Día completo haciendo game drive por la concesión de la comunidad Khwai, por lo que empezamos bastante temprano.
Los primeros animales que vimos fueron un topi, una manada de cebras y un ñu.
Los primeros animales que vimos fueron un topi, una manada de cebras y un ñu.

Seguidamente, camuflada entre las ramas de un árbol, una lechuza que no fue fácil localizar, puesto que se confundía con los colores de las hojas y ramas.

Yendo hacia nuestra primera parada técnica del día nos cruzamos con un grupo de facóqueros. En las cercanías paramos cerca de un río en el que había un grupo de hipopótamos dentro del agua.

Continuando el camino vimos que las ramas de un árbol estaban llenas de buitres. Había más de una docena. Por lo tanto algo tenía que haber muerto cerca, para lo que estaban esperando su turno.

Y sí, cerca vimos que había al menos una hiena tumbada y un chacal que estaba dando buena cuenta de los restos de algún animal que no recuerdo si era un impala u otro tipo de antílope. Estuvimos grabando la escena. Hasta se oía el desgarro de la carne al picotear. En los minutos que estuvimos allí, dependiendo de la posición del vehículo y de la dirección del aire, llegaba hasta nosotros un olor fétido a putrefacción. Imposible estar con la nariz sin tapar.

La hiena estaba completamente tranquila. Supongo que esperando su turno.

Nos cruzamos con un par de elefantes que estaban en una zona de matorral, pero lo más interesante fue cuando al llegar al río había una manada de al menos unos 25 elefantes de todas las edades. Lo más divertido era ver a las crías cómo intentaban beber agua porque casi que no les llegaba la trompa lo suficiente.


En un momento dado, la manada de elefantes empezó a cruzar el río hacia la orilla en la que nos encontrábamos, con las crías de elefante a la vera de los adultos. También nos vino algún elefante hacia el río desde el lado en el que estábamos, así que era momento de irse.

Más adelante vimos unas jirafas y unas grullas carunculadas.

Siguiendo el camino nos volvimos a encontrar con algunos elefantes, que no sé si eran de la misma manada anterior o no, en el que había alguna cría que estaba jugando y se cayó a la tierra, y allí estaba tumbada con el culo en pompa y rebozándose de arena.

Volvimos al campamento para comer, que yo no sé por qué en estas excursiones no se da un almuerzo picnic para aprovechar el tiempo. Total, que como luego de comer hubo tiempo de sobra para descansar, aproveché para darme una ducha en el baño de la comunidad. Incómodo pero al menos no tenía que estar 3 ó 4 días sucio.
Antes de que anocheciese, salimos a hacer otro paseo en el 4x4 y nos llevaron a una madriguera de hienas, donde había cerca de un total de 10 de diferentes edades. Las crías estaban escondidas en la madriguera, aunque de vez en cuando asomaban la cabeza. Por lo demás, estaban allí tumbadas y otras vigilando.
Antes de que anocheciese, salimos a hacer otro paseo en el 4x4 y nos llevaron a una madriguera de hienas, donde había cerca de un total de 10 de diferentes edades. Las crías estaban escondidas en la madriguera, aunque de vez en cuando asomaban la cabeza. Por lo demás, estaban allí tumbadas y otras vigilando.

Con eso, volvimos ya de nuevo al campamento a cenar y a pasar allí la última noche. El cocinero hasta nos preparó un bizcocho.
