, sólo lo vimos.

De allí la cogimos la línea rosa o verde hasta Gesundbrunen con la intención de hacer el tour subterráneo núm. 3 de Berlin Unterwelten. Si vas con U-Bahn las oficinas están en la misma estación, antes de salir a la calle, en cambio si vas con el S-Bahn, como hicimos nosotros, tienes que salir de la estación y una vez afuera tirar hacia la izquierda. Si te fijas se ve a lo lejos.
Este tour no hace falta reservarlo, eso sí, conviene ir un poco antes. El precio es de 9 euros x pax y empieza a las 12.30h. Nuestro guía fue Christian y nos juntamos unos 30 españoles, más o menos. Es otra forma diferente de ver Berlin y de conocer su historia. También lo recomiendo.
De allí cogimos el U-Bahn hasta Zoologishergarten y vimos esa zona y la iglesia derruida. Hicimos compras y comimos en el mercadillo de navidad de la plaza (currywurst, boulette, ...). Seguimos con más compras y después bus 100, arriba y delante pero apenas se podía ver mucho pués ya era noche. El gran inconveniente de siempre.


Este día teníamos reservado por internet un tour guiado, en inglés al Reichstag. La duración era de 1h 30m. y posteriormente podíamos subir a la cúpula. Como ya la visitamos anteriormente pués pasamos de hacer la visita (vaya impresentables!!), más que nada porque en inglés y porque ya estaba oscureciendo pués no nos apetecía mucho.
Después de nuevo por Gendanmermarkt, esta vez sí pagamos el euro y recorrimos toda la parte interior. Bebimos gluckwein, para mi es como la sangría pero más dulce y caliente, y también hicimos algunas compras más (pasta de quesos, me gustó mucho) y alguna tontería más.


Cenamos algo por allí y caminando de nuevo al hotel, no podíamos ir a dormir muy tarde este día, pués regresábamos a primera hora de la mañana.