Son las 7:40 y amanece llegando a Málaga




Otro día más sin prisa, ya hemos estado en Málaga, visitamos lo más relevante y hoy quiero intentar volver a la Alcazaba y al Castillo de Gibralfaro, una visita durilla, con bastante que andar y buena pendiente
Hoy también la naviera pone buses gratuitos hasta el final del puerto y principio de la ciudad, cerca de la Plaza de la Marina
Desayunamos tranquilamente y a las 9:50 estamos en el Paseo del Parque, camino de nuestro objetivo, sin ninguna prisa 






A las 10 ya estábamos delante de la entrada a la Alcazaba y el Teatro Romano, que se puede ver a simple vista y hoy no visitaremos su Museo


Empezamos nuestro periplo como turistas al uso
La Alcazaba, palabra que proviene del árabe clásico “qasabah” y hace alusión a una fortificación dentro de una población amurallada, es una ciudadela fortificada. Fue construida entre 1057 y 1063 por orden del rey taifa bereber de Granada, Badis, sobre una anterior fortificación de origen fenicio-púnico. A lo largo de su historia, la Alcazaba fue testigo del dominio de diversas dinastías, desde los Almorávides hasta los Almohades, hasta su incorporación al reino Nazarita en 1279 bajo Muhammad II Ben al-Ahmar. Su arquitectura nazarí fusiona defensa y estética a través de patios rectangulares, jardines y estanques. Integra elementos defensivos como matacanes, torres albarranas con saeteras y murallas almenadas, aprovechando su ubicación estratégica para dominar visualmente la ciudad y la bahía.
A lo largo de los siglos, experimentó múltiples reconstrucciones, algunas hasta en el siglo XX. Durante las excavaciones iniciales para su restauración, se hallaron restos de muros romanos revestidos de estuco rojizo y pequeñas albercas excavadas en pizarra, utilizadas para la preparación del Garum, una pasta de pescado elaborada por los romanos. También se descubrió una mazmorra donde se encerraba a las cautivas cristianas que trabajaban durante el día.
Debo decir que había muchísima gente, varios grupos con guía del nuestro crucero y del MSC Orchestra, a los que íbamos dejando pasar, pero que al final siempre había algún grupo que impedía disfrutar con tranquilidad la mayor parte del tiempo, pero todos somos turistas y yo iba despacito, parando cada vez que me cansaba y disfrutando de lo que veía
sobre todo descubriendo los restos romanos 











El Palacio nazarí, al que solo se accede a través de la puerta abierta en la Torre de los Cuartos de Granada, llamada Puerta Siete Arcos, está protegido en su otro extremo por la gran Torre del Homenaje. Está ocupado íntegramente por el Palacio, que en realidad son dos, los restos de uno taifal y el nazarí. En la parte central del recinto superior se encuentran los “Cuartos de Granada”, donde vivían los reyes y gobernadores. La arquitectura aquí es de estilo nazarí, tratando de conseguir un escenario neutro donde se alternen zonas de luz y de sombra. En los muros de las salas y habitaciones, reconstruidas, existen pequeñas alacenas para exhibir fragmentos de cerámica musulmana hallados en las excavaciones. Estaba organizado a base de patios rectangulares y crujías en torno. Hay tres patios subsistentes que tuvieron en sus lados pórticos abiertos por tres arcos, mayor el del centro, disposición típica de los patios islámicos andaluces. Del primero de ellos, el más pequeño, sólo está reconstruido el pórtico sur, con tres arcos de herradura, que descansan sobre dos columnas intermedias de mármol y pertenece a la reconstrucción realizada durante los siglos XIII o XIV. Al oeste del pórtico, y en comunicación con él, existe un pequeño pabellón también reconstruido, abierto en sus cuatro frentes por arcos lobulados de yeso entrecruzados.















En toda esta visita me fue bajando la glucosa bastante, tuve que picotear varias veces y mi estómago empezaba a protestar, no le gusta comer tan a menudo

Salimos de la Alcazaba por donde entramos, hay que rodear el recinto hacia la izquierda para subir al Castillo, antiguamente se comunicaba con la Alcazaba por un camino amurallado, la Coracha, que era su único punto de acceso, pero hoy está cerrado.


El castillo de Gibralfaro fue construido en el siglo XIV para albergar las tropas y proteger la Alcazaba, convirtiéndose en la fortaleza más inexpugnable de todo Al-Ándalus. Recibe su nombre del toponímico (Yabal, en árabe, monte y Faruh, ayamí del griego Faros, faro) apareciendo mencionado en las fuentes, con relación a la existencia de una rábita de carácter religioso en el siglo XII, con la vivienda de un santón, aunque sin poder afirmar que hubiese algún tipo de fortificación en el siglo XIII. Con anterioridad, fue utilizado por fenicios y romanos (encontrándose restos de cerámica y estructuras arquitectónicas desde época feno-púnica). El tipo de fortificación corresponde a un modelo bastante tardío del siglo XIII, aceptándose como fecha de su ejecución el reinado de Yusuf I, entre los años 1344-1354. Se sabe que a su muerte no estaba terminado y que se concluyó bajo el reinado de su hijo Muhammad V, aplicándose las necesidades impuestas por los avances de la artillería y las tácticas militares, que obligaban a crear un sistema de protección o baluarte para la Alcazaba. Domina toda la ciudad, encontrándose enclavada en la cresta de un alargado monte situado a 132 m. sobre el nivel del mar. Desde tiempo inmemorial esta fortaleza fue la gran atalaya no solo para observar la población asentada al pie de su falda occidental, sino los accesos a ella por tierra y mar. Ocupa una superficie de 21.310 m², incluyendo Coracha y Barbacana, con un perímetro de 1.310 metros de muralla. El recinto interior ocupa 12.630 m², y está encerrado por una fuerte muralla que mide 733 m. y que consta de 30 lienzos y 8 torres, en su mayoría macizas.
Durante la Guerra de Independencia el castillo fue objeto de importantes obras de fortificación y escenario de varios acontecimientos. A partir de 1812, los franceses comenzaron su retirada de Andalucía. En Málaga volaron todas las fortificaciones que habían realizado en Gibralfaro, al tiempo que las últimas unidades del ejército francés abandonaban la ciudad, las minas colocadas en el castillo hicieron volar la Torre Nueva, las defensas exteriores, el acuartelamiento, la batería del malecón y el almacén de pólvora. A partir de este momento son pocas las noticias de interés sobre el estado de la fortaleza, que por sus precarias condiciones defensivas no tuvo entonces otro uso que el de prisión militar. La progresiva extensión del barrio de la Coracha originó que las construcciones fueran escalando el cerro por el camino que partía del muelle viejo. En 1977 se acometió la tarea de terminar de demoler las edificaciones militares y acondicionar sus jardines para mejorar la visita turística. Su restauración se llevó a cabo en tres fases, entre los años 1989 y 1999, y comprendió la restauración de muros y torres, caminos interiores, dotación de aseos, zona de aparcamientos, etc. Una vez finalizadas estas obras, el Ayuntamiento acometió otras mejoras para acondicionar la fortaleza: dotación de barandillas y rejas de seguridad en el recorrido, instalación de agua potable, dotación de kiosko-bar, iluminación nocturna, etc. El 29 de julio de 1998 se inaugura, en el edificio del antiguo polvorín, un Centro de Interpretación que presenta la vida del Castillo como guarnición militar y vigía costero desde 1487 a 1925.
Había bastante cola, pero nosotros ya teníamos la entrada conjunta, así que, después de comer un helado y descansar un buen rato del cansancio de la subida, nos vamos a ver ya el Castillo




Ahora mismo, lo mejor del castillo son las vistas, incluidas las de nuestro crucero








Estaba muy cansada y tuve que recostarme un rato en un banco y ya decidimos volver poco a poco hacia la zona del bus, eran las 14:25 y estaba agotada



Después de un rato de descanso, no recuerdo ni si comí algo, pero sé que me recuperé para ver el espectáculo de esa noche


Aquí termina otro día de crucero, tan cansado como disfrutado